Senuas's Saga
Senuas's Saga

Unos vienen, otros se van: la nueva generación de consolas

Alberto Murcia
Este artículo se publicó originalmente en el número 275 de la revista Cáñamo España

Nos toca hablar de la nueva generación e ir despidiendo a las viejas Xbox One y PlayStation 4. Nos ponemos a buscar esta generación de consolas creada por los orífices de la tecnología, los nuevos reyes de la inmortal Bizancio del siglo xxi.

Unas generaciones vienen, otras se van y ¿la vida sigue igual? PlayStation 5 y Xbox Series X llegan en noviembre del 2020 al mercado mundial. Son la nueva generación de consolas que nos obliga a tener que ir pensando cuál de las dos comprar si uno quiere seguir el ritmo del mundo de los videojuegos.

¡Vaya momento para tener que renovar los equipos! Una pandemia que aún anda en expansión y una economía global que está temblando a la espera de que baje la fiebre de la COVID-19. ¿Cómo nos vamos a dejar los cuartos en ocio? Además, ¿me dice usted que para disfrutarlas al cien por cien necesito una televisión 4K con un input lag que se ajuste a las necesidades de los juegos?, ¿unos mil euros de gasto cuando no sé si mañana voy a tener trabajo? Pero ¿qué locura es esta?

Bueno, calmen ustedes el ansia, tampoco hay que comprar la consola de salida. De hecho, si no se es muy jugón o no tienes que trabajar escribiendo sobre videojuegos, siempre es mejor esperar un año para comprar una consola de nueva generación. La razón es que las primeras versiones de las consolas suelen ser peores que las versiones posteriores, pues durante ese periodo se revisan los fallos de hardware, mientras que los nuevos firmwares se ajustan mejor a la arquitectura de la máquina. Ser un comprador temprano siempre tiene sus riesgos. Por otra parte, sí, es cierto que con una televisión 4K uno va a disfrutar más los juegos (si en tu cabeza no está ser un progamer, olvídate del input lag del monitor), pero no es algo estrictamente necesario. Tarde o temprano todo el mundo tendrá televisores 4K en casa con ultra alta definición y toda la mandanga, pero por ahora puedes jugar perfectamente a sesenta frames por segundo con tu monitor de toda la vida. Por último, casi todos los juegos que salgan durante el 2020 y 2021 serán intergeneracionales, por lo que, tal vez, te convenga comprar la consola cuando el mundo esté mucho más tranquilo.

Ambas consolas de nueva generación han presentado sus prestaciones de un modo ligeramente diferente a las de generaciones pasadas. No se insiste tanto en la potencia gráfica, que también, sino en los efectos que puede mover la consola. Es decir, la mejora gráfica viene por los efectos de luz en lugar de por la calidad del modelado de un avatar o cómo este se mueva. En este sentido, se insiste mucho en como la tecnología ray tracing va a cambiarlo todo. Algo que ya está sucediendo en el mundo del PC y que se va extendiendo conforme más usuarios compren tarjetas gráficas que soporten ese sistema y sigan sacando juegos que lo admitan como característica. Lo que se supone que traen las consolas es un mundo de videojuegos donde el ray tracing es el estándar y no la excepción. El ray tracing va a ser un salto en la presencia de los videojuegos, sin duda. Es un cambio sutil, pues en realidad va a ser algo así como que la luz se comporta en los juegos como sucede en la vida real, y en nuestra vida cotidiana no reparamos en eso a no ser que prestemos atención. Sutil pero fundamental para que la experiencia cambie radicalmente.

La otra incorporación notable es el uso y abuso de los discos duros SSD, que van a permitir un acceso a los datos del juego de manera más rápida y efectiva. Esto se va a notar en los tiempos de carga. Esta generación promete que no van a existir los tiempos de carga. En realidad, nadie se cree esto: ¿cómo no va a haber tiempos de carga? Sin embargo, sí que sabemos, por algunas pruebas realizadas en PlayStation 5, que estos se van a recortar de manera dramática: de cinco segundos a uno en algunos casos. Por último, y relacionado con lo anterior: todos los juegos correrán a sesenta frames por segundo como mínimo. Estas dos cosas ya las prometieron con la actual generación y no lo cumplieron. Veremos ahora.

Pero ¿qué nos trae cada una a la hora de elegir Sony o Microsoft? Porque, claro, lo ideal seria tener las dos, pero, como es comprensible, no todo el mundo se puede permitir este lujazo, si comprar una consola ya es un lujo con la que está cayendo.

PlayStation 5

PlayStation 5

Compre usted la marca

El catálogo de juegos de exclusivos de salida de PlayStation 5 es, sin duda, mejor que el de la consola de Microsoft. No hay duda, y menos después de que Microsoft retrasó la salida de Halo: Infinite. Sin embargo, la potencia de la de Sony es menor que la de Xbox Series X. La baza que está jugando Sony es presentarse como una marca sólida y fiable. Puede que sean un poco peores en cuanto a tecnología, pero “PlayStation es la casa del jugador y ustedes pueden confiar en nosotros”. Es la robustez de creerse que pueden exprimir una consola hasta la última gota con compañías que han demostrado con creces que pueden hacerlo como son los exclusivos de Naughty Dog o Santa Monica Studio.

