El análisis, publicado en el Journal of Health Monitoring, reunió datos de doce estudios representativos realizados en Alemania entre 2008 y 2025. Los autores examinaron la prevalencia de consumo durante los últimos doce meses entre adolescentes de 12 a 17 años y personas adultas jóvenes de 18 a 25. El indicador permite saber qué proporción declaró haber consumido cannabis al menos una vez durante ese periodo, pero no mide por sí solo frecuencia, cantidad ni posibles daños.
La comparación entre 2023 y 2025 no mostró cambios estadísticamente significativos entre las y los adolescentes. El único aumento significativo apareció entre los hombres de 18 a 25 años. Sin embargo, el estudio advierte que esa trayectoria ascendente podía observarse desde 2008 y no constituye una tendencia nueva aparecida con la modificación legal ni, por tanto, una señal clara de un efecto inmediato de la reforma.
El hallazgo no respalda la idea de que la legalización produjo automáticamente una explosión del consumo juvenil. Tampoco demuestra que la nueva regulación carezca de efectos. El periodo posterior sigue siendo breve y las encuestas dependen de respuestas autodeclaradas. Además, las tendencias pueden estar influidas por factores sociales y culturales que el diseño del estudio no permite separar. Los autores concluyen que serán necesarias nuevas mediciones para observar la evolución a más largo plazo.
Alemania permitió desde abril de 2024 la posesión limitada y el autocultivo de cannabis para personas adultas. Las normas sobre asociaciones de cultivo entraron en vigor en julio de ese año, aunque su implantación ha sido gradual. La reforma no creó un mercado comercial general y el cannabis continúa prohibido para menores de edad.
Esta diferencia importa al interpretar los resultados. Los datos de 2025 corresponden a un modelo regulatorio todavía en despliegue y no permiten anticipar qué ocurrirá cuando las asociaciones funcionen con mayor estabilidad. Tampoco bastan para evaluar dimensiones como el consumo frecuente, la edad de inicio, el acceso al mercado ilícito o la aparición de problemas asociados.
La primera fotografía alemana no ofrece un veredicto definitivo sobre la reforma. Sí muestra que las tendencias previas deben compararse antes de atribuir cualquier variación a una ley y evaluar una política pública exige algo más que observar si una cifra subió o bajó después de su entrada en vigor.