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Ramón Sender Barayón
Ramón Sender Barayón en su casa de San Francisco, noviembre de 2016.

Ramón Sender Barayón

De niño de la guerra española a gurú de la contracultura californiana
Luis Olano
Este artículo se publicó originalmente en el número 254 de la revista Cáñamo España

En abril del 2014 tuvimos la suerte de conocer a Ramón Sender Barayón en su casa de San Francisco. Ramón es un niño de la guerra civil española, exiliado a Estados Unidos con su hermana Andrea y su padre. Su madre, Amparo Barayón, había sido ejecutada sin juicio por las autoridades franquistas, que también habían asesinado a sus dos hermanos en su Zamora natal. Su crimen fue ser una mujer moderna y emancipada, y estar casada con el escritor revolucionario Ramón J. Sender.

El novelista nunca quiso dar detalles a sus hijos sobre la forma en que murió Amparo. No fue hasta la muerte de su padre en 1982 cuando Ramón regresó por primera vez a España para reencontrarse con sus orígenes, recuperar la memoria de Amparo Barayón y averiguar las circunstancias que rodearon su trágica muerte. La vida de Ramón fue realmente intensa: pionero de la música electroacústica y gurú de la contracultura; promotor del bautizo del movimiento hippie, el Trips Festival de San Francisco de 1966, y miembro fundador de una de las primeras comunas rurales hippies, el rancho Morning Star. El texto que sigue es fruto de la larga conversación que he mantenido con Ramón desde que lo conocí, algunos de sus entrecomillados están sacados de las entrevistas que grabé para hacer el documental en el que cuenta su vida, otros han sido recogidos para este reportaje. 

“Creo que he sido un superviviente de muchas extrañas escenas. El dinero para comprar esta casa lo obtuve, irónicamente, a causa de la muerte de mi padre en 1982. Cuando fuimos a su apartamento descubrimos que había estado publicando dos libros al año y en su cuenta tenía suficiente dinero para, aun dividiéndolo entre los tres hermanos y su esposa Florence, comprar la casa. También tengo que agradecerle que nos salvara, que nos sacara de Zamora y nos diera otra vida en un país “democrático”. De lo contrario habríamos podido ser unos bebés robados y entregados a familias franquistas. Una vez se lo quise agradecer. Le hice llorar, no se lo esperaba porque casi siempre estábamos enfrentados. Para él yo era un hippie alocado, sin carrera, siempre con una chica diferente, sin dinero, y eso no le hacía feliz”.

“El Trips Festival de 1966 fue la primera vez que todas las personas más despiertas de la ciudad se juntaron en un lugar, se miraron y se dijeron: ‘Oh, así que tú también estás despierto’”

Ramón cuenta que la única vez que su padre quiso hablarle sobre su madre y cómo había sido asesinada en Zamora en octubre de 1936 fue en un bar de Los Ángeles pocos años antes de su muerte: “Debido al ruido del bar, a la borrachera y a su inglés roto, apenas pude entender un diez por ciento de lo que mi padre dijo. Se puso muy emocional y lloró. Era la primera vez que me contaba todo lo que quería saber sobre mi pasado, y yo no podía entender una sola palabra. De locos. Es como la sinopsis de nuestra relación”.

Tras la muerte de su padre, Andrea, la hermana de Ramón y monja episcopaliana, fue la primera en regresar a España y recopilar información sobre la muerte de su madre, Amparo Barayón. Ramón viajó en 1982 en compañía de su mujer Judith, y el fruto de su investigación sería el libro Muerte en Zamora, reeditado recientemente por la editorial Postmetropolis. 
 

