¿Aceite cannábico?
Quiero hacer aceite de cannabis y me gustaría que me resolvieses mis dudas. ¿Hay que hacerlo con la planta seca o mejor verde?, ¿se tienen que usar cogollos o se pueden usar hojas?, ¿se puede hacer aceite de cáñamo en lugar de marihuana? Muchas gracias por tu tiempo.
Lo ideal es trabajar con la planta seca y curada, pues en la planta verde los cannabinoides están en forma de ácido y todavía no son psicoactivos. El secado es necesario para que se transformen en su forma psicoactiva definitiva. Podemos elaborar aceite con cualquier parte de la planta, pero los resultados serán distintos. Los cogollos son los que contienen una mayor cantidad de resina, cannabinoides y terpenos, por lo que producen el aceite más potente y aromático. Las hojas pequeñas con resina que se recortan durante la manicura suelen ser las más utilizadas para hacer aceite, pues tienen un contenido medio en cannabinoides que se aprovecha muy bien. Las hojas grandes, por el contrario, apenas tienen glándulas de resina y, por tanto, aportan muy poca potencia al aceite, por esto son las menos utilizadas.
También es posible elaborar aceite a partir de cogollos de cáñamo industrial. Esta variedad de cannabis tiene un contenido mínimo en THC, por lo que no es psicoactiva, pero contiene otros cannabinodes con efectos medicinales, como el CBD, que le aportan utilidad terapéutica. El aceite con CBD tiene propiedades calmantes, analgésicas y antiinflamatorias.
No hay que confundir el aceite cannábico con el aceite de semillas de cáñamo. El primero, que es por el que me estás preguntando, se prepara infusionando hojas o cogollos en aceite vegetal (normalmente, de oliva, pero se puede usar cualquier otro aceite vegetal comestible), para disolver los cannabinoides y terpenos del cannabis en el aceite. Tras la infusión se filtran los restos vegetales y se usa el aceite cannábico para consumir directamente o cocinar con él. En cambio, el aceite de semillas de cannabis es un aceite vegetal sin propiedades psicoactivas que no contiene cannabinoides y que se elabora prensando los cañamones o semillas del cannabis.
La elaboración de aceite de cannabis es un proceso muy sencillo: basta con introducir en un bote la materia vegetal (cogollos u hojas) y rellenarlo con aceite. Déjalo en un lugar fresco y oscuro durante una semana para que se disuelvan los principios activos, filtra el aceite para desechar la materia vegetal ya utilizada y ya estará listo. Para que se conserve lo mejor posible a lo largo del tiempo, hay que guardarlo en un recipiente hermético, protegido de la luz y el calor.
Es muy importante tener en cuenta que el consumo de cannabinoides por vía oral tiene un efecto distinto del que produce fumarlos. Para empezar, tardan mucho más en hacer efecto, hasta una hora o más, y cuando lo hacen, a igualdad de dosis, el efecto es mayor. Por tanto, hay que tener mucho cuidado y empezar con dosis bajas, pues no es raro que el consumidor se sienta abrumado por la intensidad del efecto.