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Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

El cultivador de invernadero vive tranquilo, sin necesidad de estresarse por el clima que hará mañana.

La agricultura en invernadero tiene grandes ventajas, como el control total del clima, mayor producción con menor gasto de agua y la extensión de la temporada de cultivo. El cannabis es un cultivo que se beneficia del cultivo bajo plástico, especialmente en regiones frías o lluviosas. Si tenemos la posibilidad de sembrar cannabis en invernadero, debemos probarlo: seguro que no nos arrepentiremos. 

¿Qué ventajas tiene cultivar en invernadero?

La principal ventaja es la protección frente a las inclemencias del tiempo. En regiones en las que la primavera es fría y lluviosa, el invernadero permite sembrar las plantas en exterior varias semanas antes sin miedo de que el frío, el viento o la lluvia impidan su desarrollo. Las zonas que sufren fuertes tormentas de granizo son una pesadilla para los cultivadores, pues pueden perder todas las plantas (especialmente, si son todavía pequeñas y jóvenes) en una granizada, pero en un invernadero estarán a salvo. 

El control del clima (humedad y temperatura) es otra ventaja. En zonas áridas donde las temperaturas suben demasiado y la humedad es tan baja que las plantas no son capaces de crecer frondosas, el plástico nos permite mantener un microclima más húmedo que hace que las altas temperaturas se soporten mucho mejor. La relación entre humedad y calor es esencial para que las plantas estén cómodas. Por lo general, cuanto más calor hace más humedad se necesita para que las plantas no se deshidraten. El clásico ambiente de invernadero, caluroso y húmedo, potencia el crecimiento de las plantas, así como un importante desarrollo de grandes hojas, que estimulan la fotosíntesis y permiten un crecimiento acelerado. Conforme las plantas avanzan en su ciclo vital y entran en la floración, el cultivador puede ir reduciendo la humedad dentro del invernadero (más adelante veremos de qué modo) para estimular el engorde de los cogollos y la producción de resina sin riesgo de que aparezcan hongos. 

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

Es sencillo construir un pequeño invernadero con estructuras metálicas o de madera, algo de alambre y plástico difuso de 800 galgas. 

"La ventilación es esencial para evitar que el clima dentro del invernadero se vuelva demasiado cálido y húmedo"

Además de ajustar la humedad, con la ayuda de mallas de sombreado se puede regular el nivel de iluminación en el interior del invernadero para controlar también las altas temperaturas. Las mallas de sombreo termorreflectoras logran reducir la temperatura en verano hasta un 20% dentro del invernadero respecto a la temperatura exterior, mientras que en invierno reducen el enfriamiento nocturno, logrando un clima más estable noche y día. 

Al aire libre, las variedades de cannabis tradicionales, aquellas que florecen en función del fotoperiodo, no comienzan la floración hasta mediados o finales de julio, como pronto. En un invernadero, el cultivador tiene la posibilidad de forzar la floración mucho antes, simplemente cubriéndolo con una tela opaca a la luz todos los días durante doce horas. Esta técnica permite controlar el momento en que las plantas empiezan a florecer, tal y como se hace en los cultivos de interior, permitiendo incluso realizar dos cosechas de exterior por temporada. La técnica de la floración forzada tiene la ventaja añadida de que las plantas florecerán en los meses en que la radiación solar es más intensa, lo que aumentará la productividad y la calidad final de los cogollos.

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

El control del clima es esencial para obtener buenos resultados en invernadero: ni la humedad ni la temperatura deben salir del rango óptimo.

Otro de los grandes beneficios de tener un invernadero es que nos permite cultivar variedades de floración tardía que no están adaptadas a nuestro clima. Si sembramos una variedad sativa que no se cosecha hasta finales de noviembre al aire libre, lo más probable es que el frío y las lluvias de octubre y noviembre no le permitan florecer debidamente. En cambio, bajo plástico, el control que tenemos del clima nos permite alargar la temporada de cultivo, manteniendo las condiciones adecuadas de temperatura para obtener una floración perfecta incluso con las variedades de maduración más lenta. 

Por último, aunque no por ello menos importante, la discreción que ofrece un invernadero es perfecta para cultivar cannabis sin que nadie lo vea. Los plásticos que cubren los invernaderos no son transparentes, por lo general, y desde fuera no se ven las plantas. Si montamos un sistema de extracción de aire con un filtro de carbón activo para controlar el olor, podremos mantener las condiciones adecuadas de humedad y temperatura dentro del invernadero sin que el potente aroma de las plantas salga al exterior.

