Cosecha continua
¿Cómo funciona el sistema de cosecha continua en interior? Me han contado que se puede organizar para cortar una planta cada semana durante todo el año. Me parece muy interesante y me gustaría ponerlo en práctica este invierno. Tengo un armario de interior de un metro cuadrado, ¿es suficiente? Gracias.
Personalmente, la técnica de cosecha continua me encanta. Es perfecta si eres un cultivador con poco espacio, pues te permite aprovechar al máximo la luz de la lámpara y el espacio del armario. El sistema más fácil es cultivar una variedad autofloreciente que tarde en madurar, por ejemplo, 9 semanas desde la germinación hasta la cosecha. Una ventaja de las autoflorecientes es que no dependen del fotoperiodo para florecer, por lo que podemos mantenerlas todo el tiempo bajo un fotoperiodo de días largos (18/6 o 20/4 dan buen resultado). Cada semana sembramos una semilla en una maceta y la metemos en el armario. A partir de la novena semana, cada semana cosechamos la planta que acaba de madurar y la sustituimos por una nueva maceta con una semilla recién sembrada. De este modo, en el armario siempre hay nueve macetas, en distinto grado de madurez, desde las recién germinadas hasta las que están a punto de ser cosechadas. Siempre que no paremos de sacar y meter plantas cada semana, todas las semanas del año podremos cosechar. Un año después de cortar la primera habrás cosechado 52 plantas. La clave del éxito está en que durante las primeras semanas de vida las plantas son pequeñas y ocupan muy poco espacio y les dejan mucho sitio libre a las que están en plena floración, que pueden extenderse mucho más de lo que podrían hacerlo si todas las plantas tuvieran el mismo tamaño. Como siempre hay plantas grandes y pequeñas, el espacio se puede aprovechar muy bien, al contrario de lo que pasa en un cultivo normal donde sobra espacio cuando todas las plantas son pequeñas y falta cuando todas son grandes. En función del tamaño del armario y del tamaño que cojan las plantas, se pueden incluso hacer dos plantas a la semana (si nos caben 18 macetas en el armario). Las plantas autoflorecientes no necesitan macetas muy grandes porque no suelen crecer mucho. Es importante sembrar las semillas directamente en las macetas definitivas para evitar los trasplantes, que pueden estresarlas y hacer que pierdan tiempo de crecimiento. Como no se puede controlar cuándo empiezan a florecer, es muy importante que todo el desarrollo se lleve a cabo sin tropiezos para que la producción no se resienta.
Es necesario pensar bien cómo colocar las plantas dentro del espacio de cultivo. Por lo general, las plantas más pequeñas se colocan en el centro, donde estarán bien iluminadas, y se rodean por las más grandes. De este modo la luz llega por igual a todas y evitamos que las grandes sombreen a las pequeñas. Una de las grandes ventajas de los sistemas de cosecha continua es que el trabajo de cosecha y manicurado de los cogollos se reparte a lo largo del tiempo, ya solo hay que manicurar una o dos plantas a la semana, lo que apenas lleva una o dos horas de trabajo, como mucho.
El sistema de cosecha continua también puede hacerse con variedades de cannabis tradicionales, de las que florecen en función del fotoperiodo, pero en ese caso se necesitan dos espacios de cultivo. El armario principal lo mantenemos con fotoperiodo de floración 12/12 y luego creamos otro espacio de cultivo con fotoperiodo 18/6 donde las semillas germinarán y pasarán las primeras cuatro semanas. Pasado este tiempo, se trasladan al armario de floración. Todas las semanas cosechamos la planta que acaba la floración, llenamos el hueco que deja con la planta que sacamos del armario de crecimiento (que ya tendrá cuatro semanas) y llenamos este hueco con una nueva semilla en germinación. El armario de crecimiento puede ser bastante pequeño, ya que solo necesita albergar cuatro plantas. En este caso concreto, creo que con 60 x 60 cm y una lámpara led de 50 a 100 W sería suficiente.