Pasar al contenido principal

El vendedor de sueños

El vendedor de sueños

Joseph Eugene Clements (9 de febrero de 1978 - Miami, 5 de agosto de 2025), más conocido como Akasha Song.

Para montar su emporio, Akasha Song encontró un vacío legal que supo explotar: en Estados Unidos, es legal importar la corteza de la jurema, lo ilegal es fabricar DMT. Bajo el alias Shimshai, llegó a vender un millón de dosis al mes en la dark web.

Akasha Song fue, posiblemente, una de las personas con más suerte del mundo. Durante una década, este estadounidense se hizo millonario vendiendo DMT, la sustancia activa de la ayahuasca, que se elabora con la corteza de un árbol que crece en los trópicos: la jurema. A diferencia de la ayahuasca, cuyo viaje dura ocho horas, en el caso de la DMT todo dura veinte minutos y no hay vomitonas. Por ello algunos la llaman “el viaje de los empresarios”; se puede consumir en la pausa de la hora de comer para después volver a la oficina fresco y bien viajado. 

Para montar su emporio, Song encontró un vacío legal que supo explotar: en Estados Unidos, es legal importar la corteza de la jurema, lo ilegal es fabricar DMT. Bajo el alias Shimshai, llegó a vender un millón de dosis al mes en la dark web. Cada dosis la vendía por entre diez y treinta dólares. Cuando finalmente lo detuvieron, en el 2022, se enfrentaba a pasar el resto de sus días tras las rejas. Sin embargo, para cuando empezó el juicio, Colorado (el estado en el que vivía y donde le estaban juzgando) despenalizó la posesión y el uso de sustancias psicodélicas. Por ello le condenaron solo a veinticuatro meses de prisión, de los cuales solo cumplió dieciséis. 

Joseph Clements –el verdadero nombre de Song– nació en Houston en 1978. A los catorce años tuvo su primera experiencia con el LSD, cuando un compañero del instituto le dio un tripi. Se lo tomó y se fue a casa, donde –aseguró en la única entrevista que concedió en vida, a la revista Wired– tuvo la conversación más profunda que jamás había tenido con su padre (que no se dio cuenta del colocón que llevaba su hijo). Empezó a tomar ácido cada semana. Al terminar el instituto trabajó en un restaurante, se casó con una de las camareras y tuvieron un hijo. A Clements le detuvieron por conducir colocado y lo metieron preso durante seis meses. Su esposa, que estaba enganchada a los opiáceos, murió de una sobredosis, y Clements quedó a cargo del hijo de ambos, que tenía ya seis años. 

Al salir de prisión, Clements dejó de consumir. Se volvió a casar y se convirtió en un yuppie texano que hacía grandes campañas de marketing de Houston y Dallas. Pero su vida cambió la Nochevieja del 2012, cuando fue con su esposa a un concierto de String Cheese Incident en Denver (Colorado) y un amigo le volvió a dar LSD. Le removió cosas y al volver a casa le dijo a su esposa que quería renunciar, vender todo y mudarse a Colorado a tomar ácidos. Ella no se tomó el plan con el mismo entusiasmo y se separaron. Clements dedicó los siguientes meses a rastrear comunas hippies en Colorado a las que mudarse. Tenía ahorros de su vida de yuppie y los usó para viajar a festivales y conciertos, en los que experimentaba con la psicodelia. Fue en este periodo cuando se dio cuenta de que su padre había abusado de él y se cambió el nombre por el de Akasha Song.

Naturalmente, durante esta etapa de festivales y psicodelia probó la DMT por primera vez. Un amigo le dio unos cristales amarillos que fumó en pipa. “Me enamoré inmediatamente”, recordó Song en la edición de Wired de mayo del 2025. Durante los siguientes meses de embelesamiento continuó probando DMT y supo que era relativamente sencillo de hacer. Una amiga, que vendía camisetas teñidas en los festivales, le enseñó a fabricarlo. Solo se necesitaban tres ingredientes: polvo de corteza de jurema, lejía y un solvente industrial que se compra en cualquier ferretería. 

Shimshai

"Le detuvieron en abril del 2022 y la fiscalía pedía cadena perpetua. Pero en noviembre de ese año los electores de Colorado aprobaron en referéndum la propuesta 122, que despenalizaba el cultivo, posesión y consumo de varias sustancias psicodélicas, entre las que estaba la DMT"

En diciembre del 2013, un año después de su epifanía psicodélica, Song finalmente se pudo mudar a Colorado a vivir el DMT dream. Le costó encontrar su lugar, pasó una temporada con una secta en un rancho, hasta que descubrió una comuna que vivía en un domo geodésico en las montañas. Pasaba sus días haciendo DMT, que después vendía en festivales. Muchos de sus compañeros de comuna le veían como un chamán que les proporcionaba medicina. Y Song estaba convencido de que esa medicina le protegía. Compraba la corteza a través de una web holandesa que la enviaba a casa de amigos, y luego la transformaba en DMT. 