Foto en el rancho-comuna Morning Star
Foto tomada por el oficial de la policía del condado de Sonoma, B. Hayes, durante una de las inspecciones de la policía al rancho-comuna Morning Star. La mayoría de los retratados había consumido LSD a sabiendas de que posarían para una foto grupal. Ramón aparece en el centro sin camiseta.
Los hermanos Ramón y Andrea
Los hermanos Ramón y Andrea en casa de Julia Davis, Nueva York, 1940. Andrea ahora se llama hermana Benedicta y es monja episcopaliana.
Muerte en Zamora, Ramón Sender Barayón.
Muerte en Zamora, Ramón Sender Barayón. Postmetropolis Editorial, 2017.
Morton Subotnick y Ramón Sender Barayón
Morton Subotnick y Ramón Sender Barayón, cofundadores del San Francisco Tape Music Center.
Pájaros cucos 

Estados Unidos, país de adopción de los hermanos Andrea y Ramón Sender Barayón, es paradójicamente el que prorroga, dando oxígeno político y económico al régimen de Franco, la duración de su exilio. El comienzo de su exilio en 1939 coincide con la presidencia de Roosevelt, que pese a mostrar su apoyo moral a la causa de la República española, se mantuvo en la política de no intervención con Reino Unido y Francia. La España de Franco, vetada en la ONU hasta el año 1950, rompe su aislamiento internacional al iniciar relaciones diplomáticas con Estados Unidos. Eisenhower firma los acuerdos bilaterales con España en 1953, el Plan Marshall, y visita España en 1959. Nixon lo hará en 1970 y Ford en 1975, meses antes de morir Franco. 

“Toda mi experiencia espiritual está centrada en el sol, así que creo que la metáfora que explica mi vida es un viaje desde el terror y la oscuridad de la guerra civil española hacia la luz y el placer”

“Las hembras de cuco dejan sus huevos en los nidos de otros pájaros. Los cucos crecen en el otro nido y la madre adoptiva piensa que son sus hijos, aunque sean diferentes. Yo sentía que mi hermana y yo éramos como pájaros cuco. Nuestros huevos habían sido depositados en el nido de una familia cuyo patriarca era abogado de todas las figuras contrarias a la República. Todos los clientes de mi abuelo adoptivo eran grandes oligarcas de Wall Street que apoyaron al régimen de Franco. Claro que mi madre adoptiva, Julia Davis, era de ideas más progresistas. Pero creo que es una gran ironía el hecho de que crecimos en una familia ‘enemiga”.

En 1982, durante las entrevistas que hicimos en España, un hombre me dijo: “¿Sabes? Cuando los nazis se rindieron y acabó la segunda guerra mundial, todos asumimos que los aliados entrarían en España y nos liberarían de Franco”. Claro que esto nunca sucedió y fue una gran desilusión para mucha gente en España. Esta estrategia constante de Estados Unidos de apoyar dictaduras extranjeras en su propio beneficio es un aspecto muy oscuro y desafortunado de la política estadounidense. Yo pienso que si Churchill no hubiera convencido a Roosevelt de que la victoria en las elecciones del Frente Popular era un intento de los comunistas de hacerse con el poder, la República habría podido defenderse”. 

Marihuana en el rancho-comuna Wheeler’s
Matas de marihuana en la huerta del rancho-comuna Wheeler’s.

San Francisco Tape Music Center y el sol

A principios de los años sesenta, Ramón Sender Barayón fundó el San Francisco Tape Music Center, junto con otros compositores como Pauline Oliveros y Morton Subotnick. Era una especie de laboratorio donde se hacía música con instrumentos nuevos como las grabadoras de cinta o los sintetizadores, pero sobre todo era un espacio abierto a la creación y a la experimentación que tuvo un gran papel como impulsor de la escena contracultural en San Francisco. Cedían espacios para la radio radical KPFA y el taller de danza experimental de Anna Halprin. Acogían festivales y conciertos de John Cage, David Tudor, Steve Reich y Terry Riley. Pero su audiencia no se limitaba a la subcultura de la música electrónica. El ambiente generado por el San Francisco Tape Music Center influyó en cineastas como Francis Ford Coppola, Walter Murch, Stan Brakhage, y en músicos de rock como Janis Joplin, The Grateful Dead y The Jefferson Airplane. También allí se fraguó el famoso Trips Festival de 1966.

