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Profesor Cáñamo

Fotoperiodos para automáticas

Ilustración Plantación automática
Pregunta
Voy a cultivar un sobre de autoflorecientes y dudo con el fotoperiodo más adecuado. ¿Qué diferencia hay entre el fotoperiodo 18/6, el 20/4 y el 24/0? ¿También valen para variedades no automáticas? ¿Debo cambiar algún elemento más si uso un fotoperiodo distinto de 18/6? ¿En qué momento paso al fotoperiodo de floración? Gracias.
Tomás
Respuesta

Los tres fotoperiodos de los que hablas van bien con variedades automáticas para realizar todo el ciclo sin ningún problema. Con variedades autoflorecientes, no se cambia el fotoperiodo en ningún momento: se mantiene el mismo fotoperiodo durante toda la vida de la planta, desde que germina hasta la cosecha. 

En cambio, con variedades no autoflorecientes sí se usa uno de días largos (cualquiera de los tres que has citado sirve) en crecimiento, pero hay que cambiar a fotoperiodo 12/12 durante la floración. En variedades de floración fotodeterminada se suele usar sobre todo el fotoperiodo 18/6, aunque hay cultivadores que se decantan por alguno con más horas de luz para acelerar un poco esta fase y ganar algunos días. De todos modos, hay otros cultivadores que opinan que las plantas necesitan algunas horas de noche porque si no se estresan y acaban dando más problemas. 

El fotoperiodo 20/4 hace que las plantas reciban 2 h más de luz al día, que equivale a un 11%, y crecen algo más rápido, algo muy importante en una variedad autofloreciente que tienen que desarrollarse a toda velocidad porque está lista para la cosecha apenas tres meses después de la germinación. En general, cuantas más horas de luz diarias más crecen y producen las autoflorecientes, por lo que el fotoperiodo 24/0 también debería ir bien. Sin embargo, la mayoría de los criadores de variedades autoflorecientes suelen recomendar una noche corta de entre 2 y 4 h diarias, por algo será. Lógicamente, cuantas más horas de sol y más crecimiento, más consumo de agua y de abono, por lo que habrá que regarlas y abonarlas un poco más a menudo pero poco, ya que el incremento en el número de horas de luz es pequeño. 

Algunos cultivadores de interior que usan genéticas no autoflorecientes emplean las variedades automáticas para aprovechar los espacios libres que quedan en la sala de madres. Como crecen y florecen con cualquier fotoperiodo y de manera automática, no hay que preocuparse demasiado por ellas, basta con sembrarlas e ir regándolas periódicamente. No solo eso, el régimen nutritivo típico de las plantas madre contiene niveles medios de nitrógeno, fósforo y potasio, una combinación bastante adecuada para usar como fórmula única durante todo el ciclo vital de una planta autofloreciente.