Profesor Cáñamo

Calentar las plantas

Calentar las plantas
Pregunta
En un cultivo de exterior en invierno, ¿cuál es la mejor forma de mantener las plantas calientes? ¿Puedes darme algún truco para evitar que se mueran cuando hay heladas? Por si es un dato importante: vivo en el interior de la provincia de Castellón.
Tomás
Respuesta

El clima invernal de la mayoría de la península Ibérica es demasiado frío como para que las plantas estén al aire libre en invierno sin ninguna protección, especialmente durante las noches. En algunas zonas costeras muy cálidas de regiones como Málaga y en las islas Canarias, el clima sí es suficientemente cálido como para hacer cosechas de invierno/primavera en exterior, pero en el resto del territorio es necesario proteger las plantas de las temperaturas más bajas. Básicamente, hay dos formas: si los días son cálidos puede bastar con poner las plantas a cubierto por las noches, y si las temperaturas son bajas de día y de noche, hay que recurrir a un invernadero o una terraza acristalada que permita caldear el ambiente.

Las plantas aguantan mucho mejor el clima frío si las raíces están calientes. En la medida de lo posible hay que intentar mantener la tierra lo más caliente posible, pues las plantas crecerán mejor aunque el aire sea frío. Hay quien usa macetas de poliestireno (el clásico corcho blanco de los embalajes), que aíslan las raíces del frío, o pone macetas de color negro que se calientan con el sol, protegidas del frío del suelo con algún material aislante como corcho o madera. Meter las plantas dentro de casa por la noche, especialmente las noches más frías, puede ayudar bastante siempre que no se altere el fotoperiodo. Durante la fase de crecimiento es conveniente mantener la luz encendida dentro de la habitación en la que se protejan por la noche para que tengan días largos y sigan creciendo. Una vez comienzan a florecer, es muy importante asegurarse de que tienen doce horas de oscuridad total e ininterrumpida cada noche o no florecerán correctamente.

El otro sistema para mantener las plantas calientes es cultivar en un invernadero o en una terraza acristalada. Ambos espacios pueden caldearse para evitar que la temperatura baje a niveles peligrosos. Los invernaderos se calientan algo durante el día con el sol, pero, por lo general, requieren calefacción para que las plantas produzcan una cosecha decente. Lo más barato suele ser calentar el espacio con una estufa de butano, pero cada cultivador debe estudiar qué sistema le resulta más útil. Un año hice una cosecha de invierno construyendo un invernadero en una terraza y conectándolo a la extracción del cuarto de cultivo de interior que había en la casa. De ese modo se aprovechaba el aire caliente que se expulsaba del indoor para caldear el invernadero. El resultado fue muy bueno: ninguna noche bajó la temperatura de 8 ºC, pese a que hubo numerosas heladas. Durante el día, las temperaturas llegaron a más de 25 ºC en los días más soleados y cálidos. El mayor inconveniente de cultivar en invierno y primavera es la escasa intensidad del sol, que hace que los cogollos no engorden tanto como en verano. Pese a ello, las plantas llegan a florecer bien y, aunque los cogollos no sean tan densos y pesados, pueden llegar a tener una gran cantidad de resina y un aroma muy intenso y agradable. De hecho, el hachís extraído de los cogollos de primavera tiene, en mi opinión, un olor muy especial que lo hace especialmente atractivo.

Las terrazas acristaladas, sobre todo si tienen orientación sur y muchas horas de sol, dan los mejores resultados en cultivos de primavera, ya que al estar conectadas a la vivienda suelen tener muy buena temperatura y no es nada difícil alargar el fotoperiodo en invierno para que las plantas se mantengan en crecimiento.