El negocio no paraba de crecer en el circuito de festivales, así que en el 2015 se mudó a una casa más grande cerca de Boulder, en medio del campo y sin carpa geodésica, y adoptó un lémur llamado Oliver que le seguía a todas partes y contribuía a su aura mística. También por estas fechas se enteró de la existencia de Alphabay, un sitio en la dark web en donde se vendían sustancias por criptomonedas. Vio que no había casi nadie vendiendo DMT, así que decidió probar suerte. Song abrió una cuenta con el alias Shimshai, el nombre de un chamán costarricense que conoció, y anunció su producto. 

Tras un mes ya era un éxito, y Akasha se trajo más hippies de la comuna e incrementó su capacidad productiva. Un día, mientras paseaba por Boulder con su lémur, le entró la paranoia porque alguien le paró por la calle y le dijo que lo que vendía con Shimshai era increíble. Song se mudó a dos ciudades distintas (primero a Austin, en su Texas natal, y luego a Lake Tahoe, en Nevada) porque temía ser capturado. En Tahoe montó un laboratorio que duplicaba la capacidad de producción que tenía. Se trajo a otros dos hippies de la carpa geodésica para que se encargaran de la producción. Él gestionaba los pedidos, algo que podía hacer desde cualquier lugar del mundo. Solo necesitaba su laptop. Se la pasaba en viajes exóticos (como a las islas Mauricio o a Tailandia), en fiestas y en practicar deportes como el surf, la vela o el esquí con su hijo adolescente. 

Fue en esta etapa, probablemente, cuando su espíritu yuppie afloró y le aconsejó vivir el sueño criptobro. Se mudó a Maui, en Hawái, y dejó a sus lugartenientes al cargo de la producción en Nevada. Para que todo fluyera, antes de la mudanza contrató a un químico que optimizó la producción: cada tres días producían cinco kilos de DMT, o un millón de dosis al mes. Song era el líder de un cártel de buen rollo en el que no había asesinatos (a excepción del lémur, Oliver, que en un arrebato de ira intentó arrancarle la cara a una persona), solo hippies en busca de un viaje. Pero todo se torció cuando uno de sus lugartenientes de Lake Tahoe buscó una forma de hacer el proceso más rápido e, ignorando las directivas del químico, provocó un incendio que alertó a las autoridades de la operación. 

Song suspendió su operación durante unos meses y se dedicó a viajar por Europa. Cuando vio que la policía no parecía seguir sus pasos decidió volver a Estados Unidos y retomar sus actividades. Le detuvieron en abril del 2022 y la fiscalía pedía cadena perpetua. Pero en noviembre de ese año los electores de Colorado aprobaron en referéndum la propuesta 122, que despenalizaba el cultivo, posesión y consumo de varias sustancias psicodélicas, entre las que estaba la DMT. En febrero del 2023, le sentenciaron a dieciséis meses de cárcel. Murió el 5 de agosto de 2025, aunque no se han divulgado las causas. 

El otro Amazon

El otro Amazon

En diciembre del 2014, un joven canadiense lanzó Alphabay, una web para comprar productos ilegales: drogas, números de tarjeta de crédito, armas, objetos robados, falsificaciones. En su apogeo llegó a tener cuarenta mil vendedores y doscientos mil usuarios registrados. Al momento de su desarticulación, en el 2017, tenía doscientos cincuenta mil anuncios de cosas ilegales, entre las que estaban vapes y dosis de DMT de Akasha Song. El fundador, Alexandre Cazes, de veintiséis años, fue detenido el 4 de julio de 2017 en Tailandia y se ahorcó en su celda una semana después. 

Cuando cerró Alphabay, muchos de los vendedores se fueron a otra web de mercado negro, Hansa, que operaba desde Europa. Europol, en colaboración con la DEA y el FBI estadounidenses, anticipaba este movimiento y pidió una orden judicial para rastrear las actividades de los vendedores de Alphabay recién llegados (los vendedores de Hansa pasaron de 1.000 a 8.000). Les siguieron la pista durante dos semanas hasta que la cerraron y detuvieron a los responsables en Alemania, Holanda y Lituania. La “Operación Bayoneta”, como la llamaron, fue el golpe más grande a las webs del mercado negro. 

Este contenido se publicó originalmente en la Revista Cáñamo #336

Te puede interesar...

¿Te ha gustado este artículo y quieres saber más?
Aquí te dejamos una cata selecta de nuestros mejores contenidos relacionados:

Suscríbete a Cáñamo