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30 de Enero de 2023 #301

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Cómo cultivar marihuana: guía definitiva

Contenido elaborado por ElCogollo.es

Una pregunta bastante común entre curiosos y cannabicultores amateurs es cómo cultivar marihuana. Si eres uno de ellos, hoy queremos proporcionarte una guía definitiva para hacerlo.  Esta vez, contamos con la ayuda de los expertos de Elcogollo.es quienes nos han dado una explicación muy completa que te servirá para comenzar a realizar tus primeras plantaciones de cannabis con éxito.

Elementos básicos del cultivo de marihuana

Antes de enseñarte cómo cultivar marihuana paso a paso, es preciso que conozcas una serie de elementos básicos que los especialistas han compartido con nosotros y que te ayudarán a conseguir cogollos mucho más sustanciosos y deliciosos:

Horas de exposición a la luz

En general, las semillas de marihuana germinadas necesitan de 12 horas de luz diaria para crecer sanas. Cuando el cultivo se hace en exteriores habrá que esperar el momento en el que las plantas puedan recibir la luz del sol. Mientras que si se trata de un cultivo en interiores, entonces es preciso contar con programadores para controlar la luz que reciben.

Temperatura adecuada

El rango de temperatura ideal para cultivar cannabis está entre 18ºC y 27ºC. Valores inferiores o superiores a estos podrían matar el cultivo, mientras que mantener las plantas en este rango garantiza un óptimo crecimiento y un excelente desarrollo.

En el mismo orden, si se trata de un cultivo en exteriores es necesario conocer las condiciones climáticas de la zona y tomar en cuenta la estación del año para poder asegurar las temperaturas adecuadas. Si, por el contrario, es un cultivo en interiores, entonces pueden usarse sistemas de ventilación, refrigeración o calefacción para controlar las temperaturas.

Buena circulación de aire

Las plantaciones de cannabis requieren de una corriente de aire fresco constante para crecer vigorosamente. En exteriores, las plantas están expuestas a la brisa, por lo que este no sería un problema. Por otra parte, los cultivos interiores necesitarán tener ventiladores cerca que le proporcionen ese flujo de aire continuo que se necesita.

Sustratos

El sustrato es uno de los elementos más importantes para garantizar el éxito de tu cultivo de marihuana, ya que de este depende en gran medida que las semillas germinen o no. Entre las opciones más populares del mercado están fibra de coco, lana de roca, perlita, mezcla de turbas y vermiculita.

En cualquier caso, debes asegurarte de elegir un sustrato que tenga un PH adecuado y baja salinidad, que sea capaz de retener el agua por un tiempo determinado, que cuente con porosidad adecuada para una correcta oxigenación, que sea estable y que esté libre de patógenos.

Buenos fertilizantes

Los fertilizantes para cultivo de cannabis ayudan a mejorar significativamente la calidad del sustrato donde se encuentran las semillas y plantas. Los mejores tienen en su composición vitaminas y minerales, como Nitrógeno, Fósforo y Potasio (NPK); que promueven el desarrollo saludable y elevan el rendimiento de tus plantaciones.

En otras palabras, los fertilizantes para marihuana son fundamentales para optimizar las producciones de cogollos, debido a que impulsan su crecimiento, por lo que siempre debes asegurarte de elegir el adecuado.

Cantidad de agua y frecuencia de irrigación

Hay que tener especial cuidado con la cantidad de agua que reciben las plantas de marihuana y con la frecuencia de irrigación, puesto que la escasez o exceso de estos factores pueden arruinar el cultivo. Por ejemplo, cuando la semilla está comenzando a germinar, 200 ml de agua cada dos o tres días son más que suficiente.

Aunque es verdad que existen cannabicultores que eligen regar diariamente sus plantas, esta práctica es riesgosa, ya que si por alguna razón se omite un día de irrigación, entonces la planta sufre estrés por falta del vital líquido.

Por otro lado, cuando el sustrato se mantiene muy húmedo por más de tres días consecutivos, entonces hay posibilidad de que aparezcan hongos que dañan el cultivo.

Humedad

El control de la humedad es muy importante tanto en exteriores como en interiores, debido a que impide la aparición de hongos, como el moho, y plagas que pueden arruinar las plantas. En este sentido es necesario ajustar los valores, en función de la etapa en la que se encuentre el cultivo

Por ejemplo, cuando son plantones, la humedad debe estar entre 65% y 70%. Cuando el cultivo está en etapa vegetativa, la humedad debe oscilar entre 40% y 70%; mientras que en la etapa de floración la humedad debe estar entre 40% y 50%.

Aprende cómo cultivar marihuana paso a paso

Ahora que conoces los fundamentos necesarios para empezar a cultivar marihuana, puedes comenzar cuanto antes, siguiendo el paso a paso que nos comparte el equipo de expertos de Elcogollo.es.

Paso 1: Elige las semillas

En el mercado es posible encontrar diversas especies de semillas de marihuana, en una extensa variedad y provenientes de diversos bancos, que pueden cultivarse en exteriores o bajo techo. 

Elige las que más te gusten y te convengan. Aunque si eres principiante o si deseas realizar un pequeño cultivo en interiores, las semillas autoflorecientes son una excelente opción.

Paso 2: Germina las semillas

En el fondo de un recipiente limpio coloca una toalla de papel de cocina humedecida, sobre esta coloca tus semillas de cannabis y encima, pon otra toalla de papel de cocina también humedecida. Tapa muy bien el recipiente y espera entre 24 y 48 horas.

