La liofilización volvió a las bayas un snack con características globales, estable y portátil. Este proceso consiste en congelar el alimento y retirar el agua por sublimación bajo vacío, lo que conserva forma y parte del sabor, pero deja una estructura muy seca y porosa. Esa sequedad extrema junto con el oxígeno y la luz oxidan rápidamente los aromas, el color y los compuestos bioactivos. Es en ese escenario, donde el envase deja de ser un accesorio y se vuelve pieza fundamental del producto.
La película ensayada mezcla pectina cítrica y goma gellan (aditivos alimentarios) y suma extracto de flores de cannabis. Ese extracto aporta cannabinoides como el CBD y el Δ9-THC, además de terpenos, uno de ellos es el α-bisabolol y su incorporación vuelve más elástico al film, una cualidad útil a la hora de manipularlo y sellarlo sin que se quiebre
La prueba clave de esta investigación tenía relación con el almacenamiento. Durante ocho semanas, las películas se usaron para envolver frambuesas y arándanos liofilizados donde los resultados arrojaron cambios microbiológicos moderados pero medibles. En las frambuesas, el trabajo describe una reducción de mohos y levaduras en el film con más extracto de cannabis y ausencia de E. coli durante todo el periodo. En arándanos, se observaron descensos en bacterias totales y también en mohos y levaduras.
Los autores plantean que estos resultados respaldan el desarrollo de envases activos de base vegetal como alternativa a empaques de plástico de un solo uso. Al tratarse de un trabajo experimental, su aplicación comercial dependerá de validar desempeño en condiciones reales dentro de una cadena logística y de resolver requisitos regulatorios relacionados con la industria alimentaria y controles de calidad.
Imágenes de frambuesas ( A , B ) y arándanos ( C , D ) almacenados a 0 °F después de 8 semanas ( A , C ) y a 4,0 °F después de 8 semanas ( B , D ).