Arizona recaudó cerca de 26,5 millones de dólares en impuestos vinculados al cannabis durante mayo de 2026, su mayor registro mensual desde 2023. Según las cifras del Departamento de Ingresos de Arizona, la recaudación alcanzó exactamente los 26.487.451 dólares, siendo un aumento del 6,8 % respecto a los 24,8 millones ingresados en mayo del año pasado.
La principal fuente de ingresos fue el impuesto especial del 16 % aplicado a las ventas de cannabis para uso adulto, que generó algo más de 16 millones de dólares. Otros 9,3 millones procedieron del impuesto a las transacciones comerciales de ese mercado, conocido como TPT. El avance del mercado regulado en el estado se produce años después de la legalización del cannabis en Arizona, aprobada mediante referéndum en 2020.
El cannabis medicinal aportó cerca de 1,1 millones de dólares mediante este último tributo. A diferencia de los productos para adultos, las ventas con fines terapéuticos no están sometidas al impuesto especial del 16 %.
Entre enero y mayo de 2026, Arizona habría recaudado un total de 123,8 millones de dólares mediante los distintos gravámenes aplicados al cannabis. De esa cantidad, aproximadamente 76,7 millones procedieron del impuesto especial al uso adulto, 41,7 millones del TPT aplicado a ese mercado y 5,4 millones del programa medicinal.
Más allá de la evolución reciente del mercado, el dato vuelve a poner de relieve la importancia que ha adquirido el cannabis como fuente de ingresos públicos en Arizona. Desde el inicio de las ventas reguladas en 2021, los distintos impuestos aplicados al sector habrían generado más de 1.440 millones de dólares para las administraciones estatales y locales. En años anteriores,desde canamo.net informamos de que la recaudación del cannabis en Arizona superó a la del tabaco y el alcohol, una tendencia que ayuda a contextualizar el peso económico alcanzado por la industria cannábica en este estado.
No obstante y si bien el récord de mayo confirma la capacidad recaudatoria del sector, por sí solo no permite concluir que la industria cannàbica en arizona haya recuperado una senda sostenida de crecimiento, especialmente en un contexto marcado por la caída anual de los ingresos y la presión que la sobreoferta y el descenso de los precios ejercen sobre la industria.