Pasar al contenido principal

Cannabidiol (CBD) modula la inflamación en grasa visceral en ratas

Un equipo de Vilnius University (Lituania) y la Medical University of Białystok (Polonia) evaluó cannabidiol (CBD) en ratas alimentadas con dieta alta en grasas y observó cambios que apuntan a una menor acumulación de lípidos precursores de inflamación, sobre todo en tejido adiposo visceral, según un artículo publicado el 22 de enero de 2026 en Scientific Reports.

La grasa visceral –la que se deposita alrededor de los órganos– no es solo una reserva energética. En el campo de la obesidad, se la mira como un tejido particularmente “reactivo” ya que su composición lipídica y su diálogo con señales inflamatorias se asocian con un mayor riesgo metabólico. Por eso, comparar grasa subcutánea (bajo la piel) y visceral no es una cuestión solo estética ya que son tejidos distintos con impactos diferentes en la salud.

En la publicación, los investigadores utilizaron un modelo experimental en un grupo de ratas que recibió una dieta alta en grasas para inducir un estado de inflamación temprana asociado a obesidad y otro se mantuvo con dieta control. Luego, los animales recibieron CBD o un placebo y el análisis se concentró en el tejido adiposo subcutáneo (SAT) y el visceral (VAT). Para seguir la pista del fenómeno, midieron fracciones lipídicas y evaluaron enzimas y citoquinas de vías inflamatorias.

Los resultados, sugieren un efecto más amplio del CBD en la grasa visceral de ratas con dieta alta en grasas y la administración de CBD se asoció con una disminución del depósito de fracciones lipídicas en VAT. En SAT, el efecto fue más selectivo, concentrado en ciertas fracciones. Además, el CBD se vinculó a una menor deposición de ácido araquidónico –molécula clave en la síntesis de mediadores lipídicos inflamatorios– y a una reducción en la expresión de enzimas relacionadas con la generación de esos precursores en ambos depósitos adiposos.

Esa diferencia de “intensidad” entre depósitos no es un detalle: el propio artículo subraya que el cambio fue más pronunciado en VAT, un tejido más predispuesto al desarrollo de complicaciones metabólicas. Al mismo tiempo, la investigación se presenta como una versión sin edición final, un formato que busca acelerar el acceso a los hallazgos pero que también advierte sobre posibles correcciones posteriores.

El principal aporte de este trabajo no es prometer una “cura” con CBD –una tentación frecuente en un mercado donde el marketing suele adelantarse a la evidencia–, sino ofrecer una hipótesis donde el cannabidiol sería capaz de modular la parte lipídica de la inflamación en la grasa visceral.

El aterrizaje en salud pública, sin embargo, depende de ensayos en humanos, dosis seguras y regulaciones que permitan distinguir un compuesto estandarizado para su uso médico de los productos que circulan con etiquetas imprecisas. 

Te puede interesar...

¿Te ha gustado este artículo y quieres saber más?
Aquí te dejamos una cata selecta de nuestros mejores contenidos relacionados:

Suscríbete a Cáñamo