Transcurrido este tiempo deberás notar que las semillas se han abierto y que exponen pequeñas raíces. Si es así, debes sacarlas del recipiente y plantarlas en una maceta pequeña con sustrato para que empiecen a formar un sistema radicular sólido.

Cuando esto último haya pasado y veas que las plantas han empezado a crecer, entonces debes trasplantarlas en una maceta más grande, preferiblemente de 3 litros de capacidad, donde seguirán desarrollándose sanas y robustas.

Paso 3: Empieza a usar fertilizantes

Una vez trasplantadas tus plantas debes comenzar a agregar fertilizantes en el agua de riego, así les otorgarás todos los nutrientes que necesitan para crecer óptimamente y para desarrollar buenos cogollos.

Eso sí, debes tener mucho cuidado durante los primeros días de crecimiento y en lugar de seguir las instrucciones del fertilizante al pie de la letra, lo mejor será dividir en 2 las cantidades sugeridas.

Por ejemplo, si el producto dice diluir 4 ml por cada litro de agua, lo más recomendable es que diluyas solo 2 ml de fertilizante por cada litro de agua. En los últimos días de la etapa de crecimiento (21-30 días, para cultivos interiores y finalizado el verano, para cultivos exteriores) si podrás agregar la cantidad indicada por el fabricante del producto.

Paso 4: Trasplante para floración

Culminada la etapa de crecimiento, tendrás que trasplantar nuevamente tus plantas. En este caso a macetas de mayor capacidad en las que sus raíces puedan desarrollarse y extenderse cómodamente y en las que puedan abrir sus ramas.

En función del tamaño de tu cultivo, puedes utilizar macetas de entre 7 y 50 litros. Las primeras son indicadas para cultivos bajo techo y las segundas para cultivos exteriores. En este paso también debes ajustar las horas de exposición a la luz o fotoperíodo de tus cultivos internos a 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad.

Paso 5: Pre-floración

Durante la etapa de pre-floración tu planta de marihuana dará un estirón y se abrirá para que sus hojas y futuras flores reciban mejor la luz. En caso de que hayas comprado semillas regulares, en esta fase podrás conocer el sexo de la planta.

Si en la base del tronco sale un cáliz de flor con dos pequeños pelos, entonces es hembra. Pero si salen unas pequeñas bolitas quiere decir que es macho. Ante este escenario lo mejor será cortarla para evitar que el resto de plantas se llenen con sus semillas.

En la pre-floración debes cambiar el fertilizante de crecimiento por uno de floración, que puedes usar junto con un estimulador de floración.

Paso 6: La floración

Te darás cuenta que ha comenzado la floración porque en las puntas de las ramas de las plantas se empiezan a formar montones de pelitos blancos y flores. En esta etapa utiliza estimuladores y fertilizantes ricos en potasio y fósforo.

Terminadas de formar las flores, debes dejar de usar el estimulador e incorporar un Boost, que junto con el fertilizante servirán para darles más densidad, robustez y resina a los cogollos.

Paso 7: Engordar los cogollos

Los cogollos formados comenzarán a engordar de manera que sus flores puedan ser polinizadas. En este caso, tendrás que ayudar a tus plantas utilizando fertilizantes ricos en fósforo y potasio, que son los nutrientes de los que más se alimentan en esta etapa del cultivo.

Mientras más potente sea el abono, menor será la frecuencia de aplicación. Por ejemplo, hay fertilizantes 0-50-30 que se usan una sola vez por semana, mientras que hay otros más ligeros que pueden usarse todos los días.

Paso 8: Limpia las raíces

Cuando los pelos blancos de las plantas se hayan tornado marrones y muchos de ellos se hayan caído, quiere decir que ya las plantas han dado todo lo que podían y que se acerca el momento de cortarlas. 

Antes de esto, tómate tu tiempo para limpiar las raíces, ya que así podrás eliminar todos los residuos de fertilizantes. Para esto, puedes regarlas con abundante agua del grifo o regarlas solo con agua limpia durante al menos 10 días seguidos.

Paso 9: Corta y seca

Antes de cortar, debes dejar que las macetas se sequen por completo para que así no quede humedad dentro de las plantas que puede hacer que se pudran durante la fase de secado. 

Tendiendo plena seguridad de esto, ahora si puedes cortar tus plantas con toda confianza. Seguidamente, utiliza unas tijeras o un pelador de cogollos para pelarlas y ponerlas a secar. También puedes omitir este paso y secarlas enteras.

En cualquier caso, elige un entorno sin corrientes de aire, seco y oscuro, en el que la humedad esté alrededor de 60% (especialmente los primeros 7 días) y la temperatura oscile entre 15ºC y 18ºC. Luego, cuelga tus plantas boca abajo en tendederos para conseguir un secado natural y uniforme.

Deja secar alrededor de 15 días para garantizar un cannabis de máxima calidad.

Paso 10: realiza el curado

El proceso de curado se hace para eliminar el resto de agua y para degradar la clorofila que pueda quedar en los cogollos. 

En este caso, introduce tu cannabis en recipientes herméticos opacos o de madera y guárdalos en un lugar oscuro. Los cogollos soltarán toda la humedad que poseen, por lo que se recomienda que a lo largo de los días abras el recipiente para dejar salir dicha humedad.

Después de 20 o 30 días aproximadamente, ya tu marihuana estará curada y lista para disfrutarse.

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