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El vapeo desplaza al cigarrillo como inicio juvenil en Irlanda

El vapeo desplaza al cigarrillo como inicio juvenil en Irlanda

El tabaquismo adolescente está en mínimos históricos en Irlanda, pero el consumo no desaparece con el cigarrillo. ESPAD Ireland 2024 muestra que casi uno de cada cinco estudiantes usa actualmente algún producto de tabaco o nicotina y que, entre quienes han probado el vapeo, la mayoría lo hizo antes de haber fumado cigarrillos.

Irlanda lleva tres décadas midiendo el consumo de sustancias entre estudiantes de 15 y 16 años mediante ESPAD. La edición de 2024 analizó una muestra final de 1.880 estudiantes nacidos en 2008. El tabaquismo registró sus niveles más bajos desde que comenzó la serie: el 23,7% había fumado alguna vez, el 11,7% lo había hecho en los últimos 30 días y apenas el 2,1% fumaba a diario.

La caída del cigarrillo, sin embargo, no describe por sí sola cómo se relacionan hoy los adolescentes con los productos de tabaco y nicotina. El 32,1% de los encuestados había probado cigarrillos electrónicos y el 15,7% los había usado durante el último mes. Cuando el informe agrupa cigarrillos, vapeadores y otros productos emergentes, el 19,6% aparece como usuario actual de al menos uno de ellos.

Entre los estudiantes que habían probado cigarrillos electrónicos, el 76,2% declaró que nunca había usado cigarrillos convencionales cuando vapeó por primera vez. Solo el 0,6% dijo haber probado el vapeador para dejar de fumar. La edad más frecuente de inicio tanto para cigarrillos como para vapeadores fue de 14 años.

El patrón irlandés encaja con una transformación más amplia que ESPAD ya había detectado entre adolescentes europeos. El retroceso del cigarrillo convive con nuevas formas de consumo y el vapeo adolescente ya muestra prevalencias importantes en otros países europeos. Conviene además no confundir uso de productos con cantidad de nicotina absorbida ya que la encuesta no mide exposición bioquímica individual y algunos líquidos de vapeo pueden no contener nicotina.

Tampoco cabe trasladar estos resultados sin más al debate sobre adultos fumadores. La reducción de daños parte de otra comparación. Frente a continuar fumando tabaco combustible, los cigarrillos electrónicos con nicotina pueden ayudar a algunas personas a abandonar el cigarrillo. Una revisión Cochrane actualizada en 2026 encontró evidencia de alta certeza de que aumentan las tasas de abandono frente a las terapias de reemplazo de nicotina. Esa diferencia entre sustitución en adultos e iniciación entre no fumadores resulta clave para no mezclar poblaciones y riesgos distintos.

El cigarrillo pierde terreno, pero la prevención ya no puede limitarse a contar cuántos adolescentes fuman. En Irlanda, el vapeador ocupa un espacio propio en la iniciación juvenil. Distinguir ese escenario del uso de sustitutos entre fumadores adultos permite discutir riesgos y reducción de daños sin convertir realidades diferentes en una sola batalla.

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