Pasar al contenido principal

Terpenos: más allá de los cannabinoides

Los otros principios activos del cannabis

Terpenos
La evaporación continua de terpenos desde cada glándula de resina crea un nube alrededor de la planta.

En los últimos años se ha profundizado en la comprensión de los efectos producidos por el cannabis. Los estudios llevados a cabo en universidades y centros de estudio de todo el mundo han ido completando poco a poco la lista de componentes presentes en la planta. Los terpenos son, después de los cannabinoides, la familia más abundante, y se sospecha que son los responsables de buena parte de las diferencias existentes entre los efectos psicoactivos de unas y otras variedades. Un correcto secado de las plantas tras la cosecha ayuda mucho a proteger y conservar la mayor cantidad posible de terpenos en la resina.

Los efectos psicoactivos del cannabis se deben principalmente a la acción del tetrahidrocannabinol o THC, el cannabinoide más abundante en la marihuana. Sin embargo, junto al THC encontramos una larga lista de moléculas a las que no se les ha prestado demasiada atención pero que en los últimos tiempos han resultado ser más importantes de lo que se creía.

Hasta 480 componentes naturales diferentes han sido aislados en la resina del cannabis, y la lista sigue aumentando: 66 cannabinoides, 27 compuestos nitrogenados, 18 aminoácidos, 3 proteínas, 6 glicoproteínas, 2 enzimas, 34 azúcares y compuestos relacionados, 50 hidrocarbonos, 7 alcoholes simples, 13 aldehídos, 13 cetonas, 21 ácidos simples, 22 ácidos grasos, 12 ésteres simples, 1 lactona, 11 esteroides, 120 terpenos, 25 fenoles no cannabinoides, 21 flavonoides, 1 vitamina, 2 pigmentos y otros 9 elementos más. Al efecto conjunto producido por la combinación de todas estas moléculas se le denomina “efecto séquito del cannabis”, y explica por qué dos plantas diferentes, aún conteniendo los mismos cannabinoides en proporciones similares, pueden tener efectos muy distintos si los terpenos, los flavonoides u otros componentes no son los mismos.

Terpenos
Las glándulas de resina esconden cientos de compuestos, que contribuyen al efecto final.

Los cannabinoides

Los científicos empezaron llamando cannabinoides a las nuevas moléculas que encontraban en la resina del cannabis y que compartían ciertas características con el THC. Hoy en día, la definición es más amplia, y se considera que los cannabinoides son compuestos orgánicos pertenecientes al grupo de los terpenofenoles que activan los receptores cannabinoides en el organismo humano.

En función de su origen, se distinguen tres tipos de cannabinoides:

1. Los fitocannabinoides son aquellos cannabinoides sintetizados por la planta de cannabis y fueron los primeros es ser estudiados. El THC es el más famoso, pero la lista incluye 113 actualmente, aunque se siguen descubriendo nuevos. El CBD o cannabidiol ha adquirido mucho renombre en los últimos años por sus amplias propiedades medicinales, combinadas con una psicoactividad baja y efectos tranquilizantes o calmantes muy apreciados por los usuarios medicinales que no están acostumbrados al potente efecto del THC. CBG, CBN, CBC, CBE, CBL y CBT son algunos otros cannabinoides presentes en la resina.

2. Los endocannabinoides son aquellos cannabinoides producidos por el cerebro humano y que activan los receptores de cannabinoides CB1 y CB2. El cuerpo los utiliza, como en el caso de otros neurotransmisores, para enviar mensajes entre células. La anandamida, similar al THC, fue en 1992 el primer endocannabinoide descubierto. Otros son: 2-AG, éter noladín, NADA y virodamina.

3. Cannabinoides sintéticos y patentados. Han sido fabricados en un laboratorio y no siempre se basan en la estructura de los cannabinoides de la marihuana. Algunos de los primeros medicamentos con cannabinoides contienen en realidad una molécula sintética producida en laboratorio para sortear la dificultad legal de obtenerlos a partir de plantas de cannabis, es el caso de nabilona. Algunos cannabinoides sintéticos se venden para su uso recreativo pero ha habido muchos casos de intoxicaciones a menudo por su alta potencia. Por ejemplo, HU-210 es un cannabinoide sintético cien veces más potente que el THC.

Los terpenos

Después de los cannabinoides, los terpenos son los compuestos más abundantes en el cannabis, y pueden llegar a constituir el 10% de la resina. Los cannabinoides tienen similitudes con los terpenos, de hecho, son terpeno-fenoles, y ambos se sintetizan en el mismo lugar: las glándulas de resina que hay en las hojas y en las flores.