“Fue la primera vez que todas las personas más despiertas de la ciudad se juntaron en un lugar, se miraron y se dijeron: ‘Oh, así que tú también estás despierto’. ‘Oh, míralo, va vestido de colores, seguro que ha tomado ácido’. Había ese rollo de tantear a los otros, darte cuenta de quién era hip con respecto a lo que estaba pasando. El Trips Festival fue el momento y el lugar donde la comunidad empezaba a conocerse y reconocerse”. 

Su protagonismo en la escena fundacional del movimiento psicodélico quedó reflejado en Ponche de ácido lisérgico: “En realidad, fue Stewart Brand quien concibió la idea del Festival de los Viajes de enero de 1966. Brand y un artista de San Francisco, Ramón Sender. Concibieron la idea de aunar todas las nuevas formas de expresión que estaban en boga en el mundo hip en aquel momento y organizar, de modo abierto, una Súperprueba del Ácido”. Ese Ramón Sender del que hablaba Tom Wolfe en 1968 no podía ser el novelista Ramón J. Sender, exiliado en Estados Unidos. Su nombre está en la memoria colectiva fuertemente asociado a la guerra del Rif, a la represión a sangre y fuego por la Guardia Civil de los anarquistas en Casas Viejas en los años treinta, o a la tragedia de los campesinos de muchos pueblos de España que en 1936 prefirieron morir de pie a vivir de rodillas. Ese mundo de pobreza, aspereza y violencia no podía ser más opuesto al escenario colorista y florido de la California de 1966. Confirmado el parentesco, poco a poco fue naciendo en nosotros la pregunta de cómo la vida había llevado al hijo del novelista, al lugar más opuesto de los escenarios y acontecimientos trágicos que cimentaron el prestigio periodístico y literario de su padre. Ese fue el punto de partida de la película documental Sender Barayón. Viaje hacia la luz. 

En ese viaje de Sender Barayón, la psiquedelia tiene un papel aglutinador en su biografía y en su creación: “La psiquedelia tuvo un papel importante en mi vida porque mi primera experiencia con el peyote me hizo conectar de una forma muy potente con mi madre biológica. En el aspecto creativo, me llevó a interesarme mucho más por la parte más visual de nuestras piezas, luces, proyecciones. Fue la época en que empecé a fumar marihuana. Cuando llegó el LSD, continué experimentando con ello hasta que tuve un episodio que me cambió la vida. Estando a solas en el desierto, comprendí que el sol era la fuente de toda concepción humana de un dios o diosa, la fuente creadora de toda vida. Es por eso que encuentro muy válida la teoría de Timothy Leary sobre cómo reimprimimos nuestro entorno, el set y el setting”. 

El viaje hacia la luz que titula la película es el de su vida. Él mismo lo resume así: “Toda mi experiencia espiritual está centrada en el sol, así que creo que la metáfora que explica mi vida es un viaje desde el terror y la oscuridad de la guerra civil española hacia la luz y el placer. Yo no veo dualidad alguna entre materia y conciencia”. 
 

Cartel del documental "Viaje hacia la luz"
Cartel del documental "Sender Barayón. Viaje hacia la luz", Luis Olano 2019
Ramon Sender y Alicia Bay
Ramon Sender y Alicia Bay Laurel en Santa Rosa, noviembre de 2016
Viviendo en la Tierra, Alicia Bay Laurel
Viviendo en la Tierra, Alicia Bay Laurel. Kachina Ediciones, 2017.
Fotograma de la película Sender Barayón. Viaje hacia la luz.
Ramón Sender Barayón y Judith Levy-Sender durante la jornada electoral Clinton Vs. Trump, el día 8 de noviembre de 2016. Fotograma extraído de la película Sender Barayón. Viaje hacia la luz.
Luis Olano, director de "Sender Barayón, viaje hacia la luz"
Luis Olano es nieto de un niño de la guerra exiliado en Rusia durante la Guerra Civil. Ha dirigido el documental Busking Life (2014) que narra la trayectoria de la compañía de música y danza madrileña Swingdigentes. En el guion del documental Sender Barayón. Viaje hacia la luz trabajó con el escritor y periodista Germán Sánchez.