Profesor Cáñamo

¿Qué ventajas tienen los vaporizadores?

¿Qué ventajas tienen los vaporizadores?
Pregunta
Llevo años fumando y últimamente me estoy planteando cambiarme a vaporizar, pero no me decido. También fumo tabaco y la verdad es que cuando he vapeado tabaco no me ha gustado igual que un cigarro. El problema es que los vaporizadores de cannabis son muy caros y no me decido, no vaya a ser que no me guste. ¿Tú que crees?, ¿me recomendarías cambiar el porro por un vaporizador?
Sofia
Respuesta

Los gustos de cada uno son algo muy personal y las recomendaciones en estos aspectos no funcionan muy bien. Yo te puedo hablar de las ventajas que tiene un vaporizador respecto a un porro tradicional y luego tú decides. Aunque la combustión del cannabis libera menos productos tóxicos que el tabaco, ya que la marihuana no contiene nicotina, tampoco es inocua. La combustión de un porro genera un montón de productos tóxicos y muy perjudiciales para la salud, como el alquitrán o ciertos hidrocarburos cancerígenos. Si además se mezcla la marihuana con tabaco, el riesgo es aún mayor. La vaporización consiste en calentar la materia vegetal (del cannabis o el tabaco) hasta una temperatura tal que los principios activos (el THC y otros cannabinoides en la marihuana y la nicotina en el tabaco) se evaporan y se pueden inhalar. La temperatura es bastante alta (entre 150 y 200 ºC), pero no tanto como para que se produzca la combustión y, por tanto, no se generan todos los compuestos tóxicos que contiene el humo.

Vaporizar es, sin duda, menos tóxico que fumar, pero el efecto no es exactamente igual y hay que acostumbrarse. En el caso del cannabis, la principal diferencia se encuentra en el hecho de que se suele vaporizar la marihuana pura y, al menos en Europa, gran parte de los consumidores añaden algo de tabaco a los porros. El efecto de consumir cannabis puro es bastante diferente a la mezcla con tabaco, y lleva un tiempo acostumbrarse. En mi caso, cuando dejé de fumar tabaco decidí que tampoco iba a fumar cannabis y me pasé directamente a la vaporización. Las primeras semanas notaba el cannabis muy potente y no podía fumar con la frecuencia a la que estaba acostumbrado. El tabaco suavizaba, en parte, el efecto del cannabis y el colocón era más manejable. Tuve que aprender a consumir dosis algo más bajas y más espaciadas en el tiempo. Ahora, casi diez años después, ni me planteo fumar cannabis con tabaco, en parte por no correr el riesgo de engancharme de nuevo al tabaco y, en parte, porque me gusta mucho más el efecto del cannabis puro.

La vaporización va bien para cualquiera, pero está especialmente recomendada para las personas que sufren problemas pulmonares, de garganta, asma, etc. Quienes no han fumado nunca tabaco y van a iniciarse en el cannabis deberían, en mi opinión, empezar directamente vaporizando, pues es un método de ingestión mucho más saludable. Es verdad que los vaporizadores de calidad son caros y pueden costar varios cientos de euros, pero el cannabis se aprovecha mejor y cunde más. En un porro aproximadamente la mitad del THC se pierde en el aire, mientras que con el vaporizador esta pérdida se reduce, como poco, a la mitad. El ahorro en cannabis es, como mínimo, del veinticinco por ciento, por lo que, si tenemos en cuenta el precio de un gramo de cogollos, es fácil amortizar el vaporizador en unos pocos meses. Es importante usar un buen vaporizador que sea capaz de mantener la temperatura justa de manera estable, y eso requiere un buen termostato y una buena fuente de calor. Gran parte de las ventajas de vaporizar no se dan con los modelos baratos de mala calidad.