Pasar al contenido principal

Aceite de cannabis atenúa daño hepático temprano en ratas

Un estudio preclínico realizado por equipos argentinos halló que un aceite de cannabis de espectro completo, con una proporción 2:1 de CBD y THC, atenuó fibrosis, inflamación y disfunción endotelial tempranas en ratas sometidas durante tres semanas a una dieta rica en sacarosa. 

La investigación, publicada en el Medical Cannabis and Cannabinoids, reunió a especialistas de la Universidad Nacional del Litoral, el CONICET, la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata. El equipo estudió etapas iniciales de la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, conocida como MASLD. El trabajo declaró ausencia de conflictos de interés y fue financiado por la Agencia Santafesina de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Los investigadores utilizaron 18 ratas Wistar macho, distribuidas en tres grupos de seis. El primero recibió una dieta de referencia; el segundo, una dieta rica en sacarosa; y el tercero, esa misma alimentación junto con una dosis oral diaria del aceite. El preparado comenzó a administrarse al inicio del experimento y se mantuvo durante tres semanas. Su composición fue caracterizada, una condición relevante para la medición de cannabinoides en aceites de cannabis.

La dieta rica en sacarosa produjo acumulación de lípidos y glucógeno, alteraciones mitocondriales, inflamación, disfunción vascular y señales incipientes de fibrosis. En los animales que recibieron el aceite, varios de esos cambios fueron menos intensos y la arquitectura celular apareció mejor conservada. El resultado se suma a otros estudios preclínicos sobre extractos de cannabis y metabolismo, pero todavía no puede trasladarse a pacientes.

El equipo también registró cambios en la expresión de los receptores cannabinoides CB1 y CB2, implicados en procesos metabólicos e inflamatorios. Los autores plantean que esa modulación podría contribuir a los efectos observados, aunque el experimento no permite convertir la asociación en un mecanismo clínico demostrado.

La principal limitación está en el diseño preventivo: el aceite se administró al mismo tiempo que comenzó la dieta, no después de establecerse la enfermedad. Por eso, el trabajo no indica si podría revertir daño hepático existente. Además, solo incluyó animales macho y no evaluó tratamientos prolongados, diferentes dosis, microbiota intestinal ni seguridad a largo plazo.

Tampoco hubo grupos tratados con CBD aislado, THC aislado o una formulación equivalente sin los demás componentes del aceite. No puede afirmarse, por tanto, que el espectro completo sea superior ni que el resultado demuestre el llamado efecto séquito.

El interés del estudio no está en anunciar un tratamiento, sino en mostrar qué preguntas pueden investigarse con preparados estandarizados y trazables. En el marco argentino del cannabis medicinal, disponer de cultivos controlados y métodos de análisis no sustituye los ensayos clínicos, pero permite construir evidencia reproducible sin convertir resultados preliminares en promesas terapéuticas.

Te puede interesar...

¿Te ha gustado este artículo y quieres saber más?
Aquí te dejamos una cata selecta de nuestros mejores contenidos relacionados:

Suscríbete a Cáñamo