PlayStation 5 se vende de salida por 499 €. Cuenta con una versión sin disco que costará 399 € pero que en cuanto al hardware será igual que la versión con ranura para disco. Esto es bastante relevante porque la Xbox Serie S, que es la versión sin ranura de disco de Microsoft, es peor consola que la Serie X (véase más adelante).

Los problemas de Sony son otros a los juegos. Son una empresa que maneja mal la información (la liaron seriamente con las precompras, por ejemplo) y suelen ser opacos en cuanto a detalles fundamentales. Cuando estoy escribiendo esto aún no se sabe qué va a suceder con la retrocompatibilidad, algo fundamental para decidirse por una consola o por la otra. Otro problema es que no tienen un modelo de negocio como el game pass de Microsoft. Sony presentó un remedo del game pass llamado PlayStation Collection, que permitirá que el jugador que compre la consola (y tenga PlayStation Plus) pueda jugar a juegos de la anterior generación desde el día de salida de la consola. Solo unos cuantos de gran renombre, eso sí, pero que algunos de ellos ya tienen más de cinco años en el mercado. Esto no es ni una sombra de lo que ofrece game pass.

Marvel's Spider-Man: Miles Morales
Marvel's Spider-Man: Miles Morales

‘Marvel’s Spider-Man: Miles Morales’ (Insomniac, 2020)

El otro Spider-Man

Marvel’s Spider-Man: Miles Morales va a ser un juego intergeneracional, pese a que se presente desde hace tiempo como uno de los juegos exclusivos relevantes para la salida de la PlayStation 5. Miles Morales hace de manual lo que debe hacer un juego que vende consolas: espectáculo bombástico de blockbuster con muchas luces y movimiento. Que se demuestre el poderío de la máquina. Dicho esto, Miles Morales, el otro Spider-Man, que es casi tan popular y querido como Peter Parker, el Spider-Man original, tiene un aspecto excelente. Al menos, tanto como Marvel’s Spider-Man, que también trajo Insomniac hace un par de años y que es, de lejos, la mejor versión del trepamuros que hemos visto en videojuego.

La fórmula parece la misma que en el Spider-Man del 2018, lo cual puede llevar a pensar que este Miles Morales es un reskin (pegarle ropa nueva a lo que ya estaba hecho). Sin embargo, el sentido del espectáculo que nos ha dejado entrever, las mejoras en cuanto a cantidad de partículas en movimiento y el uso de las nuevas tecnologías que trae esta generación, lo convierten en una apuesta casi segura. Además, ¡Miles Morales mola mucho más que Peter Parker!

‘Demon’s Souls’ (From Software / Blue Point, 2021)

Festival para el alma

A Blue Point se les conoce por haber hecho los mejores remakes para PlayStation de juegos que han marcado un hito en la historia de la consola. Demostraron un músculo increíble con el remake de Shadow of the Colossus, el clásico inmortal de Fumito Ueda. Un festival de imágenes restauradas y una jugabilidad algo más suave que el original, pero conservando toda la esencia de la obra de Ueda. Como punto en contra: que en los créditos del juego apareciera el equipo de Fumito Ueda casi como una inspiración del remake en lugar de los auténticos creadores del juego. Daba a entender Blue Point que los juegos son gráficos bonitos y no diseños intrincados de imagen, sonido, interacción y jugabilidad.

Se rumoreó durante un tiempo que Demon’s Souls, la obra casi maestra de Hidetaka Miyazaki que inició el género de los Soulborne (Dark Souls, Bloodborne, Sekiro…), se estaba rehaciendo para la nueva generación. Pero ni se confirmaba ni se desmentía algo que era un secreto a voces. El caso es que al final han sido Blue Point los que traen de nuevo este clásico del 2009 con un aspecto que quita el hipo. Cualquier amante de la saga Souls, como es mi caso, no puede sentirse decepcionado por lo que se ha mostrado hasta ahora. Un cambio radical de imagen que tal vez pueda traer alguna preocupación, como que la cámara está un poco más baja o que algunos movimientos se ven “anticuados”. Pese a que el original tiene más de diez años, resultaba imprescindible que hubiera una actualización de lo que fue un juego definitivo y definitorio que cambió el panorama de los videojuegos en la generación de PlayStation 3. Este sí, llega para ser un juego exclusivo de PlayStation 5.

Demon's Souls
Demon's Souls

Xbox Series

La apuesta por un servicio más que por una consola

Xbox trae la Serie X y la Serie S a la nueva generación. La Serie X tiene la arquitectura de hardware más potente de todas las consolas de nueva generación. Cómo va a transformarse esto en mejor rendimiento para los juegos está aún por ver. No siempre tener mejor equipo significa mejor experiencia, pero, suponemos, potencialmente tiene las de ganar en cuanto a prestaciones. El precio de salida de esta Xbox Series X será de 499 €.

