Nutrición y calidad del agua para el cultivo de cannabis

Nutrición y calidad del agua para el cultivo de cannabis

Redacción

Para hacer que sus plantas crezcan según lo planeado, es necesario crear las condiciones ideales para ellas. Los aspectos más importantes incluyen nutrientes adecuados y agua de alta calidad. Esas dos cosas están estrechamente relacionadas. Sin agua, las plantas no serían capaces de absorber los nutrientes y, además, su calidad también puede influir en el medio de cultivo o en los fertilizantes de una manera u otra.

Cómo absorben nutrientes las plantas

Las plantas obtienen los nutrientes a través de sus raíces, aunque hasta cierto punto, también pueden absorberlos a través de sus hojas. Toda planta necesita tener un sistema de raíces sano y bien desarrollado para poder recibir suficientes nutrientes. Además, es importante que el medio de cultivo sea adecuado para la ingestión y el almacenamiento de nutrientes. En lo que respecta al cultivo hidropónico, el medio de cultivo en su estado predeterminado no contiene ningún tipo de nutrientes. Por lo tanto, las plantas reciben los nutrientes directamente de las soluciones de nutrientes. La solución de nutrientes se prepara a partir de fertilizantes sólidos o líquidos. Cuando las plantas crecen en el suelo, los nutrientes están presentes en el sustrato. Después del riego, algunos nutrientes se disuelven en el agua permitiendo a las plantas absorberlos a través de sus raíces. Se puede ver que el agua influye significativamente en el proceso de nutrición de las plantas. Por eso su calidad es tan importante.

Los fertilizantes líquidos son la mejor opción para preparar la solución de nutrientes.
Los fertilizantes líquidos son la mejor opción para preparar la solución de nutrientes.

Importancia del pH y la CE

El pH y la EC del agua (sus niveles de acidez y electro conductividad, respectivamente), así como el sustrato de crecimiento también tienen un gran impacto en la absorción de nutrientes. El valor del pH te dice cuán ácida o alcalina es el agua, la solución de nutrientes o el medio de cultivo. Algunos elementos, como el calcio y el magnesio, son más accesibles cuando el valor de pH es más bajo. Para que el cannabis absorba todos los elementos necesarios en cantidades óptimas, se recomienda mantener el pH entre 5,5 y 6,3 para el cultivo hidropónico y entre 5,8 y 6,5 para el cultivo en tierra. Si el pH baja o sube, las plantas no absorben los nutrientes de manera uniforme, lo que hace que los no utilizados se acumulen en el medio, mientras que las plantas sufren por la escasez de esos nutrientes. Puede producirse el llamado bloqueo de nutrientes (es una situación en la que los nutrientes están presentes, pero la planta no puede absorberlos), lo que puede conducir a un desequilibrio de las sustancias, a la formación de sustancias tóxicas y a la creación de condiciones óptimas para los patógenos. Un control regular del nivel óptimo de pH es increíblemente importante para una cosecha exitosa. El agua del grifo suele ser un poco alcalina, lo que significa que su pH está por encima de 7. El agua de pozo o de lluvia suele ser neutra o un poco ácida con un pH entre 6,5 y 7.

Otro factor crucial para la absorción de nutrientes es la conductividad eléctrica, EC. Este valor te dice cuántos nutrientes contiene el agua, el medio de cultivo y la solución de nutrientes. Las plantas de cannabis pueden absorber nutrientes disueltos con un valor de EC de hasta 2,4 µS/cm2 o 1200 ppm. Si el agua sin depurar de tu grifo tiene EC 0,3 µS/cm2, puede proporcionar a las plantas hasta 2,1 µS/cm2 de nutrientes en la proporción que necesiten. Sin embargo, si el agua de tu fuente tiene un EC de 0,7 µS/cm2, puede proporcionar a las plantas sólo un 1,7 µS/cm2 de nutrientes. Por lo tanto, cuanto más baja sea la EC de tu agua no depurada, mejores soluciones de nutrientes podrás elaborar.

 

El cloro en el agua

Natural Power Enzymes
Se aconseja añadir enzimas en el sistema de descarga de agua.