Los terpenos son compuestos orgánicos aromáticos y volátiles formados por la unión de una o más moléculas de isopreno, un hidrocarburo de cinco átomos de carbono. Hay terpenos de distinto tamaño, según el número de moléculas de isopreno que lo forman. Los terpenos más pequeños o monoterpenos son más volátiles y predominan en las flores del cannabis, mientras que los más grandes o sesquiterpenos resultan menos volátiles y se dan en mayor concentración en las hojas. Una curiosidad, los perros de la policía entrenados para encontrar cargamentos de cannabis no reconocen el olor de los cannabinoides, sino de un sesquiterpeno concreto, el óxido de cariofileno.

Los terpenos son responsables del olor que desprenden muchas plantas, que los utilizan con distintos objetivos: repeler a los herbívoros, atraer insectos polinizadores o evitar el ataque de enfermedades y plagas. Una de las funciones más llamativas que tienen los terpenos en el cannabis es refrigerar la planta para que soporte mejor las altas temperaturas. La evaporación de los terpenos más volátiles crea corrientes de aire en torno a la planta que favorecen su enfriamiento y reducen la transpiración.

Terpenos
La producción de terpenos es máxima durante la floración.

En las plantas frescas, la proporción de terpenos y sesquiterpenos es de 8 a 1, mientras que en la planta seca es 1 a 1. Esto sucede por la alta volatilidad de los terpenos, que hace que muchos de ellos se evaporen durante el secado y no estén presentes en la planta seca. Este cambio en la composición de terpenos y sesquiterpenos de la resina es responsable también del diferente olor que tiene el cannabis fresco y el seco.

Muchos de los olores más reconocibles en la naturaleza se deben a los terpenos. Los aceites esenciales de las plantas aromáticas y las resinas son muy ricos en terpenos. Por ejemplo, el olor a pino de la resina de las coníferas lo causa el pineno, mientras que el limoneno es el responsable del olor a limón y otros aromas cítricos. El olor a menta se debe al mentol y el aroma del eucalipto deriva del eucaliptol.

En los vinos y cervezas hay terpenos que les aportan distintos matices a estas bebidas, aunque hay otras familias de compuestos que también contribuyen al aroma final, como los flavonoides o los esteres. A menudo, cuando se dice que el aroma o el sabor de un vino recuerda a una hierba o a una fruta es porque en el vino hay un terpeno que también está presente en la otra especie. Por ejemplo, un vino blanco con olor a piña probablemente contendrá un terpeno que también está en esa fruta.

Los efectos de los terpenos no se limitan al aroma o el sabor del cannabis; parece cada vez más claro que también contribuyen al efecto psicoactivo, alterando o modulando los efectos de los cannabinoides. Los terpenos más frecuentes y abundantes en el cannabis, como el mirceno, pueden llegar a concentraciones de hasta el 60% del aceite esencial, pero hay otros presentes en cantidades mucho más bajas, del 0,1%. La combinación de terpenos presentes en la planta es diferente en cada variedad de cannabis, por lo que podrían llegar a usarse estas “firmas de terpenos” para rastrear el origen genético de una planta. Por ejemplo, en un estudio en una universidad estadounidense se encontró que las variedades de hoja estrecha tienen mayor concentración de trans-β-farneseno, mientras que las de hoja ancha provenientes de Afganistán tienen altas concentraciones de eudesmol y guajol.

El efecto de una variedad de cannabis viene dado por la interacción entre los distintos cannabinoides, terpenos y otros compuestos presentes en la resina

Como saben quienes conocen la aromaterapia, los aromas actúan sobre el organismo. Son muchos los terpenos y terpenoides que tienen distintos efectos farmacológicos: hay olores antidepresivos como el del limoneno, tranquilizantes como el linalool, analgésicos como el cineol. Algunos terpenos pueden unirse a los mismos receptores cannabinoides CB1 y CB2 sobre los que actúa el THC y sus derivados. Hay terpenos que inciden en la producción o la destrucción de la dopamina y la serotonina, dos neurotrasmisores involucrados en el estado de ánimo. Varios estudios científicos han probado que los terpenos presentes en el cannabis tienen efectos biológicos sobre el consumidor, actuando como anticancerígenos, fungicidas, antimicrobianos, antivirales, antiinflamatorios o antiparasitarios.

El efecto de una variedad determinada de cannabis viene dado por la interacción entre los distintos cannabinoides, terpenos y otros compuestos presentes en la resina. El consumo de THC puro tiende a generar ansiedad en muchos consumidores, mientras que la mezcla de cannabinoides, terpenos, flavonoides y otras sustancias que contiene la planta de cannabis atenúa y modera estos efectos, haciéndolos mucho más agradables y llevaderos, por eso los consumidores y los pacientes prefieren casi siempre la planta a los cannabinoides puros.

La genética de cada variedad determina la combinación de terpenos presente en su resina, mientras que la cantidad total de terpenos en relación con el peso de la planta se debe sobre todo a las condiciones de cultivo. En otras palabras, un buen cultivador logra que la cantidad total de terpenos producida por la planta sea mayor, pero no puede alterar la proporción existente entre los distintos terpenos.