¿Qué debemos hacer para controlar la humedad y la temperatura? 

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

El termómetro marca mínimas de 10 ºC y máximas de 30 ºC, una oscilación enorme que está disparando es estiramiento de las plantas. 

Durante el día, la temperatura debe mantenerse entre 22 y 28 ºC siempre que sea posible, aunque en pleno julio y agosto, en muchas zonas de España será imposible estar por debajo de 30 ºC al mediodía. Por la noche, lo ideal es que la temperatura se mantenga entre 18 y 22 ºC. En general, es mejor que no haya grandes oscilaciones entre la temperatura nocturna y la diurna, pues esto genera sus propios problemas, aumenta mucho la humedad nocturna y facilita la aparición de hongos, además, se potencia el estiramiento de las plantas durante las primeras semanas de la floración, algo que perjudica a la productividad. 

El nivel óptimo de humedad va cambiando a lo largo del ciclo de vida de las plantas. Durante las primeras semanas de vida puede ser bastante alto, entre 70-80%, pero conforme las plantas crecen debe ir reduciéndose. Desde el segundo mes de crecimiento conviene mantenerlo en 60-70%, con el inicio de la floración bajar a 50-60% y al final de la floración evitar que supere el 50% y, si es posible, que se acerque al 40%.

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

Este invernadero es un corral reconvertido: se ha sustituido el techo por placas de policarbonato ondulado y está calentado con una estufa de butano. 

Un invernadero sin ventilación es una receta para el fracaso. Durante el día, en verano, las ventanas del invernadero deben estar abiertas para que haya una buena circulación de aire. El sol y el plástico pueden recalentar el interior hasta más de 50 ºC y aumentar la humedad relativa hasta cerca del cien por cien, por lo que resulta esencial que el aire caliente y el exceso de humedad puedan escapar. 

La ventilación es esencial para evitar que el clima dentro del invernadero se vuelva demasiado cálido y húmedo para que las plantas estén bien. El control del clima es la clave más importante para tener éxito. Se pueden cerrar las ventanas y la puerta si hace frío pero, en cuanto la temperatura suba, hay que asegurarse de que haya un buen flujo de aire fresco que recorra todo el invernadero. Según la disposición de las ventanas o aperturas de ventilación y el tamaño del invernadero, puede ser necesario instalar un ventilador para aumentar la circulación del aire. Otra solución puede ser colocar un extractor en el extremo opuesto a la puerta, para sacar el aire caliente y forzar la entrada de aire fresco. 

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

El exceso de humedad en el suelo y el ambiente pueden producir este fenómeno llamado gutación, en el que la planta exuda agua a través de los poros de las hojas. 

"Las plantas no deben ocupar todo el volumen del invernadero: hay que dejar espacio para movernos entre ellas y evitar que lleguen hasta el techo"

Una de las grandes ventajas de un invernadero es que puede permitirnos cultivar cuando el clima es frío, pero debemos comprender que, si la temperatura exterior es muy baja, el invernadero en sí puede no ser suficiente para mantener las plantas calientes y necesitemos algún tipo de calefactor para calentarlo, especialmente por la noche. Se puede usar cualquier sistema, desde un calefactor eléctrico hasta una estufa de leña o de butano, pero hay que tener presente que no debemos cerrar completamente la ventilación: las plantas necesitan siempre que haya renovación del aire. El objetivo en noches frías debe ser mantener la temperatura por encima de 15 ºC la mayor parte del tiempo. 

Un truco bastante sencillo para aumentar un poco la temperatura nocturna consiste en colocar dentro del invernadero depósitos de agua pintados de negro, que se calientan durante el día absorbiendo la radiación solar, y durante la noche van liberando poco a poco el calor acumulado.

Las plagas en el invernadero 

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

La malla de sombra y los rollos de brezo ayudan a reducir la temperatura interior, bloqueando en parte la luz. 

Los invernaderos pueden ser propensos a las plagas, ya que el clima protegido, húmedo y cálido es muy atractivo para un gran número de especies de bichos. Siempre aconsejamos instalar trampas pegajosas amarillas para detectar inmediatamente la presencia de una plaga y realizar fumigaciones preventivas con productos ecológicos de baja toxicidad y acción insecticida y repelente como aceite de nim, jabón potásico, aceite esencial de canela y Bacillus thuringiensis (BT). Una aplicación cada diez días durante la fase de crecimiento mantendrá las plagas alejadas y permitirá que las plantas se desarrollen sin ser atacadas. En cualquier caso, revisaremos las plantas con frecuencia en busca de bichos, hojas mordidas o cualquier otro síntoma de plaga. Eliminaremos las hojas enfermas y podaremos las ramas más bajas de cada planta para que no toquen el suelo. En la medida de lo posible, hay que intentar que las plantas no se toquen entre sí, para que no se contaminen unas a otras. 

