Profesor Cáñamo

Cultivo de interior

Cultivo de interior
Pregunta
¿Qué se necesita para tener un buen cultivo de interior? Me refiero a luces, temperatura, humedad ambiental, tipo de abono, pH y EC, tipo de tierra... Gracias.
Vanessa
Respuesta

La respuesta no es corta y, para explicártelo bien, necesitaría un espacio que no tengo en esta sección. En cualquier caso, te haré un resumen. Lo primero que necesitas es un espacio, idealmente una habitación vacía, pero, si no la tienes, puede valer con un metro cuadrado libre en un rincón donde quepa un armario de cultivo.

En general, cuanto más grande es el armario más fácil resulta trabajar con él, pero la mayoría obtiene buenos resultados con los de 1 m x 1 m o los de 1,2 m x 1,2 m. La lámpara más recomendable es la de alta presión de sodio, de 400 o 600 W para un armario de ese tamaño. La lámpara de cultivo tiene tres partes: el balastro, la bombilla y el reflector. Los balastros más baratos son los magnéticos y los más caros los electrónicos. Entre las ventajas de estos últimos destaca que producen más luz y menos calor, no pesan tanto y en algunos se puede regular la potencia para gastar menos cuando las plantas no necesitan tanta luz. Los reflectores son los responsables de enviar hacia las plantas toda la luz que sale de la bombilla en la dirección equivocada. Un buen reflector reparte homogéneamente los lúmenes y evita la aparición de puntos calientes y mejora considerablemente el aprovechamiento de la luz. Las bombillas pueden ser solo de floración (de color más amarillo) o mixtas (algo más azuladas y que sirven para crecimiento y floración). De nuevo, las hay más caras y más baratas, por lo general, las caras duran más cultivos sin perder intensidad. 

El siguiente elemento esencial es un extractor para sacar el aire caliente del interior del armario y renovarlo por aire fresco, manteniendo así la humedad y la temperatura dentro del rango óptimo para el cultivo. Al extractor hay que conectarle un filtro de carbón activo para que elimine el olor de marihuana del aire antes de expulsarlo al exterior. No intentes cultivar sin extractor o sin filtro, no funcionará. Los cultivos sin extractor se recalientan y las plantas no crecen. Los cultivos sin filtro se huelen a kilómetros y atraen la atención. 

Con un armario de cultivo, una lámpara, un extractor y un filtro antiolor, tenemos lo básico. Bueno, es necesario un programador horario para que la lámpara se encienda a las horas prefijadas y un ventilador que cree una brisa en torno a las plantas. Ya solo faltan las macetas, la tierra, el abono y las semillas. Busca macetas de unos diez litros de capacidad y un buen sustrato de cultivo, tipo light mix, que suele ser una mezcla de turbas y algo de perlita con un poco de abono suficiente para dos o tres semanas. Compra el sustrato en un grow shop o una tienda de jardinería, huye de las tierras baratas de las tiendas de todo a cien. En cuanto al abono, necesitas básicamente dos: uno para el crecimiento y otro para la floración. Ambos deben tener los nutrientes principales NPK (nitrógeno, fósforo y potasio) además de microelementos, pero el de crecimiento contiene una mayor proporción de nitrógeno y el de floración, de fósforo y potasio. 

Las semillas deben ser de buena calidad, de un banco de semillas reconocido. No hace falta comprar la variedad ganadora de la última copa ni la más caras de todas, pero compra semillas hechas por un profesional; solo cuestan unos pocos euros cada una y con diez o doce tienes suficiente para llenar el armario de cultivo y producir entre un cuarto y medio kilo de cogollos. 

Mantén el cuarto de cultivo a unos 24 ºC y con una humedad de 50-70%. Germina y crece las plantas durante un mes con un fotoperiodo 18/6, es decir, 18 h de luz y 6 de oscuridad diarias. Pasado este tiempo cambia el fotoperiodo a 12/12 y las plantas empezarán a florecer. 

Durante el crecimiento mezcla el abono de crecimiento con el agua de riego a la dosis indicada en la etiqueta y aplícalo dos veces por semana intercalando riegos de agua sola y riegos con abono. Cuando empiece la floración cambia de abono y sigue fertilizando a días alternos hasta dos semanas antes de la cosecha (la fecha depende de la variedad, pero suele suceder entre 8 y 10 semanas después de cambiar al fotoperiodo 12/12), momento en que pasas a regar solo con agua hasta el final.