La palabra bananadina nació con pinta de laboratorio, una mezcla de “banana” y el sufijo “-ina”, típico de alcaloides y compuestos químicos. Esa estética científica ayudó a volver verosímil una historia que, en origen, se movía entre la broma y la provocación política. Reconstrucciones del período ubican una de las primeras impresiones del rumor en el Berkeley Barb (marzo de 1967), dentro del ecosistema de periódicos alternativos que por entonces definía tendencias, jergas y “recetas” para la comunidad psicodélica.
¿Por qué tantos lo compraron? Parte de la respuesta está en el clima cultural –LSD, marihuana, paranoia mediática sobre “nuevas modas” juveniles– y parte en un dato real mal interpretado, ya que investigaciones previas habían detectado aminas biogénicas en bananas, como serotonina y noradrenalina. Que una fruta contenga compuestos fisiológicamente activos, sin embargo, no la convierte en un psicodélico fumable. Entre el nombre grandilocuente, el boca a boca y la lectura popular de “Mellow Yellow” (Donovan) como guiño a “bananas eléctricas”, el mito se volvió un meme antes de internet.
El eco del chiste incluso asomó en el cine popular español. En la comedia La dinamita está servida (1968), Tony Leblanc le explica a un ingenuo Alfredo Landa que con “las hebras” del interior de la cáscara de plátano se puede liar un cigarrillo “como el LSD”.
La fake news cayó cuando, en 1968, cuando en Economic Botany se estableció que el humo y materiales preparados a partir de cáscaras no poseía alucinógenos. Aun así, la idea quedó instalada en la cultura popular y la bananadina reapareció en compilaciones posteriores, circulando como anécdota ejemplar del folclore cannábico.
La bananadina no habla de una droga escondida en una fruta, sino de un ecosistema informativo. Cuando la conversación pública se alimenta de rumores, el Estado puede terminar persiguiendo fantasmas. Por eso, en tiempos de disputas por regulación y salud pública, la evidencia es la única forma de que no la gobiernen los bulos.
Berkeley Barb, 7 de abril de 1967.