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Método Gulliver

He decidido cultivar las variedades sativas que he puesto este año con el método Gulliver. Es la primera vez que lo voy a hacer; a ver cómo me va. Mi duda es la siguiente: ya que es un método para que la plantación sea más discreta y productiva, quisiera saber qué altura más o menos pueden alcanzar las ramas laterales. Las variedades son una Tank de Vip Seeds, una Lemon Trip de Positronics y una Amnesia 7 de Exotic Seeds. Muchas gracias y buenos humos.

Miguel

En el método Gulliver, la planta de cannabis se tumba completamente y se ata al suelo por medio de cuerdas y estacas que la obligan a crecer paralela al suelo. Recibe este nombre porque la planta así atada recuerda la imagen del protagonista de Los viajes de Gulliver cuando fue hecho prisionero por los liliputienses. Este sistema es muy útil si lo que se busca es controlar totalmente la altura de la planta, pues permite convertir el cannabis en una especie a ras del suelo que no supere los cincuenta centímetros de altura. El primer paso del proceso es doblar con cuidado la planta desde que es joven. Es conveniente no intentar doblar el tallo principal de golpe, pues podría partirse. Mi recomendación es atar el tallo con dos cuerdas a dos estacas clavadas en el suelo e ir acortando las cuerdas un poco cada día hasta que acabe tumbado en el suelo pero sin romperse. Si solo se ata el tallo principal y se dejan las ramas secundarias a su aire, pueden hacerse bastante altas, sobre todo si se han sembrado pronto y la fase de crecimiento se alarga varios meses. La punta del tallo central y las distintas ramas que vayan brotando siempre tenderán a crecer verticalmente y hay que ir añadiendo nuevas estacas y cuerdas con las que atarlas para mantener siempre la planta al nivel del suelo. Si el objetivo es mantener la altura mínima, habrá que seguir doblando cada rama cada vez que se eleve por encina del resto; solo pararemos de hacerlo una vez que los cogollos empiezan a engordar, momento en que la planta ya no crece en altura.

Las tres variedades que has escogido se cosechan a finales de octubre, lo que quiere decir que, según dónde estés, las plantas madurarán en unas semanas en las que las lluvias otoñales son frecuentes. Los cogollos de las plantas cultivadas con el método Gulliver se encuentran muy cerca del suelo y con las lluvias fuertes pueden recibir mucho barro y salpicaduras, algo que no es positivo para la calidad y que puede provocar la aparición de hongos. Mi consejo es que mantengas la zona de cultivo libre de malas hierbas e intentes que las ramas de cannabis no toquen el suelo, que crezcan paralelas a él pero sin tocarlo. Otra buena opción es ingeniarse un sistema para cubrir la planta e impedir que se moje los días de lluvia. Como la planta tiene tan poca altura, no debería ser muy difícil crear una estructura con palos o cañas sobre la que colocar un plástico a modo de invernadero que las proteja del agua. Para evitar los hongos no solo hay que impedir que se mojen, también hay que intentar que el aire corra entre los cogollos, ya que la ventilación dificulta la germinación de las esporas. Por eso es mucho mejor poner solo un techo pero sin paredes, para que las plantas se mantengan bien ventiladas.

Ilustración Método Gulliver

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