Durante la floración no es recomendable fumigar insecticidas sobre las plantas, pues podrían quedar restos tóxicos en los cogollos. Sin embargo, siempre podemos recurrir a la lucha biológica y liberar insectos depredadores que se alimentan de las plagas. Hay que escoger muy bien qué predadores usar, pues cada especie está especializada en atacar una plaga diferente. Contactaremos con nuestro grow shop de confianza y comentaremos con ellos qué plaga tenemos y nos recomendarán el depredador que será más efectivo. La lucha biológica es una gran solución, pero su implementación no es fácil. Si los depredadores no se encuentran a gusto en las condiciones climáticas del invernadero, se morirán enseguida o se comerán pocas plagas. Para que realmente funcionen hay que acertar con el depredador adecuado y conseguir que la humedad y la temperatura dentro del invernadero se ajusten a sus necesidades.

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

Las macetas pequeñas como esta se pueden usar, pero requieren riegos muy frecuentes; es mejor emplear modelos más grandes. 

Trucos aprendidos de la experiencia 

No hay que regar en pleno día, cuando la temperatura es más alta. En general, es mejor hacerlo al caer la tarde, para que las plantas tengan toda la noche para absorber el agua tranquilamente. A veces, cuando los cogollos ya están formados y queremos reducir el riesgo de aparición de hongos, es mejor no regar por la tarde, para que la humedad se mantenga baja por la noche, y hacerlo a primera hora del día. 

Las plantas no deben ocupar todo el volumen del invernadero; dejaremos espacio para movernos entre ellas y evitaremos que lleguen hasta el techo. Cuando las ramas de las plantas tocan las paredes, la humedad cae sobre ellas y la probabilidad de que desarrollen hongos aumenta exponencialmente. Lo ideal es que quede libre al menos un tercio de la altura, es decir, si el invernadero mide dos metros de altura, las plantas no deberían crecer más de 140 cm. De este modo, el espacio libre ayuda a regular la humedad, evita que se cree un ambiente demasiado asfixiante y permite una mejor ventilación del invernadero. 

No hay que poner demasiadas plantas y hay que dejar pasillos suficientemente grandes para pasar sin problema. Cuando sembramos, las plantas son pequeñas y parece que queda mucho espacio libre alrededor. Muchos cultivadores novatos y sin experiencia en el cultivo en invernadero temen que las plantas no crezcan mucho y acaban sembrando demasiadas. Después, conforme pasan los meses, las plantas acaban ocupando todo el espacio, chocan entre sí, dificultan el paso, aumentan en exceso la humedad y ello promueven la aparición de plagas. 

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

La luz difusa que atraviesa el plástico no forma puntos caliente y se esparce de forma homogénea a toda la planta, generando un crecimiento fantástico. 

Un invernadero completamente cerrado es un desastre. Si no queremos abrir ventanas de ventilación para evitar que salga el olor, debemos instalar un sistema potente de intracción y extracción conectado a un filtro de carbón activo, que vaya renovando el aire del interior constantemente y vigilar de cerca que los niveles de humedad se mantengan dentro de los parámetros adecuados. 

Podaremos las ramas bajas de las plantas, dejando los primeros 30-50 cm del tallo principal libre de ramas. Estas ramas bajas suelen producir cogollos más pequeños, además, como pueden llegar a tocar el suelo, son más propensas a las plagas y los hongos. Al cortarlas facilitamos el paso y la ventilación, potenciamos el desarrollo de los cogollos principales y reducimos la cantidad total de hojas del cultivo, lo que hace que se genere menos humedad. 

Si queremos reducir el crecimiento vertical de las plantas para evitar que lleguen al techo del invernadero, podemos despuntar el tallo principal para estimular el desarrollo de las ramas laterales. Esta técnica se debe aplicar mientras las plantas están en la fase de crecimiento, antes de empezar la floración.

Cogollos bajo plástico: las ventajas de cultivar cannabis en invernadero

La cantidad de resina que hay en este cogollo es semejante a la de cualquier cogollo crecido en interior. 

Este contenido se publicó originalmente en la Revista Cáñamo #328

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