Buenos Aires cuadruplica los expedientes sancionadores a consumidores de drogas en dos años

Buenos Aires cuadruplica los expedientes sancionadores a consumidores de drogas en dos años

La Ciudad Autónoma inició cuatro veces más trámites de sanción que en 2018, a pesar de que la Corte Suprema.

Las intervenciones a consumidores de drogas en Buenos Aires han aumentado un 400% en los dos últimos años. La Ciudad Autónoma ha registrado un aumento de las intervenciones policiales en casos de tenencia de drogas para consumo, pasando de 4777 causas abiertas en 2018 (12 meses) a 29.206 causas entre enero de 2019 y agosto de 2020 (20 meses). Si se hace la media aritmética entre los meses, el número de expedientes se ha cuadriplicado.

Los datos provienen de la Procuraduría de Narcocriminalidad y del Ministerio Público Fiscal, y forman parte de un informe que ha sido adelantado por Infobae. Según esta información, el 75% de los expedientes por delitos de tenencia para consumo corresponden a casos en los que la sustancia incautada era cannabis. Estas numerosas intervenciones siguen ocurriendo aun cuando la simple posesión no se considera un delito según el fallo de la Corte Suprema de la Nación en 2009). Aunque la gran mayoría de los expedientes (90%) se archivan y no llegan a suponer una sanción, la sola intervención policial ya crea un perjuicio sobre los consumidores, que a menudo son desposeídos de su cannabis, son víctimas de intimidación y violencia policial, son detenidos o estigmatizados.

Según las estadísticas 8 de cada 10 casos de delitos menores por drogas que llegan a la administración de justicia de la ciudad proceden de intervenciones policiales sin una investigación judicial detrás. “El aumento exponencial de las causas está relacionado de manera directa con las prácticas de la Policía de la Ciudad”, dice el informe. Las intervenciones policiales en estos casos no ocurren de igual forma en toda la ciudad. “Existe un claro sesgo de clase: por decisión policial y de la política de seguridad, el consumo de drogas es un delito casi únicamente en las zonas más pobres de la ciudad”, sostiene el informe.

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