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Este artículo se publicó originalmente en el número 285 de la revista Cáñamo España

Ante la inminente legalización en México, muchas empresas están ya comercializando productos de CBD y THC en diferentes presentaciones: aceites, tinturas, cremas, comestibles de todo tipo. Están actuando en una zona gris y el consumidor realmente no sabe qué ingredientes son los que está adquiriendo, ya que muchos no están certificados por las autoridades mexicanas. Eso va a cambiar.

El cannabis parece que ha salido inmune ante la pandemia, incluso mucha gente ha recurrido a esta planta y sus derivados durante estos tiempos preapocalípticos. Miembros de todos los estratos y edades de la sociedad están probando la marihuana al irse cayendo todos los tabúes y ser comprobadas sus propiedades medicinales. Muchas compañías han estado dedicándose a producir extractos y otras presentaciones del CBD, THC y otros componentes de la planta. Los que ya eran consumidores asiduos también han aumentado su consumo. De acuerdo a un par de estudios, la mitad de los consumidores de cannabis han aumentado su hábito en medio de la pandemia. Tres encuestas en línea que involucraron a tres grupos diferentes de aproximadamente mil personas norteamericanas revelaron aumentos constantes. La autora principal, la Dra. Tara Elton-Marshall, científica del Instituto de Investigación de Políticas de Salud Mental en CAMH, señaló que el estrés, el aislamiento, las preocupaciones financieras y el aburrimiento son factores probables para empujar a algunas personas a aumentar el consumo.

México no es la excepción: cada vez más gente busca alivio y mejoras en su salud mediante la marihuana. Ante la inminente legalización, muchas empresas están ya comercializando productos de CBD y THC en diferentes presentaciones: aceites, tinturas, cremas, comestibles de todo tipo. Están actuando en una zona gris y el consumidor realmente no sabe qué ingredientes son los que está adquiriendo, ya que muchos no están certificados por las autoridades mexicanas. Eso va a cambiar.

Se le agotó el tiempo al Congreso de la Unión para legislar sobre el uso lúdico de la marihuana y ahora la Suprema Corte de Justicia tomó cartas en el asunto. Norma Lucía Piña Hernández, ministra de la Suprema Corte, presentó un recurso legal, la declaratoria general de inconstitucionalidad 1/2018. La reforma se presentó al pleno del máximo tribunal constitucional y permite a cualquier persona mayor consumir cannabis. Con el voto a favor de ocho de sus once integrantes por la invalidación de los artículos, la Suprema Corte nuevamente obliga al Congreso de la Unión a legislar para regular los usos de la marihuana. La política prohibicionista que contiene la ley general de salud será expulsada de las leyes mexicanas.

En octubre del 2018, la primera sala de la Suprema Corte emitió la jurisprudencia para el uso recreativo de la marihuana tras haber resuelto en tres años cinco amparos que impedían el libre desarrollo de la personalidad. A partir de ese momento se le encomendó al Congreso legislar, lo cual nunca acató, incluso el legislativo solicitó en los últimos dos años tres prórrogas para cumplir con el mandato.

En México, se prevé que el valor de mercado del cannabis recreativo alcance los 655 millones de dólares para el 2028, de los cuales 412,5 millones corresponden al mercado primario (agrícola), y el mercado secundario (transformación de estos recursos) en el país representaría los 242,3 millones para ese año. El valor de mercado del cannabis medicinal llegará a más de 1.300 millones para el 2028, de los cuales cerca del 63% corresponderá al mercado agrícola y al suministro de recursos naturales, según la firma de investigación Statista.

Mientras todo esto sucede, ya hay muchas compañías trayendo CBD de Canadá, Estados Unidos y fabricando sus propios productos. Un ejemplo es Motavate Consultant, empresa canadiense-mexicana que ha iniciado operaciones de forma innovadora, ya que, además de estar solicitando los permisos correspondientes de COFEPRIS para comercializar sus productos, ha estado ofreciendo servicios de consultoría en todo lo referente al cannabis. Uno de sus representantes, Fernando, nos dice que además de la venta ellos consideran la educación parte primordial para la sociedad mexicana en términos de cannabis. Fernando, como la mayoría de los socios, tiene amplia experiencia canadiense y ha vivido y trabajado en las granjas de California. Ha decidido poner esa experiencia al alcance del público.

Con veintiún años de experiencia en el área, los integrantes de MOTAVATE (juego de palabras entre mota y motivate, ‘motívate’ en inglés) surge de la inquietud de motivar a la gente a ser autosuficiente en todos los aspectos del cultivo, específicamente, el de marihuana. “Es como una consultoría para ayudar a la gente, con expertos cultivadores, en todas las formas posibles: hidropónicas o en tierra –como tierra viva o tierra viviente activa, tan orgánico como sea posible–. También se crean genéticas de semillas de marihuana que son exclusivas de los criaderos de esta región. Contamos con la experiencia del cultivo outdoor, indoor, semillas feminizadas, semillas de autofloración, así como una gran variedad de genéticas híbridas. También semillas de CBD. Somos expertos en destilados, semillas regulares, elaboración de aceite, hachís y también Phoenix Tears. Creamos una gran selección de semillas y clases. Incentivamos un estilo de vida más sano y ecológico, promoviendo el uso médico y recreativo de la marihuana”, concluye Fer.

El futuro nos está alcanzando.

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