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Defoliación, ¿sí o no?

Defoliación, ¿sí o no?
Oscar Noguera

¿Es verdad que puede ser útil cortar la gran mayoría de las hojas de la planta? Me han dicho que hay una técnica que consiste en quitar casi todas las hojas de las plantas para que tengan que rebrotar y que así se consigue más calidad y cantidad. A mí me parece un poco raro, y por eso te pregunto a ver si puedes darme una información más clara y detallada. Muchas gracias.

Matías

La defoliación es una técnica que algunos cultivadores usan durante la floración para lograr que la luz y la ventilación penetren mejor al interior de la planta, pero no se trata de quitar la gran mayoría de las hojas de la planta. Es un sistema que se usa fundamentalmente en cultivos de interior, ya que en exterior el problema de la penetración de la luz no es tan importante porque la luz solar es muy intensa y el movimiento del sol durante el día hace que llegue a la planta desde distintos ángulos, lo que favorece que todas las zonas reciban luz. Algo similar pasa con la ventilación: el viento exterior no siempre sopla igual y, además, tiene una fuerza e intensidad mayor que la de los ventiladores de un cuarto de cultivo. 

El éxito de la defoliación depende de que se realice correctamente y en el momento oportuno. Una de sus ventajas principales es que los cogollos reciben más luz, sobre todo los que están situados en las partes bajas de la planta y sombreados por las hojas superiores. Esto es más notable en las variedades índicas, que tienen hojas más grandes y gruesas. La defoliación aumenta también la aireación de los cogollos, dificultando la aparición de hongos y la reproducción de muchas plagas, que no viven cómodas en entornos muy ventilados. 

Una defoliación muy agresiva o en el momento incorrecto puede estresar a las plantas, ya que requiere de ellas un gran esfuerzo para renovar las hojas. Al perder mucha superficie foliar de golpe, la capacidad fotosintética de la planta se reduce notablemente. Si esto sucede en un momento en que la planta necesita producir mucho crecimiento, puede ser un factor de estrés considerable. Por ello es mejor defoliar de forma gradual y con precaución. 

El momento que se considera más adecuado para defoliar es al principio de la floración, cuando las plantas ya han desarrollado una buena estructura de ramas. Se debe hacer una defoliación moderada que no afecte a la mayoría de las hojas; se trata solo de eliminar aquellas que realmente frenan la llegada de la luz al interior y las zonas bajas. No hay que eliminar muchas hojas de golpe, se hace poco a poco y con criterio. Quitaremos las hojas que veamos que estorban el paso de la luz y nos fijaremos en la respuesta de la planta: si vemos que no le sienta bien, dejaremos de defoliar. No todas las variedades responden igual frente a esta técnica. Usaremos siempre tijeras muy afiladas y desinfectadas con alcohol antes. De este modo se evita el riesgo de propagar virus y otras enfermedades de una planta a otra. 

En la segunda mitad de la floración, las plantas necesitan mucha energía y requieren la máxima fotosíntesis y centrarse en la producción de flores, por lo que no hay que eliminar hojas en ese momento. Tampoco usaremos la defoliación con plantas débiles, enfermas o que tengan plagas; es una técnica que solo debe usarse con plantas fuertes, sanas y vigorosas. 

En las dos últimas semanas de la floración se puede realizar una defoliación gradual de las hojas más grandes a modo de premanicura. De este modo potenciaremos la iluminación y maduración de los cogollos, al mismo tiempo que favoreceremos su aireación en el momento en que el riesgo de aparición de hongos es más alto. Además, la premanicura ayuda a que la cosecha sea mucho más rápida, pues ya habremos eliminado buena parte de las hojas. 

Profesor Cáñamo

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