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La alimentación de las plantas de cannabis durante la floración es esencial para obtener una buena producción y cogollos de calidad. Hay muchas marcas de fertilizantes específicos para la marihuana, pero también es posible usar abonos genéricos para todo tipo de plantas y obtener buenos resultados. Tanto si usamos abonos químicos como orgánicos, es importante respetar las dosis indicadas para no sobrefertilizar y, si combinamos distintos productos, es recomendable usarlos todos de la misma marca y seguir las indicaciones del plan de fertilización del fabricante. Este consejo se basa en que no todos los productores incluyen los mismos ingredientes en cada producto. Por ejemplo, casi todos los fabricantes tienen un abono de floración de base y un estimulador o engordador de cogollos que se añade al final de la floración.
En las próximas semanas estos cogollos acabarán de engordar y se recubrirán completamente de glándulas de resina.
"Casi todas las líneas de fertilizantes dan buen resultado, pero no hay que mezclar productos de distintas marcas"
Estos dos productos se formulan de manera que la suma de ambos ofrezca una cantidad de fósforo y potasio adecuada para la maduración de los cogollos. Algunas marcas incluyen más fósforo en el abono de base y menos en el estimulador, y otros lo hacen al revés. Si mezclamos el abono de base de una marca con el estimulador de otra, podemos encontrarnos con que la cantidad de fósforo en la mezcla sea más alta o más baja de lo aconsejable. Por esto es mucho mejor ceñirse a una marca y mezclar los productos tal y como indica el fabricante. En mi experiencia, casi todas las líneas de fertilizantes dan buen resultado si se siguen las indicaciones, pero las mezclas pueden dar problemas.
Después del abonado, el siguiente elemento más importante a tener en cuenta es el control de plagas durante la floración. No es sencillo combatir las plagas al final de la floración, pues no conviene aplicar ningún insecticida a las plantas en esas semanas, para evitar que cuando cosechemos todavía queden restos tóxicos en los cogollos. Hay cuatro plagas que causan la mayor parte de los daños en la floración: orugas, arañas rojas, oídio y botritis.
La mayoría de los estigmas blancos indican que las plantas todavía están lejos de la madurez. Al sol, los cogollos maduran mejor y las plagas atacan menos.
Las orugas y la botritis son las peores y, a menudo, vienen juntas. Las orugas se esconden en el interior de los cogollos y se los comen por dentro, luego los restos que dejan suelen enmohecerse con botritis y se pudren completamente. La mejor forma de controlar las orugas es fumigar BT desde que las plantas son pequeñas y revisar los cogollos frecuentemente eliminando a mano cualquier oruga que encontremos viva. La botritis también aparece cuando el clima es húmedo y los cogollos permanecen mojados después de las lluvias. Es muy difícil controlar la botritis si el clima es propicio a su aparición. Intentaremos evitar por todos los medios que los cogollos se mojen y favorecer en la medida de lo posible la ventilación alrededor de las plantas.
Aunque este cogollo está sano, la sombra es peligrosa, ya que atrae plagas y hongos. Las mordeduras en las hojas deben ponernos en alerta: puede haber orugas.
"Cuando aparecen hongos, cosecharemos las plantas cuanto antes para evitar que se extienda la infección"
El oídio aparece fundamentalmente por falta de ventilación, por lo que suele surgir en las zonas bajas o menos expuestas al viento y el sol; también es complicado controlar su aparición. Intentaremos separar las plantas de las paredes y entre sí, situándolas en zonas bien aireadas. Cuando aparecen hongos, lo mejor es cosechar las plantas cuanto antes aunque no estén completamente maduras, para así evitar que se extienda la infección. Más vale cosechar una semana antes cogollos ligeramente inmaduros que esperar y cosechar cogollos maduros y enmohecidos.
Las arañas rojas suelen darse en climas muy secos y calurosos, y en plantas que sufren por falta de riego o pocos cuidados. Hay que asegurarse de regar a fondo y de mantener el suelo húmedo para que la humedad ambiental no sea muy baja. También podemos instalar una malla de sombra sobre las plantas para reducir un poco la intensidad solar y crear un clima algo menos caluroso que no favorezca tanto la reproducción de las arañas. En casos extremos se pueden eliminar muchas arañas duchando las plantas con agua a presión para arrastrarlas y que caigan al suelo, pero hay que ser consciente de que este tratamiento también arrastrará una parte de las glándulas de resina.
La luz llega mejor a todas partes en las variedades de hojas finas que producen poca sombra. A esta sativa tardía le quedan al menos seis semanas hasta la cosecha.
Uno de los trucos más útiles que he aprendido a lo largo de muchos años cultivando es adelantarme al día de la cosecha en la manicura de las plantas. En exterior, las plantas pueden hacerse muy grandes, especialmente si crecen directamente en el suelo y tienen una enorme cantidad de hojas que sombrean completamente el interior y las ramas bajas. Esto puede provocar dos problemas. En primer lugar, el aire circula mal por el interior de la planta, lo que crea un microclima más sombrío y húmedo donde las plagas se refugian y los hongos proliferan con facilidad. En segundo lugar, la manicura se hace eterna cuando cosechamos, pues hay cientos, si no miles, de hojas que cortar. Además, la sombra provoca que los cogollos bajos maduren más tarde, a veces necesitan hasta dos semanas más.
Eliminaremos todas las hojas infectadas de oídio en cuanto las veamos e iremos pensando en adelantar la cosecha.
El truco que os quiero recomendar es muy sencillo y consiste simplemente en ir eliminando hojas progresivamente a lo largo de las dos o tres últimas semanas. Empezamos por las hojas más grandes situadas en la parte superior y externa de la planta y, día tras día, vamos quitando hojas. Al reducir la sombra que provocan, la iluminación y la ventilación mejoran, se acelera la maduración de los cogollos y, sobre todo, se mejora la ventilación, lo que reduce el riesgo de plagas y hongos. Cuando llega el día de la cosecha, las ramas están prácticamente desnudas de hojas, salvo aquellas que nacen directamente en los cogollos, por lo que la manicura es mucho más fácil y rápida. Aunque puede que los cogollos situados en el interior y en las ramas bajas estén algo menos maduros que los superiores, la diferencia será tan escasa que se pueden cosechar a la vez o, como mucho, unos pocos días después. Este truco evita que el día de la cosecha sea una pesadilla agotadora y se convierta en una labor agradable y sencilla.
Los hilos blancos entre los tricomas son el micelio del hongo; este cogollo ya está perdido, no se puede salvar.