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Kritikal Bilbo

Kritikal Bilbo

De Afganistán pasando por Suiza hasta Bilbao, para ser coronada reina del baile y dejarnos a todos embelesados. Kritikal Bilbo, descendiente de la Critical Mass, un cruce entre Afgana y Skunk, una de las variedades más populares entre los cultivadores.

Prácticamente todo el mundo ha puesto alguna vez una en su huerta o sala de cultivo. Si revisas los listados de ganadores de las copas de los últimos diez años, verás como el nombre de Bilbao se repite en innumerables ocasiones, de la mano de cultivadores de todos los puntos de la Península y las Islas. Tu amigo, el que tenía un indoor, te invitaba a un porro de Kritikal Bilbo; tu dealer local te pasaba Kritikal Bilbo; el de los esquejes te ofrecía Kritikal Bilbo; en los conciertos, plazas y universidades olía a Kritikal Bilbo. ¿Qué factores llevaron esta variedad a ser una de las más populares de la escena cannábica estatal y tener casi copado el mercado?

Cómo empezó todo

Como todas las grandes cosas de la vida, empieza por algo pequeño, tan pequeño como puede ser una semilla de marihuana. Eran los primeros años de la década del 2000, y las semillas de Critical Mass se extendían con gran aceptación por el mercado, hasta que una destacó entre todas ellas. Fue en Bilbao (Bilbo en euskera), donde un grupo de cultivadores observaron que de la tirada que tenían sembrada de Critical Mass, había una que se desmarcaba del resto. Al principio parecía que aquel fenotipo no iba a salir hacia delante; muchos cultivadores de buen ojo la hubieran desechado, pero ellos no lo hicieron. La sorpresa vino con la floración, momento en el que vieron como de ese fenotipo salían espectaculares cogollos que rezumaban intensos aromas, más intensos y azucarados que del resto de sus hermanas.

La popularización se hizo rápida, sobre todo en la zona del “bocho” y alrededores. Toda la gente de la zona quería ese fenotipo de Critical Mass que producía más, que era tan aromático y que resistía tan bien las inclemencias del tiempo del norte peninsular. Entonces empezó a forjarse la leyenda. Genehtik, con su cepa original seleccionada, la multiplicó, la empaquetó y la selló bajo el nombre de Kritikal Bilbo. A partir de entonces cualquier cultivador de cualquier punto pudo pedir su paquete de semillas, sembrarla y preparase para tener una copiosa cosecha, y empezar a deslumbrar en copas y catas.

El banco Genehtik contabiliza 14 premios en su estantería con esta cepa desde el 2004, sin contar, claro está, todos los premios que han ido acumulando los diversos cultivadores de otros lugares a título personal. A día de hoy, suele ser la primera opción y recomendación para empezar a cultivar y, en la gran mayoría de los grow shops, puedes encontrar un paquete de estas semillas; hablamos de cientos de miles de semillas repartidas por medio mundo.

Con la floración vieron como de ese fenotipo salían espectaculares cogollos que rezumaban intensos aromas

 

Kritikal Bilbo

Los rasgos del éxito

Hagamos un repaso de los rasgos y características que han llevado a la Kritikal Bilbo a ser una de las variedades más reconocidas y con mayor aceptación entre los cultivadores de todo el territorio (y parte del extranjero, sobre todo en Italia, Polonia, Chile y Uruguay). Lo primero que se dice, y que uno ve en esta variedad, es que se trata de una planta sumamente sencilla y resistente. En Euskadi, con una gran incidencia de lluvias, humedad y cielo cubierto, la Kritikal Bilbo facilitó el acceso al cultivo en exterior de muchos iniciados, así como la maximización en interior de los más experimentados. Si en esa zona se conseguían buenos rendimientos, cuando se plantaban en zonas menos extremas (climatológicamente hablando) los resultados eran desbordantes. En interior, con unos buenos cuidados, las cosechas rondan los 500 gramos por metro cuadrado, pero realmente donde se ve todo el potencial es en exterior, pudiendo dar plantas más altas que una persona de estatura media, con muchos cogollos bien gordos. Se estiman cosechas en exterior de casi dos kilos de aromáticos cogollos de una misma planta.

Hablamos pues de una planta muy aromática, muy productiva, muy rápida y sumamente sencilla

La rapidez es otra clave de su éxito. En exterior, suelen ser las primeras plantas en ser cortadas, normalmente en la segunda semana de septiembre; y en interior, con tan solo 50 días de floración, ya tienes una Kritikal Bilbo lista para cosechar. Haz el cálculo: con un indoor de un metro cuadrado puedes cosechar medio kilo cada dos meses. Es por esto una variedad ideal para hacer cultivos intensivos y/o rotatorios.

Hablamos pues de una planta muy aromática, muy productiva, muy rápida y sumamente sencilla. Cualquier cultivador iniciado puede sacar una cosecha y quedar satisfecho. Es además, con poco cuidado que le des, muy agradecida, capaz de aguantar y resistir también los descuidos de los más despistados. Por si fuera poco, tenemos ante nosotros una variedad considerablemente potente: en la web de Genehtik se puede ver una imagen de la analítica realizada en los laboratorios de la Fundación Canna, la cual marca un porcentaje del 21,47% de THC..., que se dice pronto.

Logo Kritikal Bilbo

Trucos y consejos

Con el afán de maximizar y mejorar las cosechas de Kritikal Bilbo, así como marcar unas pautas para los que se inicien en esta variedad, nos pusimos en contacto con la gente de Genehtik –que por algo llevan con éxito manteniendo y comercializando la cepa durante todos estos años–, para que nos contaran algunos detalles, trucos y consejos acerca de esta variedad.

Lo primero es la siembra: dependiendo de si es en interior o en exterior, se seguirán unas pautas u otras. Para exterior, ya comentábamos que se trata de una variedad que puede alcanzar un gran porte, por ello lo mejor es dejarlas bien espaciadas las unas de las otras y darle un buen crecimiento para que se expanda lo máximo posible. En interior, todo lo contrario, muchas plantas pequeñas con muy poco tiempo de crecimiento (si le damos más, tendríamos un problema de espacio dentro de la sala o armario de cultivo).

Por este motivo, debido a su rapidez, aconsejan para el interior comenzar lo antes posible con el abono de floración. En crecimiento, una Kritikal Bilbo come a una EC máxima de 1,4; mientras que en floración podemos ir subiendo la EC hasta un máximo de 2,4 en nuestra mezcla de nutrientes, con más de esta cantidad estaríamos pecando de sobrefertilización. Con estos niveles, dada su rapidez, lo recomendado es terminar con el PK alto un par de semanas antes de la cosecha, para dedicar este tiempo a los lavados. También nos recomiendan utilizar un finalizador en esta etapa de precosecha, para que se formen azúcares y la planta pueda brindar toda esa gama de olores dulces y frutales que la caracterizan.

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