Pasar al contenido principal

El coste del rencor y el desprecio

Después de doce años juntas, le puse los cuernos a mi chica una noche loca. Nunca pensé que fuera a pasarme algo así, pero pasó. Fui sincera, se lo conté a los dos días y nos tocó vivir un dramón. Ella no tenía claro si podía seguir o no conmigo. Se lo estuvo pensando durante un mes y luego decidió que sí, que seguíamos. A los tres meses me puso los cuernos y creo que le vino bien; yo hice como que me enfadada un poco y parecía que la cosa estaba equilibrada. Pero no. Ella no ha podido olvidar mi infidelidad y está llena de rencor. Pensé que con los meses se le pasaría pero no se le ha pasado: me habla con mucho desprecio, especialmente cuando se molesta o se enfada. 

Lo hemos hablado y yo siento que lo que le pasa es que no ha podido perdonarme, pero ella dice que sí, y que no me guarda rencor. Dice que ella es así, y que yo soy demasiado sensible y que exagero, y nunca me pide perdón. Ayer una amiga me dijo que no le gusta como me trata en público. Y no le dije que cuando estamos a solas es aún peor, porque me da vergüenza reconocer a mis amigas que mi novia no me trata bien. 

Le propuse a mi pareja ir a terapia juntas pensando que igual así podíamos salvar la relación, pero se puso hecha una furia y me humilló. Se niega a reconocer que después de mi infidelidad nada ha vuelto a ser igual. Estoy pensando en dejar la relación porque ese desprecio me hace daño, y porque creo que es una demostración de que ya no me quiere. ¿Tú qué me aconsejas?

La Gata Mau

¡Hola, Gata Mau, yo te aconsejo que dejes la relación. Sin duda ese tono de desprecio es una prueba de que sí te guarda rencor. Hablar a tu pareja con desprecio es maltrato psicológico y emocional, y no hay excusas para justificarlo: no importa si está enfadada, nerviosa, estresada o presa de la ira. Tiene que tratarte bien, sus emociones no pueden hacerte daño. Este es el principio de la ética del amor: los buenos tratos, todo el rato. 

No importa si no te grita o no te insulta: el desprecio, por muy elegante y educado que sea, no deja de ser desprecio. Ese desprecio a la gente en general le sale del alma: una vez que expresas tu tristeza o malestar ante ello, no hay nada más que puedas hacer. El cambio está en manos de tu pareja, que puede reconocerlo y empezar a trabajarlo en su interior, o puede no reconocerlo, y tratar de convencerte de que el problema es tuyo “porque eres muy sensible”. 

Si te está pidiendo que te aguantes y soportes ese dolor sin quejarte, no aceptes. El no reconocer que hay un problema y seguir como si nada es también una forma de violencia. Si tú protestas y ella no reconoce ese rencor, y no está dispuesta a trabajar en ello, entonces lo mejor es terminar la relación. Porque te está pidiendo que te acostumbres a ese trato, y es incapaz de hacer autocrítica amorosa. 

Quizás tienes razón en que no ha podido superar tu infidelidad, y que dentro de ella el amor ha desaparecido o está desapareciendo. Solo tienes dos opciones: aguantar y seguir con ella o dejar la relación. Te aconsejo siempre la segunda opción: soportar el desprecio tiene un coste muy alto para nuestro bienestar y nuestra salud mental. Tener pareja solo merece la pena si aporta alegría a tu vida: si tu pareja no te habla ni te trata con ternura, es mejor romper la relación. Un abrazo enorme. 

Coral Herrera

Suscríbete a Cáñamo