Si utilizas agua del grifo y no tienes ningún filtro de agua especial, debes tener en cuenta que este tipo de agua contiene cloro. Esta sustancia se añade al agua como desinfectante para eliminar las bacterias, virus y otros patógenos. Eso es adecuado por razones higiénicas pero no para el medio de cultivo. El primer problema radica en el hecho de que el cloro puede dañar las raíces más débiles e indudablemente, se debe evitar que esto suceda. Otro problema ocurre cuando se utilizan algunos microorganismos beneficiosos. El cloro no sólo mata los patógenos, sino que también mata todos los mohos y bacterias saludables que has desarrollado cuidadosamente en tu medio de cultivo. El uso de hongos micorrícicos, Trichoderma o nematodos parásitos contra las plagas es entonces menos efectivo.

Debido a que el cloro es un elemento gaseoso, se evapora lentamente. Muchos cultivadores cuentan con eso. Simplemente tienen un tanque de agua donde ponen agua por adelantado y dejan que cloro se evapore. Pero, ¿cuánto tiempo pasa antes de que todo el cloro se volatiliza? ¿Son suficientes 24 horas? No hay una respuesta clara, porque hay muchas variables que lo condicionan como el tamaño del tanque, la temperatura ambiente, el nivel de agua, etc. La evaporación puede acelerarse usando un compresor de un acuario, o una bomba de circulación de agua. Aún así, nunca se puede estar seguro de que el cloro esté completamente ausente. Si quieres estar 100% seguro, necesitas filtrar el agua.

Fertilización

En este punto, nadie duda probablemente de la importancia de la calidad del agua para el cultivo. No importa si cultivas en hidroponía o en tierra, cuando se quiere tener una solución de nutrientes adecuada y permitir que las plantas absorban estos nutrientes, es necesario medir el pH y los valores de EC del agua limpia, luego los mismos valores del agua con fertilizantes en ella y a veces incluso los valores del agua que se filtra del medio de cultivo. Mide el pH y la EC diariamente o cada dos días. Esto te dará una buena visión general de la cantidad de nutrientes que suministra a sus plantas y la cantidad que utilizan. Cualquier desviación de los valores ideales de pH y EC puede ser ajustada rápidamente.

El desequilibrio de nutrientes y la sobrefertilización se expresan en las hojas de forma discreta al principio, pero más distintiva después de un tiempo.
El desequilibrio de nutrientes y la sobrefertilización se expresan en las hojas de forma discreta al principio, pero más distintiva después de un tiempo.

Filtrado de agua

Una forma bastante barata de tratamiento de agua, que elimina la contaminación mecánica y química es el filtrado. Un filtro adecuado también puede deshacerse inmediatamente del 99 % del cloro, previamente mencionado en el apartado anterior. Si se tienen problemas con el agua impura o clorada, el sistema de filtración es una solución fiable y barata. Se puede conectar fácilmente un filtro a la fuente desde la cual se bombea el agua para las plantas.

La filtración liberará el agua de cloro e impurezas, pero si se tienen problemas derivados de altos niveles de EC en el agua sin purificar, será necesario pasar al siguiente nivel. Una vez que la EC del agua alcanza 0.5 µS/cm2 o más, supone demasiado. Si el agua de tu fuente tiene una EC más elevada, deberías empezar a plantearte usar ósmosis inversa. En este caso, el agua es conducida con una alta presión a través de varias capas de finas membranas que filtran las impurezas de hasta 0,0001 micras, metales pesados, sales y otras sustancias químicas. El nivel de EC se reduce hasta cero o hasta un valor muy cercano a cero; eso depende de la calidad del agua y del sistema que se haya utilizado. Otra ventaja de la ósmosis inversa es que el agua purificada tendrá alrededor de un 6,5 en su nivel de pH, que es un muy buen punto de partida para el cultivo de la cannabis. En términos generales, la ósmosis inversa permite tener un control completo sobre los nutrientes, cuántos de ellos y en qué concentración se los proporcionas a las plantas.

También puedes encontrarte con otro problema que concierne a la calidad del agua. El agua puede contener cantidades indeseables de bacterias y otros patógenos orgánicos. Este problema es más común cuando se utiliza agua proveniente de pozos. La radiación ultravioleta (UV) es una gran herramienta para matar bacterias. Se utilizan unos tubos especiales que se conectan con la fuente de agua y se enchufan. Una lámpara UV se enciende en el interior e irradia el agua que fluye, pero la luz no sale del sistema. Esta forma de tratamiento del agua permite eliminar bacterias dañinas sin el uso de soluciones químicas. Antes de decantarte por la radiación UV, deberías examinar el agua para saber la cantidad de bacterias presentes en ella, para evitar gastar dinero innecesariamente.

Autor: Mr. José

Más información en: https://advancedhydro.com