El trabajo, realizado el equipo del Institute of Bast Fiber Crops (Chinese Academy of Agricultural Sciences), parte de lo que se ve a simple vista en el cultivo de cannabis y lo comprueba midiendo, en el laboratorio, qué compuestos hay en los cogollos y qué genes están más activos en cada planta.
Los autores reportaron 1.676 genes con expresión diferencial y 700 metabolitos con acumulación diferencial entre sexos, una separación bioquímica que excede lo morfológico. El dato más claro fue que el CBD, en las inflorescencias femeninas apareció casi 17 veces más con respecto a las plantas macho. El estudio también describió mayores niveles de CBDV, CBN y THC en hembras, mientras que CBDA y THCV aparecieron relativamente más altos en machos.
La hipótesis central se apoya en la producción de resina, ya que mostraron una concentración mayor de tricomas secretorios (tricomas productores de resina), en machos, en cambio, los tricomas observados tendieron a ser no secretorios. En paralelo, el análisis encontró varios genes que participan en la “cadena de producción” de la resina. También detectó dos genes que funcionan como reguladores, algo así como interruptores que pueden subir o bajar la actividad de otros genes. Esos reguladores estuvieron más activos en las plantas hembra y eso se asoció con una mayor cantidad de compuestos en sus cogollos.
Análisis comparativo de la expresión génica y metabolitos en flores femeninas y masculinas de Cannabis sativa.
El trabajo también registró diferencias en genes ligados a hormonas vegetales (auxina, giberelina, etileno y citocinina), recordando que el sexo en cannabis no se reduce a cromosomas: es desarrollo y señalización, con el ambiente como modulador. En el terreno aromático, se reportaron 28 terpenos con diferencias entre sexos, con varios sesquiterpenos más abundantes en hembras.
La investigación pone nombre a algo que el cultivo ya sabía y que tiene relación con que a mayor cantidad de tricomas secretorios suele significar más cannabinoides. El punto está en cómo se use este dato porque puede acelerar selección y mejoramiento, pero también estrechar la diversidad genética si todo se orienta a “optimizar” resina.