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Profesor Cáñamo

Sacarla del suelo

Ilustración: Trasplante
Pregunta
Tengo una planta sembrada en un pequeño patio, directamente en el suelo. La planté hace dos meses y ha crecido unos 80 cm de altura y tiene muy buen aspecto, pero no ha empezado a florecer pese a que lo tendría que haber hecho. Un amigo me ha explicado que la luz de mi salón, que da al patio, confunde a la planta por las noches y por eso no me florece. Como mi novia no me deja mantener el salón a oscuras, he pensado que tengo que sacar la planta y llevarla a otro lugar que tengo (un balcón en el segundo piso) pero donde tiene que estar en maceta. Tengo un tiesto grande de 30 l que pensaba usar para el trasplante, pero no tengo claro cómo tengo que hacerlo ni si sobrevivirá mi planta. ¿Tú que opinas? ¿Me aconsejas que trasplante o me puedes dar otra solución?
Miguel
Respuesta

Trasplantar del suelo a maceta no es lo mejor, pero dada tu situación y, sobre todo, que la planta aún no está floreciendo, creo que merece la pena hacerlo. En general, las plantas pequeñas son más fáciles de trasplantar porque su sistema de raíces no es tan grande. En tu caso es inevitable dañar algunas raíces, puesto que se habrán extendido bastante más y tendrás que cortarlas para trasplantar a la maceta. Tras el trasplante, dejará de crecer durante unos días mientras repara sus raíces, pero pasado ese período la planta retomará su desarrollo normal. 

Si ya hubiera empezado a florecer no te aconsejaría el trasplante, puesto que el shock recibido y los días que se pararía el desarrollo afectarían mucho a la floración y la producción. En cambio, las plantas en crecimiento se autorreparan con rapidez. Por lo general, las raíces se extienden por el suelo tanto como las ramas y las hojas por el aire, es decir, la raíz principal de tu planta llega a 80 cm de profundidad y, obviamente, no vas a trasplantarla entera, sino que cortarás la tierra verticalmente con el propósito de extraer un pan de tierra y raíces del tamaño aproximado que quepa en la maceta de destino. Una maceta de 30 l es bastante grande, por lo que el bloque de tierra y raíces que debes extraer del suelo será bastante pesado. Pide ayuda a alguien para evitar que se te rompa o se te desmenuce, ya que haría sufrir mucho a las raíces. 

A continuación hay que cortar el pan de tierra por abajo y levantarlo. Si se puede, conviene meter una pala u otra superficie plana por la parte inferior, ya que esto ayudará a levantar el bloque de tierra y raíces sin tocarlo demasiado y será más fácil evitar que se rompa. Tras el trasplante es recomendable aplicar un riego abundante con algún producto con vitamina B, que ayuda a que las plantas superen antes el shock del trasplante, y un estimulante radicular que potencie el crecimiento de nuevas raíces. Durante los primeros días tras el trasplante conviene mantener la planta a la sombra, hasta que se recupere, y luego ir adaptándola al sol a lo largo de otra semana.