Pasar al contenido principal

La poda apical

Quiero que me explique eso de la poda de puntas, cuándo debo usarla y cuándo no. Y qué ventajas tiene. Gracias, profesor.

Roberto

Se llama poda apical al corte del ápice o punta principal de una planta. Esta poda provoca ciertos cambios en la estructura de crecimiento y en la ramificación de la planta, por lo que la decisión de despuntar o no una planta depende de lo que el cultivador necesite. Cuando el espacio es abundante y pueden hacerse tan grandes como quieran lo mejor es no despuntarlas y dejar que la naturaleza haga libremente su trabajo. El resultado será más producción y mejor calidad que si hubiéramos despuntado. Hay ocasiones en que despuntar puede ser recomendable.

La poda apical produce una planta más ancha y menos alta, con forma de arbusto y no de abeto. Ya no tendrá un solo tallo central sino varios principales, y los cogollos serán de tamaño más uniforme. Otro beneficio de podar la punta es que la menor altura facilita la inspección de los cogollos a la búsqueda de hongos y orugas. Es importante despuntar pronto las plantas, de este modo las ramas secundarias tienen tiempo de crecer y fortalecerse antes de empezar a florecer. Las plantas se pueden podar en cualquier momento mientras están en crecimiento, pero nunca cuando están a punto de empezar a florecer ni durante la floración. Las plantas de cannabis miden la duración de los días en las puntas de las ramas y, si se cortan, puede retrasarse la floración.

La primera quincena de julio es el último periodo en que se pueden podar las plantas sin riesgos de retrasar o alterar la floración. A partir de este momento, el cannabis está muy cerca de empezar a florecer y no conviene podar ninguna rama salvo, quizás, las más bajas y débiles. Lo que sí se puede hacer en cualquier momento es doblar las ramas y atarlas para reducir su altura y dirigir el crecimiento hacia donde convenga. No hay que apretar demasiado las cuerdas alrededor de los tallos porque se frena el flujo de nutrientes y no florecen bien. Cuando interese doblar mucho las ramas es mejor hacerlo progresivamente, acortando cada día un poco más la cuerda, para que la planta se vaya adaptando y las ramas no se rompan, algo que sucede fácilmente si se doblan demasiado de golpe.

Nº 248 ya en los quioscos

Último número de la revista Cáñamo Último número de la revista Cáñamo