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Una fiscalía cita a Varoufakis tras admitir consumo de drogas en un pódcast

El economista y exministro griego Yanis Varoufakis denunció que fue citado a declarar ante la unidad antidrogas en Atenas como sospechoso, tras contar públicamente que ha consumido cannabis y que probó MDMA en Sídney en 1989. La fiscalía evalúa si esas declaraciones pueden encajar en el delito de “incitación o promoción” del uso de sustancias.

Según el propio Varoufakis, dos agentes acudieron a su domicilio para entregarle la citación. El punto que subraya es político y procesal: no lo llaman como testigo ni por un hecho reciente, sino “como acusado” por lo que dijo en cámara. La intervención policial, sostiene, instala un precedente inquietante para cualquiera que hable públicamente de drogas sin recurrir a la moralina.


El origen del caso estaría en su participación en Phasma, un videopódcast realizado por jóvenes. Allí, ante una pregunta directa sobre experiencias personales, Varoufakis admitió haber fumado marihuana y relató un único episodio con MDMA en Australia, cuyo efecto –dijo– fue una migraña de una semana. En lugar de presentarlo como hazaña, lo enmarcó como una anécdota disuasoria: una prueba que no repitió y que le sirvió para hablar de dependencia, libertad individual y daño social.
 

La citación se conecta con una investigación preliminar ordenada días antes por una fiscalía de Atenas, según recogieron medios locales. El foco no sería el consumo en sí –ocurrido hace décadas y fuera de Grecia– sino el alcance de sus palabras. Desde el gobierno, el ministro de Salud, Adonis Georgiadis, criticó públicamente al exministro y lo acusó de irresponsabilidad por el posible impacto entre adolescentes, pidiendo una disculpa. El cruce muestra un viejo reflejo prohibicionista: cuando falta política de salud, el castigo intenta ocupar el lugar de la educación.

El trasfondo legal griego ayuda a entender el contexto en que se ha dado la citación del exministro. De acuerdo con el resumen comparado de la EUDA, el consumo está penalizado y puede conllevar hasta cinco meses de prisión. Al mismo tiempo, Grecia ha habilitado un marco para la producción de cannabis medicinal en la Ley 4523/2018  que permite, “por vía de excepción”, autorizar producción, transporte y transformación de cannabis con THC superior a 0,2% para fines médicos, bajo un esquema controlado y con orientación al mercado.

Acusar penalmente a un exministro por contar una experiencia de consumo choca con los esfuerzos de Grecia por desarrollar el una industria del cannabis en el ámbito medicinal. Una conversación seria sobre la marihuana no puede empezar si se castiga la palabra y se desincentiva escuchar todos los puntos de vista,  sobre todo aquellos que buscan en los más jóvenes tener un pensamiento crítico e informado sobre el uso de drogas.

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