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Cogollos aromáticos

En una noticia del diario El País leí que en España se cultiva mucho opio. Somos la segunda potencia del mundo. No tenía ni idea y se me ha ocurrido que igual que cultivo unas plantas de cannabis también podría sembrar opio. ¿Es cierto?, ¿es fácil de cultivar?

Lucía

El cultivo legal de la adormidera o planta del opio, Papaver somniferum, ocupa en España unas 13.000 hectáreas. La climatología del sur de la península Ibérica resulta óptima para esta especie. El cultivo resulta muy fácil, más que el de cannabis, pero la producción es mucho menor. Unas cuantas plantas darán producción suficiente para probar a fumar opio dos o tres veces, pero no mucho más. Hay que tener en cuenta que, a diferencia del cannabis, el opio es muy adictivo por su contenido en morfina. Las semillas de opio son muy pequeñas, tanto que llega a haber miles en una sola cápsula madura. Para sembrar cuatro o cinco metros cuadrados basta con apenas un gramo de semillas. No hay que enterrar las semillas, se esparcen a voleo por el terreno y se rastrillan ligeramente para que se mezclen con la tierra. Es mejor regar la tierra antes de sembrar las semillas para evitar que el chorro de la regadera las arrastre. Durante las primeras semanas tenemos que procurar que el terreno permanezca húmedo, para facilitar la germinación. La amapola necesita temperaturas nocturnas frescas (menos de 15 ºC) para germinar. No es una planta que requiera un clima muy especial. Es un cultivo que solo requiere riego en los primeros meses y le va muy bien un final de primavera seco. Durante el crecimiento hay que abonar de cuando en cuando con un fertilizante NPK y regar con generosidad. A mayor riego, mayores plantas y cápsulas. La floración comienza de abril en adelante. Las plantas suelen tardar unos tres meses en florecer desde la germinación. Las flores tienen grandes pétalos y contienen en su interior una cápsula inmadura. Desde el momento en que las flores comienzan a abrirse, las plantas no deben ser regadas para que aumente su concentración en morfina y el rendimiento de látex. Pocos días después de abrirse las flores, se caen los pétalos. A lo largo de las dos semanas siguientes, la cápsula se hincha y se llena de látex. Cuando la superficie de la cápsula toma un aspecto polvoriento ha llegado a su máximo contenido en morfina y es el momento de proceder a la recolección del opio. En este momento, el contenido en látex es máximo, más adelante van perdiendo látex al tiempo que maduran las semillas. Para extraer el opio se debe hacer una incisión poco profunda (1 milímetro) a lo largo de la cápsula. Lo más importante es cortar solo la pared exterior de la cápsula sin cortar la pared interior, para evitar que el opio se pierda al entrar en las cavidades de las semillas. El corte debe ser muy superficial, casi como un arañazo. En cuanto se realizan los cortes, el látex blanco y líquido fluye por la herida y forma gotas sobre la superficie de la cápsula. A medida que se seca, el látex espesa y se vuelve de color marrón, convirtiéndose en opio. Normalmente se hacen los cortes por la mañana y se recoge el opio por la noche. Cuando el opio se ha secado, se rasca de las cápsulas con una cuchara o un cuchillo. Se deja secar unos días y ya está listo para el consumo.

Nº 235 ya en los quioscos

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