Smith Falls

Smiths Falls, el pueblo al que salvó la marihuana

Redacción

Después de que la crisis económica y la desindustrialización en los países de Norte América dejasen a buena cantidad de ciudades al borde del desastre algunas consiguen salir del agujero gracias a la marihuana. Es el caso de Smiths Falls.

Smiths Falls, Ontario (Canadá), con cerca de 9.000 habitantes fue uno de esos pueblos castigados tanto por la crisis como por la desindustrialización. El último golpe lo recibió tras el cierre de la fábrica de chocolate Hershey. Tras años cerca de convertirse en un pueblo fantasma el cannabis vino para salvarle la vida.

Tweed inc. empresa del conglomerado de Canopy Growth Corp. colocó su sede en este pueblo de Canadá. que está a solo una hora de camino desde Ottawa. Como sabéis los lectores habituales de Cáñamo, Canopy es la empresa canadiense con la mayor licencia para producir cannabis del país.

La consecuencia directa de que Tweed esté en Smiths Falls ha producido ya 800 puestos de trabajo para la compañía y se han comenzado varias obras de rehabilitación de edificios. Cuando queda menos de una semana para que Canadá legalice el cannabis (este 17 de octubre de 2018), Smiths Falls se perfila como un lugar preparado para el crecimiento en lugar de la desaparición.

“Nuestra sensación de optimismo está arriba”, dice un habitante del pueblo.

Smiths Falls, el pueblo al que salvó la marihuana

Una década atrás las cosas no pintaban tan bien cuando varias empresas cerraron y se perdieron alrededor de 1.500 puestos de trabajo casi de golpe. Entonces algunos llamaron al pueblo “pequeña Chicago” por cómo el crimen organizado y el uso de drogas creció considerablemente.

Así como cuando Hershey era la bandera económica y turística del pueblo ahora es otro chocolate el que atrae a los visitantes y revitaliza Smiths Falls. Aunque, como decimos, los cambios ya se notan, todos los habitantes esperan que esto vaya a más en breve. Las inmobiliarias están viendo como el precio de las casas suben por encima de lo tasado, lo que implica, según ellos, que la gente está comenzando a venir al pueblo.

Para colmo, el mismísimo Snoop Dogg visitó Smiths Fall este pasado agosto. El rapero es socio de Tweed inc. y se desplazó hasta allá para conocer cómo están las instalaciones, la gente que trabaja allí y dar un concierto al que asistieron 5.000 personas.

¿Dónde está la cruz de todo esto? Por el momento parece que ninguna. Sin embargo, la desindustrialización fue un proceso que comenzó, sobre todo, cuando las grandes empresas decidieron deslocalizar la producción y llevársela a países donde fabricar sea más barato. Por el momento esto es imposible con el cannabis porque la mayor parte de los países la mantienen en el lugar de lo ilegal. Sin embargo, ¿qué sucederá cuando se pueda cultivar cannabis en países donde les sea más rentable? ¿volverán pueblos como Smiths Falls a caer en el olvido?

Smiths Falls, el pueblo al que salvó la marihuana