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La culpabilidad no me deja follar

Mi novio está pasando por una fuerte depresión y no quiere tener relaciones sexuales. Yo lo deseo muchísimo, soy muy fogosa, llevamos así un año y a mí me duele mucho no poder amarlo. Cuando me pongo cariñosa se cree que me pongo cachonda y me para, y yo me siento rechazada y un poco como si me castigaran, y siento que se nos está deteriorando mucho la relación. Él dice que tiene la libido muy baja y que no le importa que tenga sexo con otras personas; de hecho, me anima a salir y me insiste mucho en que folle con otros, pero ocurre que a mí con quien me apetece follar es con él. Salgo, me divierto, pero siento que follar con otros chicos que me gustan es como traicionarlo a él. Me siento culpable, siento como si estuviera poniéndole los cuernos, y aunque coqueteo con alguno, siempre me corto y me voy a casa. Total, que me siento muy frustrada porque jamás he estado tanto tiempo sin follar y me tengo que masturbar a escondidas, y con miedo a que mi chico me pille. ¿Qué puedo hacer? Estoy viviendo un infierno.

Lola

Yo no me ocultaría a la hora de masturbarme, igual a tu compañero le dan ganas de colaborar y darte placer aunque él no quiera hacer nada con su cuerpo y su deseo. Y bueno, con respecto a tener sexo con otros chicos, lo ideal sería que pudieras trabajarte el tema de la culpabilidad, que es un arma muy potente del patriarcado para censurarnos a nosotras mismas e impedirnos el acceso al placer y al disfrute. Además, también hay que romper con la monogamia, porque es una estructura construida para nosotras, no para ellos. Por eso te pasa que sientes que le traicionas aunque él te anima a tener otras relaciones. Piensa que la traición sería hacerlo si tuvierais un pacto de fidelidad. Si no existe ese pacto, si no hay mentiras ni engaños, si eres sincera con él, si ambos queréis una relación abierta, entonces está todo bien. Que él no quiera o no pueda tener sexo no significa que tengas que renunciar tú también a tener sexo: el problema lo tiene él, no tú. Seguro que cuando se le pase podréis volver a tener sexo rico, pero mientras tanto, tú no tienes por qué castigarte ni autoboicotearte. El derecho al placer es una de las reivindicaciones principales de los feminismos, por eso es tan importante luchar contra la culpabilidad y abrazar la diversidad sexual y amorosa. Hay muchas formas de quererse y de relacionarse, y tener otras relaciones con otras personas no solo te enriquece a ti, sino que puede que haga que la relación con tu pareja mejore. Ánimo, y a disfrutar, que la vida son dos días.

La culpabilidad no me deja follar
Ilustración: ATA

Nº 251 ya en los quioscos

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