La Food Standards Agency (FSA) británica ha dado un paso decisivo para sacar del limbo regulatorio a una parte del mercado de alimentos con CBD. El organismo recomienda que tres solicitudes de cannabidiol de alta pureza puedan avanzar hacia su autorización, después de completar las evaluaciones de seguridad y la consulta pública correspondiente.
Las tres solicitudes pertenecen a productos con CBD de una pureza mínima del 98 % y están pensadas para adultos con una ingesta máxima de 10 miligramos diarios. Según la FSA, las evaluaciones concluyeron que son seguras bajo las condiciones de uso propuestas. La recomendación incluye además límites estrictos para el THC y otros cannabinoides fiscalizados, así como advertencias específicas en el etiquetado para menores de 18 años, personas embarazadas o en periodo de lactancia, quienes intentan concebir, toman medicamentos o están inmunosuprimidas.
El alcance del proceso es mucho mayor que el de tres expedientes. Cerca de 3.000 productos incluidos en la Public List británica están vinculados a estas solicitudes. Esa lista nació como una medida provisional para ordenar un mercado que ya existía mientras avanzaba el procedimiento de novel foods.En Cáñamo ya informamos de la apertura de la consulta pública sobre estas tres solicitudes. Desde entonces, el regulador analizó las observaciones recibidas y mantuvo en lo esencial su propuesta.
También advirtió que la futura relación regulatoria entre Reino Unido y la Unión Europea podría afectar el marco británico de nuevos alimentos, una cuestión que ya ha generado inquietud en el sector del CBD.
El siguiente paso llegará el 16 de septiembre, cuando el consejo de la FSA examine las recomendaciones. Si las respalda, serán presentadas a los ministros de Inglaterra y Gales, que son quienes deberán tomar la decisión final. En Escocia, Food Standards Scotland sigue un procedimiento paralelo.
Por eso, todavía no puede hablarse de 3.000 productos autorizados ni de una aprobación consumada. Lo que existe es la recomendación regulatoria más avanzada hasta la fecha para las primeras autorizaciones británicas de alimentos con CBD. Si culmina el proceso, el cambio será relevante no solo para las empresas: sustituirá años de tolerancia provisional por reglas explícitas sobre composición, dosis, etiquetado y control.