Profesor Cáñamo

Un balcón demasiado visible

Pregunta
Este año cultivé por primera vez dos plantas en mi balcón. Vivo en un tercer piso y ahora que las plantas ya tienen unos 40 cm de altura me he dado cuenta de que si siguen creciendo a este ritmo se van a ver fácilmente desde la calle. Solo son dos plantas, pero estoy de alquiler y no quiero tener problemas con los vecinos, la policía o el propietario del piso. Me gustaría que me dijeras qué puedo hacer para que las plantas no se vean, si hay alguna forma de mantenerlas pequeñas o cómo podría ocultarlas. Muchas gracias por la respuesta.
Laura
Respuesta

Siempre es una buena idea evitar que las plantas puedan ser vistas desde el exterior de la casa, tanto si están en un balcón o terraza como si crecen en un jardín. En principio, si no se ven, nuestra seguridad jurídica está bastante garantizada. Veamos por qué, pero siempre dejando claro que no todos los jueces interpretan las leyes del mismo modo. Según el artículo 368 del Código penal, los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico o, de otro modo, promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión de tres a seis años y multa del tanto al triplo del valor de la droga objeto del delito si se tratase de sustancias o productos que causen grave daño a la salud, y de prisión de uno a tres años y multa del tanto al duplo en los demás casos. De aquí se puede deducir (aunque, repito, no todos los jueces lo ven igual) que solo se considera delito el cultivo destinado al tráfico y no al autoconsumo, especialmente si se realiza en un lugar privado y sin causar escándalo público o riesgo para la salud pública. Además del Código penal, la Ley orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana, conocida popularmente como “ley mordaza”, dice en su artículo 36.18 que será falta grave “la ejecución de actos de plantación y cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, cuando no sean constitutivos de infracción penal”. Es decir, que si no es delito el cultivo será falta grave siempre que sea “en lugares visibles al público”. Estas cinco palabras pueden ser muy importantes, ya que si no se cumplen nos podrían servir para no violar ninguna ley, siempre que cultivemos para nuestro autoconsumo y lo hagamos en un lugar no visible al público. Desgraciadamente, la ley no es todo lo clara que nos gustaría y siempre dependeremos de la interpretación de los jueces, pero, jurídicamente, parece que hay donde agarrarse.

Los principios básicos para ocultar las plantas son cuatro: esconder las plantas colocándolas siempre lo más alejadas posible de la visión del público; taparlas con setos, mallas, objetos y otras plantas de modo que la línea de visión entre los vecinos o peatones y las plantas quede bloqueada; confundirlas con el medio mezclándolas con otras especies ornamentales, ya que la variedad de plantas distintas dificulta su identificación, y por último, alterar los contornos de las plantas de cannabis para que no se reconozcan por medio de podas, doblando las ramas o, incluso, colgando de ellas frutos o flores de plástico para que no parezcan marihuana.

Sin duda, el primer paso es poner un brezo o una malla de ocultación que tape los huecos entre los barrotes de la barandilla y que aumente su altura. Es muy difícil mantener las plantas por debajo de una barandilla normal, que suele medir un metro de altura, pero mucho más sencillo evitar que supere los 150-180 cm. Si los únicos que pueden ver el balcón son los que van por la calle, el brezo o la malla no tienen por qué ser completamente opacos, ya que desde lejos no se ve fácilmente a través.

Si la malla no es una opción porque resulta sospechosa y quizás los vecinos se pregunten qué estas ocultando, puedes optar por colocar otras plantas, que sean altas, para que actúen como una valla pero viva y vegetal. Puedes sembrar maíz, que crece muy rápido, o mejor aún, girasoles gigantes, que se hacen enormes y llaman mucho la atención con sus flores amarillas. También es una buena idea poner una trepadora como el jazmín enredada en una celosía o con varios tutores. Las trepadoras tienen la ventaja de subir a una gran velocidad y no tapar demasiado la luz solar, además, si dejamos que se enreden un poco en las marías, la forma de los cogollos no será fácilmente distinguible desde la calle.

Las plantas colgantes, situadas en macetas colgadas de la barandilla, también van muy bien para tapar el espacio entre los barrotes y, si escogemos especies aromáticas, contribuyen a disimular el olor del cannabis. Algunas aromáticas fáciles de cultivar son: tomillo, menta, romero, lavanda, salvia, albahaca... Hoy en día es fácil encontrar frutos y flores de plástico por poco precio. Si cuelgas tomates de juguete de las ramas del cannabis, desde lejos parecerá que estás cultivando un pequeño huerto en el balcón. Si cuelgas flores de colores vivos, será difícil darse cuenta de que las plantas son de marihuana. Una combinación inteligente de estas técnicas te permitirá disimular fácilmente tus dos plantas y, al mismo tiempo, crear un precioso balcón lleno de vegetación. Aprende a cuidar todas las plantas, no solo las de cannabis, puesto que este conocimiento te ayudará a cultivar cada día mejores cogollos y a ocultarlos mejor.