Terpenos
Las variedades autoflorecientes también tienen su propia combinación de terpenos.

En un estudio sobre dieciséis variedades de cannabis que se realizó en el 2011, se encontró que los terpenos más abundantes en la resina fueron, en orden decreciente: β-mirceno, α-pineno, α-terpinoleno, limoneno, trans-β-ocimeno, β-pineno, α-terpineno, β-cariofileno, 1,8-cineol, α-felandreno y Δ-3-careno. Los más abundantes en la resina fresca son los monoterpenos mirceno, limoneno y pineno, aunque se evaporan en parte durante el secado por ser muy volátiles. Los sesquiterpenoides como el cariofileno son menos volátiles y se mantienen en la resina durante el secado, por lo que acaban representando un porcentaje mayor en cogollos secos y en extractos.

Protección de terpenos en el secado

Los terpenos se evaporan con mucha facilidad, sobre todo los monoterpenos, que son los más volátiles pero, al mismo tiempo, los más frescos, florales y estimulantes. Hay muchos terpenos que se pierden enseguida durante el proceso de secado, por eso el olor de los cogollos varía tanto en cuanto pierden la humedad, junto con el agua también desaparecen muchos terpenos. La volatilidad de los terpenos es directamente proporcional a la temperatura, es decir, cuanto más frío hace, menos volátiles son. La mejor forma de potenciar la conservación de los terpenos en los cogollos es secarlos a baja temperatura y en un ambiente con pocas corrientes de aire, ya que también aumentan la evaporación. Se obtienen muy buenos resultados manteniendo el secadero a 15 ºC con una humedad ambiental progresivamente más baja, desde alrededor del 60 o 70% los primeros días, hasta llegar por debajo del 50% a partir de la segunda o tercera semana. La circulación de aire es necesaria para que el secado progrese y no hagan aparición los hongos, pero no hace falta una gran corriente soplando directamente sobre los cogollos, basta con que el aire no se estanque. Si la planta cosechada está en un estado sanitario perfecto, sin que se detecten hongos de ningún tipo, se puede secar a muy baja temperatura para lograr que los cogollos secos conserven un aroma muy similar al de la planta fresca y un efecto especialmente despierto y estimulante.

La mejor forma de potenciar la conservación de los terpenos en los cogollos es secarlos a baja temperatura

¿Cómo se puede conseguir un secado lento sin arriesgarse a sufrir un ataque de hongos? Con altas temperaturas resulta peligroso secar lentamente, pues hay que mantener la humedad relativamente alta y los hongos pueden desarrollarse. Por el contrario, si se baja la humedad para evitar las infecciones, el secado se acelera demasiado. En cambio, bajando la temperatura del secadero el proceso se hace más lento, incluso en condiciones de baja humedad. La escasa humedad evita los hongos y las bajas temperaturas ralentizan el secado.

Por tanto, el secado en frío tiene un doble efecto beneficioso: por un lado conserva los terpenos y por otro potencia la descomposición de la clorofila que se busca en el curado y que tanto favorece el sabor final de los cogollos.

Bolitas de resina
Las bolitas de resina recogidas durante la manicura contienen más monoterpenos que la hierba seca, por eso saben tan deliciosos.
Deshumidificador
El deshumidificador debe usarse con precaución para no acelerar demasiado el secado.
Plantas frescas
El aroma floral de las plantas frescas se debe principalmente a los monoterpenos más volátiles.
Secado
Cuanto mayor es la temperatura de secado, más se reduce el tamaño de las glándulas de resina.
Nevera
Una pequeña nevera de vinos es perfecta para el secado y curado en frío de pequeñas cantidades de cannabis.
Terpenos
Entre otras funciones, los terpenos actúan como repelente de insectos y herbívoros para proteger las semillas.
Bolitas de resina
Deshumidificador
Plantas frescas
Secado
Nevera
Terpenos

Contenido relacionado

¿Cómo plantar diferentes clases de autofloreciente en interior?

Autoflorecientes ¿Mejor exterior o interior?

10 elementos imprescindibles para el cultivo interior

Primeros pasos de cultivo de interior

Final Grow: el documental sobre cultivo interior de cannabis

Final Grow: el documental sobre cultivo interior de cannabis

Dos lámparas de 400 W iluminan el jardín de una pareja de cultivadores

Mi primer cultivo de interior

Indoor

Gestión del “indoor”

Las plantas en floración no se deben podar, hay que buscar otros sistemas para controlar su altura.

Los mejores trucos de cultivo

Las micorrizas y Trichoderma deben añadirse al sustrato desde la germinación de las plantas

Ayudando a las plantas

Las hojas de las plantas de interior e invernadero son más delgadas y porosas, por lo que aprovechan mejor la fertilización foliar.

Abonos en pulverización

Nº 251 ya en los quioscos

Último número de la revista Cáñamo Último número de la revista Cáñamo