Por otra parte, también llega una consola nueva generación low cost, que es la Serie S. Esta carece de ranura para los discos y unas prestaciones de hardware inferior a las de la Serie X. Sin embargo, el precio es muy competitivo: 299 €. Es lo que vale una Nintendo Switch. Es una consola que parece pensada para un jugador más casual que quiere disfrutar del auténtico plato fuerte del modelo de negocio de Xbox: el game pass. Un sistema de pago mensual que permite al propietario de la membresía disfruta de un catálogo inmenso de juegos, así como de las novedades de Xbox desde el día de salida. “El Netflix de los videojuegos”, como se suele decir.

El problema de la Xbox es que llega sin grandes exclusivos en su estreno. La apuesta de Microsoft está en el game pass. Ese es el modelo de negocio: da igual que tengamos menos exclusivos o peores que la competencia, pero tenemos esto. El problema de comprar Series S y game pass es que aún no está claro que el rendimiento de retrocompatibilidad (jugar a los juegos de anterior generación en la nueva) vaya a ser bueno. Habrá que esperar a que llegue y a los test técnicos. Pero, sin duda, el game pass, con todos sus problemas, es mucho mejor que ese PlayStation Collection de Sony.

Halo Infinite
Halo Infinite

‘Halo: Infinite’ (343 Industries, 2021)

Como dijimos, el problema de la nueva generación de Xbox es que no tienen exclusivos de peso cuando esta llegue al mercado. El buque insignia de los juegos de Microsoft siempre ha estado en los Gears of War y en Halo. El que iba a abrir el melón de esta generación (pese a ser un juego intergeneracional) mostró músculo en julio durante lo que hubiera sido la charla de Microsoft del E3 de este año. Lo que vimos no sonó mal, aunque levantó bastantes dudas sobre su calidad gráfica. Mientras que la jugabilidad parecía razonablemente aceptable, aquello tampoco se veía tan nueva generación. Y si lo era, ¿qué iba a pasar con la anterior generación?, ¿se vería igual? Además, del multijugador, algo fundamental en Halo, poco o nada se dijo.

No mucho después del evento, 343 Industries anunció que el juego se retrasaba sin fecha hasta el 2021. Esto quiere decir que Halo: Infinite no iba a ser un juego de salida para Xbox. La noticia dejó huérfana a la consola, pues no hay otro juego en la lista de exclusivos que te haga decidirte por Microsoft en lugar de por Sony. Ah, sí: el game pass. Pero ¿dónde están los juegos nuevos?, ¿juegos que demuestren que sirve de algo gastarse el dinero en un cacharro más potente? Sea como sea, es cierto que mejor retrasar Halo: Infinite que sacarlo mal, pues Halo es demasiado importante para Microsoft como para aparentar que maltrata a su hijo más querido.

‘Senua’s Saga: Hellblade II’ (Ninja Theory)

La canción de Senua

Pese a que en el horizonte de juegos exclusivos de Microsoft hay algunos que nos van a llegar antes (aunque de fecha de salida, nada de nada) como el nuevo Forza, si tengo que elegir uno de mis “juegos más esperados” de esta generación es, sin duda, la segunda parte de Hellblade: Senua’s Sacrifice, de Ninja Theory. El drama de esta situación es que, por el momento, sabemos poco o nada tanto de cuándo va a salir esta segunda parte como qué podemos esperar de ella. Digo drama, dentro de lo ridículo que es un drama en el mundo de los videojuegos, por esta mala manía de las compañías de lanzar un cebo muy trabajado de lo que van a sacar años antes de mostrar algo real del juego. Lo poco que hemos visto de Hellblade II es una cinemática del ambiente y de un modelado de la Senua de la nueva generación en la que la vemos cantando en lo que parece un ritual para la guerra. Una cinemática de detalles impresionantes, pero cinemática al fin y al cabo, por mucho que sea capturada esa secuencia desde el motor del juego.

Si me interesa y tengo ganas de clavarle el diente es porque Ninja Theory creó con Hellblade una experiencia de juego única. Un cuento terrible protagonizado por una mujer de la tribu de los pictos con un trauma de guerra de aúpa que viaja hasta territorio vikingo para revivir a su pareja, asesinada en una razzia de los pueblos del norte de Europa. Un cuento muy, muy oscuro sobre el dolor y el duelo que dejó una marca indeleble en mi cabeza. Desde luego que espero con ansias la segunda parte.

En tu mano queda si pasar o entrar en la nueva generación. Si Sony, Microsoft, ambas o, directamente, pasar de ellas e irse a Nintendo porque eres un verso libre y lo que te interesa es el nuevo Zelda. Ya sabéis lo que decían The Who: “I’m not trying to cause a big sensation / I’m just talkin’ ‘bout my generation”.