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¿Cómo combatir los hongos?

Tengo un armario de cultivo de interior y estoy haciendo mi primera plantación. En estos momentos tengo nueve plantas y estoy a punto de cambiar el fotoperiodo para empezar la floración. He descubierto unas manchas blancas en algunas hojas y, por las fotos que he podido encontrar en internet, creo que es oídio. ¿Qué hago?, ¿hay algún producto que pueda fumigar sin riesgo?, ¿qué consejos me puedes dar? Gracias. 

Juan

Los hongos en el cultivo son complicados y pueden tener consecuencias graves para la cosecha, por lo que es muy importante tomárselos en serio. En principio, estás en un buen momento para actuar, porque todavía no has empezado la floración y las plantas no tienen cogollos. Veamos los pasos a seguir. 

En primer lugar hay que identificar el problema, cosa que ya has hecho. Es importante tener claro qué plaga tienes, pues no todas se resuelven igual. En tu caso, tienes oídio, que es un hongo cuyo micelio crece en la superficie de las hojas formando manchas polvorientas de color blanco. 

Saca las plantas del armario y revísalas una por una. Si solo hubiera una infectada podrías sospechar que esa es más sensible al oídio y decidir eliminarla para que no contagie a las demás. En cambio, si la infección ya se encuentra en varias plantas, que es lo más frecuente, debes preguntarte por qué ha aparecido y cómo evitar que siga extendiéndose. 

Si no hay muchas hojas afectadas mi consejo es que las elimines para reducir el riesgo de que se siga extendiendo. Limpia bien una tijera con alcohol y úsala para cortar las hojas infectadas procurando no rozar el resto de las plantas con las hojas. Solo con quitar las hojas infectadas no desaparece el riesgo de propagación, puesto que lo más probable es que todo el armario esté lleno de esporas de oídio. Las esporas de los hongos son microscópicas y se producen por millones, por lo que es casi imposible evitar que haya por todos lados. Tira las hojas infectadas a la basura, no las dejes junto a las plantas, pues pueden seguir produciendo esporas. 

Limpia bien el armario, sobre todo el suelo y las paredes, con agua y lejía para matar las esporas que puedan quedar. El oídio aparece normalmente en las zonas menos ventiladas e iluminadas de las plantas, normalmente en las hojas bajas y en aquellas que tocan con las paredes. Para reducir la probabilidad de que reaparezca es muy importante mejorar la ventilación del armario. Si no tienes un ventilador oscilante dentro del armario, instala uno y, si ya lo tienes, aumenta su velocidad. También conviene que aumentes la potencia del extractor o que lo mantengas siempre encendido. 

Para mejorar la circulación del aire entre las plantas y eliminar las zonas sombreadas conviene podar las ramas más bajas y peor iluminadas, así como podar algunas hojas grandes si es que la copa de las plantas es muy densa. Lo ideal, para reducir el riesgo de aparición de hongos, es que el aire pueda circular bien por todo el armario y que las ramas no toquen mucho contra las paredes. Procura no regar en exceso y evita que el agua de drenaje de las macetas mantenga el suelo del armario permanentemente mojado. Quizás estás regando en exceso; recuerda que no debes regar de nuevo hasta que la tierra de las macetas esté bastante seca. Pero tampoco dejes que las plantas pasen sed y se marchiten, pues esto las debilita y también favorece la aparición del oídio. 

Es importante mantener controlada la humedad y la temperatura del cuarto de cultivo. Si la humedad sube demasiado, aumenta el riesgo de aparición de hongos. En tu caso, para que no reaparezca, intenta mantener la humedad relativa por debajo del cincuenta por ciento y evita que la temperatura varíe mucho entre el día y la noche. Cuando se apagan las luces, si la temperatura baja muy rápidamente, la humedad se condensa en las paredes del armario y las hojas de las plantas se mojan, lo que crea unas condiciones ideales para la aparición de hongos. 

Los fungicidas ecológicos para el oídio tienen una eficacia limitada, por lo que solo ayudan un poco y deben combinarse con una mejora sustancial de la ventilación y un control de la humedad y la temperatura para tener éxito. Puedes fumigar con aceite de nim o jabón potásico en crecimiento o en primeras semanas de floración, pero no te lo recomiendo a partir de la cuarta semana de floración. Los únicos productos que puedes usar hasta el momento de la cosecha son agua oxigenada diluida con agua en proporción uno a cinco o bicarbonato sódico (o potásico) en dosis de una cucharadita por litro de agua. Fumigados sobre las plantas, tanto el agua oxigenada como el bicarbonato matan el oídio por contacto, pero su eficacia es muy limitada en el tiempo, pues el oídio reaparece en pocos días. Si la infección no es muy grave y fumigas constantemente, puedes mantenerla a raya hasta la cosecha.

Profesor Cáñamo

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