Actualidad Las investigaciones continúan y se descubren nuevas propiedades curativas de la Marihuana

Opinión 23-11-2016

Del Underground al Mainstream

Por Cáñamo

Texto: Rubén Pacheco

A lo largo de estas dos últimas décadas, el concepto de la Marihuana que tenía la sociedad occidental ha experimentado un cambio notable y llamativo, pasando de ser una sustancia marginal consumida por hippies, artistas y outsiders a estar legalizada para fines lúdicos y terapéuticos en varios puntos del planeta. Dicho cambio ha ido generándose de manera gradual, siendo muchos los factores que han influido en esta transición. Así, la Marihuana ha ido perdiendo, poco a poco, un estigma que la tenía demonizada y, por consiguiente, condenada al ostracismo. Catalogada como simple “droga” entre el grueso de la opinión pública, es en la actualidad cuando ha empezado a convertirse en objeto de estudio, despertando la curiosidad de los escépticos y eliminando numerosos prejuicios basados en la ignorancia.

En el ámbito científico y médico, recientes análisis han confirmado que el THC, aparte de su ya conocida capacidad para prevenir la ceguera causada por el glaucoma, puede también impedir el avance del VIH en simios. Asimismo, la Marihuana puede bloquear la enzima responsable del avance del Alzheimer o detener la metástasis de algunos tipos de cáncer agresivo…

Sus propiedades anti inflamatorias han probado ser efectivas en casos de esclerosis múltiple, artritis reumatoide y migraña. También puede ayudar a tratar la adicción a opiáceos, combatir la depresión y la ansiedad, tratar la epilepsia o el síndrome de Tourette. Además, en un estudio realizado en Harvard entre 2005 y 2010 se encontró que el consumo de marihuana en personas con diabetes está directamente relacionada con niveles menores de insulina.

Las investigaciones continúan, y casi cada día se descubren nuevas propiedades curativas que hacen de la Marihuana una planta medicinal de primera categoría.

En lo que respecta al ámbito social, su presencia en nuestras vidas se ha ido haciendo cada vez más evidente. La legalización de su venta con fines recreativos en algunos estados de Norteamérica, así como la despenalización en Uruguay, han supuesto un soplo de aire fresco que parece anunciar vientos de cambio. Recientemente, en Argentina, de acuerdo con la nueva legislación, el "aceite de marihuana" será dispensado en los hospitales públicos. Alemania, Francia, Italia o Macedonia también mantienen activos programas de cannabis medicinal. Y Suiza, Polonia, Croacia, Australia o Nueva Zelanda planean poner en marcha los suyos.

En nuestro país, la reciente apertura de clubs para fumadores de cannabis ha sido un claro indicativo de ello. Pese a su ilegalidad, la Marihuana ya no es una sustancia denostada, sino una planta representativa de toda una cultura que reclama su lugar en el mundo. Esto, a su vez, está favoreciendo un aumento en la calidad del género que llega al fumador, quien ya no necesita acudir al mercado negro, exponiéndose así a la adulteración, los timos o las multas. Desde un punto de vista más estético, la decoración dentro de los clubes de fumadores resulta, en su gran mayoría, acogedora y sofisticada, atrayendo así a curiosos y reticentes que asociaban el consumo de esta planta con parques, suburbios o lugares sombríos. Una prueba irrefutable de que no es incompatible disfrutar de un buen porro con estar en un ambiente limpio, relajado y discreto; un lugar donde nadie va a mirarte mal por estar fumado. Todo lo contrario.

Otro elemento que ha contribuido al “lavado de cara” que ha vivido la Marihuana ha sido el Arte. Aunque géneros como el Rock y el Reggae ya la habían situado como fuente de inspiración para temas musicales que se han convertido en clásicos de la cultura universal, tal vez este último empujón que ha popularizado la ganja le haya correspondido al Cine. Pese a que su uso y disfrute fue mostrado al gran público durante los años setenta en films como “Hair” de Milos Forman o “Easy Rider” de Dennis Hopper, no fue hasta finales de los noventa cuando experimentó un contundente resurgir en el mundo del celuloide. Películas como “American Beauty”, donde ese americano de clase media al que interpretaba Kevin Spacey, hastiado de un trabajo alienante, decidía dar un giro radical a su vida, dedicando sus días a hacer deporte, escuchar música y fumar buena hierba. O aquella inquietante escena de “Eyes Wide Shut” de Stanley Kubrick, entre Tom Cruise y Nicole Kidman, donde la pareja confiesa sus más oscuras pasiones en el dormitorio matrimonial, al calor de un canuto. Ambas películas situaron de nuevo al cannabis en la palestra, llevándolo a lugares comunes y revistiéndolo de un refrescante glamour. De ahí en adelante, han sido numerosos los fotogramas que han llenado la gran pantalla con volutas de humo marihuanero, acercándolo a la cotidianidad de los espectadores.

La moda también ha jugado un papel decisivo respecto a la inclusión de esta planta en la cultura de masas. Las fibras naturales del cáñamo la convierten en un material de gran resistencia y calidad a la hora de confeccionar todo tipo de ropa: telas  finas o más gruesas para ropa de  trabajo, calcetines, zapatos de lona, bolsas, alfombras, y un sin fin de usos. Es más agradable al contacto con la piel y la transpiración es mejor que con la ropa sintética. Además, por su cultivo y tratamiento ecológico, la ropa de cáñamo es muy adecuada para pieles sensibles.


Uno de los modelos de camisteta de 420 Unit

Por otro lado, y sin abandonar el mundo de la moda, los estampados en los que aparece su característica hoja han llenado millones de camisetas y sudaderas a lo largo y ancho del planeta. Aunque si bien éstas habían sido adquiridas siempre por fumetas, en la actualidad están apareciendo nuevos diseñadores que han conseguido darle al tema un corte más sofisticado y elegante. Véanse como ejemplo las creaciones de la firma de ropa 420 Unit, donde su minimalismo y sus originales gráficos rompen con los manidos tópicos que hemos visto hasta ahora en cientos de prendas.

Dicen que pequeños empujones mueven trenes. Y no podemos irnos sin mencionar algunas de las personalidades públicas que han predicado a los cuatro vientos su afición a la Marihuana. Quizá la más sonada demostración, por ser la última, fuera la de Miley Cyrus encendiendo un porro sobre el escenario durante un concierto en Amsterdam. Pero la lista es interminable: Desde Stephen King a Rihana, pasando por Carl Sagan, Michael Phelps, Morgan Freeman, Lady Gaga, Woody Allen, Natalie Portman, Arnold Schwarzenegger, Jennifer Aniston, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina… Todos ellos, con su voz y sus gestos, están ayudando a que nuestra querida planta prosiga su lento pero seguro camino hacia una completa y merecida integración en la vida de los seres humanos. De esta manera podrá seguir trayéndonos salud, inspiración y alegría, dejando atrás para siempre los días de persecución y castigo. Su viaje continúa, imparable. De la demonización a la gloria. Del Underground al Mainstream. De la oscuridad hacia la luz.

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