Pasar al contenido principal

Llevar marihuana en el coche

En el caso de que pillen a alguien llevando marihuana en coche de un sitio a otro, ¿la policía o el juez se puede quedar el vehículo?

Anónimo
Ilustración decomiso

Dependerá de las circunstancias. Este acto de “quedarse” con el vehículo se conoce como “decomiso”, es decir, la apropiación por parte de la Administración de Justicia de determinados bienes vinculados con el delito. Está regulado con carácter general, y para una generalidad de delitos, en los artículos 127 y 128 del Código penal, y ha experimentado una profunda y compleja reforma a través de la Ley orgánica 1/2015, de modificación del Código penal.

Los bienes que pueden decomisarse son todos aquellos que se han utilizado para la comisión delictiva, o que se han obtenido a partir del hecho delictivo, y si bien se tiene que establecer en sentencia, como pena accesoria al delito cometido, también se puede acordar de forma cautelar, durante el proceso, e incluso autorizar que los bienes decomisados sean utilizados por la policía. El decomiso en delitos de tráfico de drogas se complementa con lo establecido en el artículo 374, donde se prevé asimismo el decomiso de la droga y de los precursores. En cuanto al decomiso de un coche que ha sido utilizado para transportar marihuana, hay que decir que no es lo más habitual: si bien la ley prevé la posibilidad de este decomiso cuando el objeto es un instrumento para la comisión del delito, la jurisprudencia exige que se trate de una “utilización específica”, con “características o aplicaciones especiales”, o que sea “insustituible”, o que su uso no sea meramente “accesorio”, y en algunos casos exige que tenga un “habitáculo específico” que indique que es un vehículo concretamente utilizado para la comisión del delito. Así lo establece la jurisprudencia del Tribunal Supremo, entre otras, en la Sentencia número 460/2016, de 27 de mayo. Para valorar el decomiso, entonces, el juez o tribunal tendrá que tener en cuenta la cantidad de la droga ilegal, si es un vehículo normal o adaptado para el transporte de esa sustancia, si se ha creado un habitáculo oculto para el transporte, si los procesados tienen o no medios de vida y si pueden explicar el origen del dinero utilizado para la adquisición del vehículo, etc. Finalmente, hay que añadir que en los últimos años se observa un uso cada vez mayor del decomiso, como una muestra más del expansionismo del derecho penal y de los mecanismos de represión del Estado.

Contenido patrocinado

Nº 261 ya en los quioscos y en nuestra librería virtual

Último número de la revista Cáñamo Último número de la revista Cáñamo