¿Se pueden rehumedecer los cogollos resecos?
¿Qué se puede hacer si los cogollos se han secado demasiado? Vivo en una región bastante desértica y cuando cosecho se me secan las plantas en una semana. Luego, una vez guardados los cogollos, al ir abriendo y cerrando los botes cada vez están más secos y llega un momento en que al desmenuzarlos con el grinder casi se convierten en polvo de tan secos que están. Supongo que se pueden humedecer de nuevo, pero no sé cómo debo hacerlo. ¿Puedes aconsejarme algún truco?
Los cogollos pueden rehumedecerse en cualquier momento dejándolos en un ambiente de alta humedad durante unas horas. Hay varias formas de hacerlo. Un truco clásico para humedecer unos pocos gramos es meterlos en un frasco junto con una piel de naranja o limón. La humedad de la piel se irá traspasando a los cogollos. Es un proceso lento que puede llevar veinticuatro horas o más y puede que tengas que renovar la piel de naranja si la hierba está muy seca. No te dejes la piel dentro del frasco más de un día entero para que no se enmohezca; una ventaja de este sistema es que le da a los cogollos un cierto aroma cítrico muy agradable.
Otro sistema es colocar una esponja húmeda o un poco de papel de cocina húmedo dentro del recipiente donde están los cogollos, pero sin que los toque, durante unas horas para que se humedezcan. Al igual que con la naranja, no te olvides y lo dejes mucho tiempo. Un amigo suele dejar el frasco de los cogollos abierto en el baño mientras se ducha para que el vapor del agua caliente los humedezca. Es un buen sistema, pero ten mucho cuidado de que no les caiga agua directamente.
Normalmente, los cogollos se rehumedecen de fuera a dentro. Esto quiere decir que al cabo de unas horas notarás que están más húmedos en su capa externa pero la humedad todavía no habrá llegado al interior. Una vez se noten húmedos por fuera cierra el bote, espera unas horas a que la humedad se reparta por todo el cogollo y revisa si ya están suficientemente húmedos. Si no es así, repite el proceso.
Rehumedecer los cogollos es posible, pero es mejor que no se lleguen a secar en exceso, pues al resecarse también pierden terpenos y aroma. Para mantener un buen nivel de humedad desde el principio, hay que tener cuidado en el proceso de secado y no dejar que la humedad relativa del cuarto de cultivo sea excesivamente baja. Las condiciones óptimas para el secadero es que la humedad se mantenga en torno al cincuenta por ciento, con una buena ventilación, pero sin que los ventiladores soplen aire directamente sobre los cogollos.
Cuando los cogollos se sientan secos al tacto hay que meterlos en recipientes herméticos y empezar el proceso de curado. Dentro de los botes, la humedad del interior de los cogollos se reparte hacia el exterior. Los botes se abren una vez al día para renovar el aire y expulsar el exceso de humedad. En dos o tres semanas de curado, habremos alcanzado el nivel óptimo de humedad en el cogollo. Este nivel se percibe porque las ramitas del cogollo se quiebran en lugar de doblarse cuando las forzamos, pero los cogollos se sienten algo esponjosos al tacto, no completamente secos. Una vez alcanzado el nivel óptimo hay que mantener los cogollos en tarros herméticos cerrados para que no se sequen ni se rehumedezcan.