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17 de Agosto de 2022

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Hachís casero

Hachís casero
Mi cosecha de este año ha sido bastante buena y he secado todas las hojas que he cortado de los cogollos para intentar hacer hachís. Nunca lo he hecho antes y por eso me gustaría que me explicaras cuál es el mejor sistema para hacerlo en casa y que salga bien.
Sergio

El hachís se elabora separando las glándulas de resina que recubren las flores del cannabis y prensándolas hasta formar un material sólido. Existen varias técnicas para realizar estos procesos. Para separar la resina de las flores se usan principalmente dos métodos. El primero y más antiguo consiste en frotar los cogollos en fresco para que la resina se vaya pegando a las manos. Es un método muy simple que no requiere ningún equipo, pero que aprovecha poco la resina y que no se puede realizar con plantas secas. El otro sistema consiste en tamizar las plantas secas para separar la materia vegetal de las glándulas de resina. La separación de la resina con un tamiz se basa en que las glándulas son más pequeñas que la mayoría de los trozos de planta. Los cogollos se desmenuzan y se golpean sobre un tamiz con agujeros suficientemente grandes para que los atraviesen las glándulas de resina pero sin dejar pasar los restos vegetales. Hay pequeños tamices con forma de coctelera para extraer resina en pequeñas cantidades, y también se venden tamices rotatorios automáticos en los que el cannabis se introduce dentro de un tamiz con forma de tambor de lavadora que gira impulsado por un motor eléctrico y permite extraer la resina sin ningún esfuerzo. La humedad que contenga el cannabis y la humedad ambiental del lugar donde se tamice son otros dos elementos claves a la hora de fabricar buen hachís. Lo más importante es que las glándulas de resina deben estar bien secas, de otro modo se pegarán entre sí y a la superficie de la planta, reduciéndose mucho el rendimiento.

Otro sistema muy usado en los últimos años es la extracción con tamiz al agua. Un sistema que consiste en colocar varias bolsas de tamiz en un cubo, empezando por la de agujeros más pequeños y siguiendo en orden creciente hasta terminar colocando la de agujeros más grandes. Luego se llena el cubo con agua y hielo y se introducen las hojas de las que se quiere extraer la resina. Se revuelven enérgicamente para que las glándulas de resina se desprendan de las hojas. Una vez liberadas las glándulas se van sacando las bolsas empezando por la última que se colocó, que se llevará todas las hojas. Las siguientes bolsas contendrán las distintas calidades de hachís.

El hachís tamizado en seco suele tener más impurezas vegetales mezcladas con las glándulas de resina, pero también conserva más aroma y sabor. Por su parte, el hachís al agua, aunque es menos aromático, suele ser más puro, ya que prácticamente no tiene impurezas mezcladas con la resina.

Ambos sistemas funcionan bien para hacer una pequeña producción doméstica de hachís. Si lo vas a mezclar con tabaco la pureza es algo menos necesaria y yo me inclinaría por el tamizado en seco, sacarás mayor cantidad y tendrá más sabor. Si lo quieres usar en un vaporizador o en un clavo de titanio, me inclinaría por el tamizado en agua, que te permite obtener un producto sin impurezas y de fusión completa. Y si eres un fanático del cultivo y el cannabis, probablemente acabes haciendo los dos.

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