El contexto sigue marcado por la excepcionalidad ya que la HAS encuadra su trabajo en la experimentación autorizada desde marzo de 2021 y prevista por la Ley de financiación de la Seguridad Social, cuya fase oficial terminó el 31 de diciembre de 2024. Aun así, el acceso se prolonga por una transición administrativa: Service-Public recuerda que no se admiten nuevos pacientes desde el 27 de marzo de 2024 y que la cobertura por la Assurance maladie se mantiene, como máximo, hasta el 31 de marzo de 2026.
En una comunicación corporativa difundida a través de Cision, Stenocare indicó que presentó –en alianza con el ICMF– un dossier “completo” para que ASTRUM 10-10 sea revisado dentro del proceso nacional. En su web de inversores, la firma describe el producto como un aceite de 30 ml con 10 mg/ml de THC y 10 mg/ml de CBD, y lo vincula a una plataforma de formulación orientada a mejorar la biodisponibilidad. En Francia, donde la HAS delimita las formas aceptables (vía oral o sublingual, y vaporización como alternativa inhalada, con exclusión de la combustión), llegar con un aceite “equilibrado” encaja, al menos en la forma, con el marco que se intenta estandarizar.
La evaluación no es un mero trámite ya que, en el modelo francés, el reembolso funciona como llave de acceso real y termina ordenando la discusión clínica. La HAS indica que el Ministerio de Salud la solicitó el 17 de marzo de 2025 para pronunciarse sobre la pertinencia de una eventual cobertura, en coordinación con la ANSM y apoyándose en literatura científica y en expedientes presentados por laboratorios. La presión política, además, no afloja. Una pregunta parlamentaria publicada por el Senado en febrero de 2026 advertía que alrededor de 1.650 pacientes podían quedar en el aire si la transición expira sin textos definitivos.
El ICMF se presenta como bisagra técnico-regulatoria con base en Montpellier; Stenocare, por su parte, informó que eligió a Movianto como socio logístico para abastecer farmacias a escala nacional. Más allá del anuncio, el episodio retrata un mercado que se abre por la vía más exigente –evidencia, dictámenes, financiación– y donde cada actor busca posicionarse antes de que la excepción se convierta, por fin, en una política estable.