Productos cannábicos
Introducir productos cannábicos en nuestras prácticas sexuales nos puede conducir a auténticas experiencias religiosas.

La cata más placentera

Aceites y geles con sativa, CBD y cremas orgásmicas
Elisa Victoria
Este artículo se publicó originalmente en el número 248 de la revista Cáñamo España

Nos disponemos a probar algunos de los productos más potentes e innovadores en torno al mundo del cannabis y otras hierbas preciosas diseñados para el placer. Viendo los efectos tan positivos que estos aceites y geles con esencia de sativa y CBD pueden traer a nuestra sexualidad, se hace imperiosa la necesidad de probar los que en su composición incluyen TCH. Estos últimos, que prometen unos efectos mucho más explosivos, son aún ilegales en nuestro país, por lo que de momento habrá que esperar para comprobar sus dotes portentosas. Algo nos dice que no tardará mucho en obrarse el milagro y que podremos brindar a nuestros lectores una cata más completa y definitiva. Ojalá que así sea.

¡Santa María! 

Aceite Cannábico

La campaña publicitaria de los productos Oh! Holy Mary, de NUEI, muestra a una monja que se muerde el labio alzando la mirada al cielo, sugiriendo una suerte de éxtasis religioso, simpático y expresivo. Esta gama se compone de dos productos con efectos diferentes y complementarios. En primer lugar, el Cannabis Pleasure Oil es un aceite potente y concentrado de larga duración, un frasquito pequeño de seis mililitros destinado a usar en el epicentro de la zona erógena, clítoris o glande, aunque también es muy agradable en otros tejidos blandos como los labios, y en esta ocasión me refiero a los de la boca. En cualquier caso, cabe destacar que los efectos, como en todos los productos que vamos a catar, resultan mucho más efectivos sobre la anatomía femenina. Con una única gota de este aceite de semilla de sativa sobre el clítoris, tras esperar apenas treinta segundos, notaremos una vibración inmediata, punzante y cálida, que podrá llegar a durar hasta cuarenta y cinco minutos. Un hormigueo instantáneo que hincha los vasos capilares de la zona y otorga una sensación de vaivén que, con la conveniente estimulación a través de dedos, juguetes o lo que se quiera, terminará culminando en un orgasmo progresivo y muy, muy ascendente. 

El Cannabis Sliding Gel de Oh! Holy Mary, de cien generosos mililitros, sorprende por ser denso e hidratante pero no pastoso, y por poderse combinar con preservativos, látex, silicona y juguetes de todo tipo. Donde el aceite del párrafo anterior puede provocar un efecto desconcertante usado en el interior de la vagina, este aceitoso gel viene a complementarlo deslizándose de manera untuosa, cubriendo las áreas internas de calor y siendo muy recomendable para la masturbación masculina, donde abunda la fricción. 

Productos cannábicos
La presentación de los productos Naturel Désir y Shunga es excelente: muy práctica y lujosa dentro de la discreción.

Los verdes más mojados 

Los geles de Naturel Désir nos ofrecen un packaging excelente casi propio de perfumes de lujo. Lo envases son cómodos, seguros y su dispensador garantiza una dosificación óptima. Compatibles con preservativos y juguetes, se comportan de forma útil y completa a todo lo largo de clítoris, vagina, glande, tronco del pene y también en la cavidad anal. Su usabilidad es excepcional y sus texturas excepcionales. En su gama encontramos dos productos que contienen cannabis. Veamos las peculiaridades de cada uno. 

El Naturel Désir Green contiene sativa y es todo un estimulante sensorial. Desde el primer contacto, se aprecia un cambio de temperatura y una relajación de cuerpo y mente que no solo afecta a la zona erógena, sino que consigue transformar sutilmente el comportamiento general como si de un suave colocón se tratara. Los tejidos se hinchan, las emociones se desinhiben, la percepción del tiempo se altera ralentizando los momentos, aumenta la capacidad de concentración y se suceden episodios de cierta euforia. Además de actuar como gel deslizante, una de sus mayores virtudes es la de fomentar sustancialmente la lubricación natural, lo que provoca una experiencia mucho más húmeda y flexible. Sus efectos se aprecian a todos los niveles. 

Pese a que el mercado cuenta con multitud de productos destinados a fomentar el placer masculino, la anatomía femenina es mucho más sensible a la estimulación cannábica

El Naturel Désir CBD, gel diseñado para el placer con CBD en su interior, tiene un color ligeramente más oscuro que el anterior y nos transmite un efecto de calor más poderoso e inmediato. Del mismo modo, favorece la lubricación, la hinchazón de la zona erógena y la tensión del tejido eréctil. Gracias a su uso se aprecian todos los efectos positivos del gel de placer Green, acompañados esta vez de un colocón semejante a un trance bastante más profundo que, tras fuertes crecidas que no dejan de sucederse hacia un orgasmo altísimo, como aguardando en una larga escalera de cristal que finalmente se rompe bajo los pies, dejarán en la usuaria una sensación de extrema satisfacción, relajación e, incluso, provocarán el clásico ataque de hambre. Recomiendo contar con alguna golosina predilecta alrededor para poner broche de oro a la experiencia. 

Explorando otros jardines

No solo el terreno del cannabis viene explorando las posibilidades de los potenciadores de placer sobre nuestros tejidos más sensibles. La crema para el orgasmo femenino Secret Garden, de Shunga, es ya un clásico entre los estimuladores de clítoris. Al aplicarla suavemente, se aprecia un aroma mentolado y una sensación que alterna entre el frío y el calor llama a cierta urgencia por acariciar la zona. La intensidad es regulable, ya que la crema, densa y fácil de ubicar, admite todas las aplicaciones repetidas que la usuaria desee, aumentando el efecto con cada una, lo que no implica que la cantidad cunda muchísimo. El orgasmo se multiplica en vigor y duración, y supone un producto fijo en neceseres y mesitas de noche de todo el mundo. 

En su versión para el glande, Shunga nos propone el Divine Oral Pleasure Gloss, que, aunque unisex, ofrece resultados magníficos orientados a los chicos, menos sensibles a la hora de experimentar los hormigueos característicos del cannabis. Se trata de un brillo de labios con un agradable aroma y sabor a agua de coco. El modo de empleo consiste en colocarlo sobre los labios de la pareja y de ahí pasar a extenderlo a la cabeza del pene a través de besos suaves antes de empezar a mezclarlo con saliva, aunque también puede aplicarse usando el propio dedo. Ofrece un estimulante efecto de frío-calor que sensibiliza al máximo y proporciona orgasmos de una intensidad épica. Pese a la pequeña cantidad, diez mililitros, el formato y la manera de dosificarlo extendiéndolo sobre los labios propicia montones de usos. Un producto discreto, práctico, divertido y, lo más importante, tremendamente eficaz. Una auténtica monada.