Deberías saber El cannabis se emplean para muchas enfermedades con arreglo a sus muy distintos efectos

Medicina-Ciencia 27-01-2015

Enfermedades en las que pueden ayudar los productos derivados del cannabis

Por Cáñamo

Ilustración: Lateralideas


El cannabis y el dronabinol se emplean para muchas enfermedades con arreglo a sus muy distintos efectos. Existen ya eficaces medicamentos para tratar enfermedades, pero no sirven para asistir a todos los pacientes, o producen en ocasiones efectos secundarios graves.

enfermedad cannabis

Existen, por ejemplo, muy buenos medicamentos para los dolores, pero muchos pacientes no toleran preparados como la aspirina o la Novalgina® porque tienen problemas de estómago. A otros pacientes, los opiáceos (como la morfina) les producen náuseas o estreñimiento. En otros casos, los analgésicos conocidos y los tratamientos como el TENS o la acupuntura no ayudan como sería de esperar.

A otros pacientes, los opiáceos (como la morfina) les producen náuseas o estreñimiento
Lo mismo ocurre con los productos derivados del cannabis; sólo funcionan con una parte de los afectados. Para muchos pacientes, los derivados de esta planta suponían su última esperanza, y después se sintieron muy decepcionados al comprobar que tampoco les era de ayuda o que los efectos secundarios eran intolerables. Pero también se han dado muchos casos en los que el cannabis o el dronabinol sí surtían efecto, además de no tener efectos secundarios.

A menudo, los productos derivados del cannabis se pueden emplear junto con otros medicamentos, posibilitando reducir la dosis de éstos. Por ejemplo, las propiedades inhibitorias de dolor del dronabinol y de los opiáceos se pueden complementar mutuamente, reduciendo el dronabinol las náuseas causadas por los opiáceos. En ocasiones, se puede restringir la dosis de los opiáceos, de tal manera que también se disminuye el estreñimiento que su empleo conlleva. En el año 2003, la Dra. Mary Lynch y sus colegas, de la Universidad de Halifax (Canadá), informaron en una revista especializada sobre el caso de tres pacientes con dolores crónicos (esclerosis múltiple, neuropatía-VIH y dolores de espalda y de piernas, motivados por un accidente) que consiguieron reducir considerablemente la dosis de los opiáceos fumando cannabis (Lynch, 2003). El paciente que sufría neuropatía-VIH tomaba una elevada dosis, 360 miligramos de morfina al día. Cuatro meses después de empezar a consumir cannabis pudo reducir la dosis de morfina a la mitad; y cinco meses después la dejó de tomar por completo.

Otras combinaciones de medicamentos y productos derivados del cannabis no son tan convenientes. Pero de ello trataremos más detalladamente en el capítulo referente a la interacción con otras medicinas. En el caso del cannabis no se han descrito interacciones graves como las que se conocen con otros fármacos y productos lifstyle (como es el caso de la Viagra®).

El cannabis y el dronabinol se pueden emplear para las siguientes enfermedades y síntomas:

  • Náuseas y vómitos: quimioterapia en enfermos de cáncer, VIH/SIDA, hepatitis C, vómitos durante el embarazo, náuseas en el caso de la migraña.
  • Pérdida de apetito y de peso: VIH/SIDA, fases avanzadas de cáncer, hepatitis C.
  • Espasticidad, calambres musculares, rigidez de los músculos: esclerosis múltiple, paraplejia, esclerosis lateral amiotrófica, espasticidad causada por ataques de apoplejía, cefalea tensional, hernia de disco intervertebral, rigidez de los músculos dorsales.
  • Trastornos del movimiento: síndrome de Tourette, distonía, disquinesia provocada por la levodopa, disquinesia tardía, enfermedad de Parkinson, temblores.
  • Dolores: migraña, cefalea en racimo (Cluster), dolor del miembro fantasma, neuralgias, dolores menstruales, parestesia (picor, escozor, hormigueo) en el caso de la diabetes o el SIDA, hiperalgesia (aumento de la sensibilidad al dolor), dolores provocados por la rigidez y los calambres en los músculos, artrosis, artritis, colitis ulcerosa, síndrome de las piernas inquietas, fibromialgia.
  • Alergias, prurito e inflamaciones: asma, artritis, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, alergia al polvo, rinitis alérgica, prurito en enfermedades del hígado, neurodermatitis, fiebre.
  • Enfermedades psíquicas: depresiones, ansiedad, trastornos bipolares, trastornos de estrés post-traumático, hiperactividad, impotencia, alcoholismo, adicción a los opiáceos, a los somníferos, insomnio, conductas de confusión en la enfermedad de Alzheimer.
  • Enfermedades del estómago y del intestino: gastritis, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, diarrea.
  • Elevada presión intraocular: glaucoma
  • Oído, mareos, equilibrio: tinnitus (zumbido en el oído), nistagmo, enfermedad de Menière.
  • Asma
  • Epilepsia
  • Singulto (hipo)
  • Parto: para aumentar las contracciones

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