Profesor Cáñamo

Acondicionador de aire

Acondicionador de aire
Pregunta
Profesor, ¿hay alguna fórmula para calcular fácilmente la potencia de aire acondicionado que hay que poner en un cuarto de cultivo? Supongo que depende del número de luces y del calor que haga, pero es que no tengo ni idea de por dónde empezar. Te agradecería cualquier ayuda.
Pau
Respuesta

La regla básica que se suele usar es 1,5 kW/h (kilovatios/hora) de refrigeración por cada 1000 W de luz. Por ejemplo, para enfriar un cultivo con dos lámparas HPS de 1.000 W hace falta un acondicionador con 3 kW/h de potencia de refrigeración. Hay que considerar esta regla como una guía general, pues no es lo mismo refrigerar un cuarto en el que las lámparas tienen reflectores refrigerados por aire (que extraen buena parte del calor) que uno con reflectores no refrigerados. Si además se sacan los balastros del cuarto de cultivo, se puede reducir la potencia del aire acondicionado hasta 1,6-2,0 kW/h para 2.000 W de luces.

Según lo eficiente que sea el aparato de aire acondicionado, consumirá más o menos energía eléctrica para producir la refrigeración. Por ejemplo, los aparatos más eficientes son los que tienen una etiqueta energética A+++, y llegan a producir hasta diez veces más kilovatios de refrigeración que los kilovatios que consumen de electricidad, es decir, con solo 0,15 kW (150 W) pueden llegar a producir 1,5 kW de frío. En cambio, los que tienen una etiqueta energética C solo producen cuatro veces más kilovatios de frío que los que gastan de electricidad. La refrigeración de un cuarto de cultivo supone un consumo alto de electricidad, por eso compensa gastarse un poco más de dinero en comprar un aparato de alta eficiencia, ya que el sobrecoste se amortizará en poco tiempo. Los acondicionadores con sistema inverter (que son la mayoría hoy en día) tienen la capacidad de regular la velocidad del compresor para que trabaje a solo una fracción de su capacidad total. Como el encendido es el momento en que se gasta más energía, estos sistemas consumen mucho menos, ya que permanecen en marcha casi todo el tiempo, aunque a menor potencia. Las ventajas son numerosas: la temperatura se mantiene constante, sin los altibajos típicos de los sistemas on/off; el consumo es mucho menor porque se evitan los arranques, y el motor trabaja más desahogado, lo que aumenta su eficiencia y su vida útil. Los equipos con tecnología inverter llegan a consumir un 30% menos de electricidad a lo largo del año, lo que supone un ahorro considerable que compensa sobradamente el mayor precio de estos aparatos. Entre un buen y un mal acondicionador de aire puede llegar a haber una diferencia de consumo de más del 100%, por lo que no merece la pena ahorrar al comprarlo, ya que se paga mucho más en la factura de la luz. Los acondicionadores portátiles son muy populares entre los cultivadores porque no necesitan que venga un instalador a ponerlos en marcha, pero son mucho menos eficientes que los clásicos split con unidad interior y unidad exterior.