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Las elecciones en EE UU frenaron la ofensiva prohibicionista contra el cannabis

Massachusetts e Idaho rechazaron medidas que restringían las políticas de cannabis, mientras Houston aprobó reducir la prioridad policial de ciertas infracciones por posesión. Las elecciones del 3 de noviembre también dejaron mayorías demócratas que podrían facilitar reformas en Pensilvania y Wisconsin durante 2027, según los resultados preliminares.

Diez años después de aprobar la legalización, los votantes de Massachusetts defendieron la continuidad de su mercado regulado al rechazar la iniciativa pretendía eliminar las ventas de uso adulto y el autocultivo desde 2028, conservando la posesión limitada y el programa medicinal. Su derrota mantuvo las reglas vigentes para consumidores y negocios.

En Idaho, donde la marihuana continúa prohibida, el rechazo a la enmienda constitucional HJR 4 preservó la posibilidad de impulsar reformas mediante iniciativas ciudadanas. La propuesta habría reservado a la Legislatura estatal la autoridad para legalizar cannabis y otras sustancias psicoactivas. El resultado protegió el mecanismo con el que los ciudadanos pueden llevar futuras propuestas a las urnas.

Desde el ámbito municipal, Houston aprobó la Proposición A, que exige a su policía dar la prioridad más baja a determinados delitos menores por posesión de marihuana. El texto también establece obligaciones de transparencia y prohíbe los registros sin aviso previo. La medida obliga a la policía de Houston a priorizar otros delitos y dedicar menos recursos a estos casos de posesión. Sin embargo, la marihuana recreativa sigue prohibida en Texas y los agentes podrán continuar incautándola.

Las posibilidades de nuevas legalizaciones se concentraron en Pensilvania y Wisconsin. En el primer estado, los demócratas ganaron el Senado, conservaron la Cámara y mantuvieron la gobernación con Josh Shapiro, partidario de regular el uso adulto. El cambio podría facilitar una reforma que había encontrado resistencia en el Senado, donde el proyecto SB 120 seguía pendiente de aprobación al día siguiente de las elecciones.

Por su parte, Wisconsin eligió al demócrata David Crowley, favorable a la legalización, y dio a su partido el control de ambas cámaras. La nueva composición podría facilitar las propuestas de regulación que habían encontrado resistencia republicana y la expectativa para 2027 procede de ese cambio político aunque las condiciones de acceso, cultivo y venta todavía deberán definirse mediante legislación.

En Washington, la recuperación demócrata de ambas cámaras del Congreso agregó otra oportunidad para reformar la legislación federal del cannabis. El siguiente periodo legislativo comenzará en enero, con Donald Trump en la presidencia. Para superar una obstrucción al debate de una ley, el Senado requiere normalmente 60 votos, de modo que avanzar con una reforma seguirá exigiendo acuerdos más amplios que una mayoría simple.

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