Pasar al contenido principal

Trump y los cárteles de la droga

Una de las propuestas tontas del bufón naranja es la de denominar a los narcos como organizaciones terroristas, con el objetivo de tener un pretexto para, sino invadir, por lo menos tener acciones militares en México y tener injerencia en la nación azteca. Pero ¿qué pasa con los cárteles gringos? 

Es increíble que una población haya elegido a un fascista con ideas retrógradas, a un racista declarado que va en contra de las mujeres, la diversidad y, sobre todo, contra los migrantes. Pues pasó. 

Dentro de las propuestas tontas del bufón naranja se encuentra poner aranceles a sus principales socios comerciales, lo que hará quebrar a los pequeños negocios de su país y encarecerá los productos. También quiere denominar a los narcos como organizaciones terroristas, con el objetivo de tener un pretexto para, sino invadir, por lo menos tener acciones militares en México y tener injerencia en la nación azteca. La flamante presidenta Sheinbaum ya lo paró en seco reafirmando que México es un país libre y soberano, y a pesar de que la derecha quiere entregar los recursos, no se permitirá la entrada de militares. 

Pero ¿qué pasa con los cárteles gringos? Antes de estar pensando en anexar Groenlandia y el canal de Panamá, que se pongan a arreglar sus asuntos, porque la crisis de los opioides cobra miles de vidas, y no solo eso, sino que drena a todos los servicios, tanto sociales como de emergencia. ¿Quién vende las drogas en su país? No vengan con que los distribuidores en su país son blancas palomitas. Además, son ellos mismos los que arman a los cárteles mexicanos. El gobierno mexicano desde el sexenio pasado ya demandó a las armerías que venden a los narcos. No se dieron cuenta de que el cártel de los bancos tembló con ese anuncio porque son ellos los que lavan el dinero. Y, al final, es su población la que más demanda las drogas, los mayores consumidores del mundo. Entonces, ellos mismos venden, consumen, arman y lavan el dinero a través de organizaciones criminales, es decir, México también podría denominarlas terroristas y enviar a los marinos a su territorio para atrapar a los camellos que venden las drogas en las esquinas de todas las ciudades. 

Pero ellos se lavan las manos, son casos aislados, dicen. “Aunque las asociaciones entre los cárteles y las bandas son muchas y variadas, la mayoría de ellas son de naturaleza personal e individualista, e implican relaciones entre familiares, amigos o compañeros de prisión, y no un contrato entre la banda en su conjunto y un cártel en específico”, señala la DEA en Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas del 2018. 

Algunas de estas bandas gringas operan a nivel nacional, como los Bloods y los Crips; otras, en prisiones federales y estatales (Mexican Mafia), y otras tantas son agrupaciones de motociclistas involucradas en diversos delitos (Hells Angels y Mongols). Por otro lado, están todos los neonazis, como los Aryan Empire o Aryan Nation, y luego los vietnamitas, los negros, los italianos. También existen otros grupos que no necesariamente son narcos, pero sí generan violencia, como el Ku Kux Klan y los Proud Boys. 

La crisis de los opioides empezó con otra mafia legal, el cártel de la industria farmacéutica (particularmente, Purdue), que empezó a producir OxyContin para el dolor y de pasó haciendo adictas a miles de personas. Claro, tuvieron que sobornar y comprar doctores para que se la aprobaran y después la recetaran. Al final, la única diferencia entre la heroína y el OxyContin es que este último es recetado por los médicos. Al ser restringido, los adictos han recurrido a otras sustancias similares, como el fentanilo.

¿Y los cárteles canadienses? 

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) reveló en su informe más reciente como en el 2022 Canadá registró siete mil quinientas muertes por opioides, casi tres veces más que en el 2016, cuando comenzó el seguimiento nacional de dichos decesos. 

The Globe and Mail afirma que el número de grupos del crimen organizado en Canadá que fabrican drogas ilícitas como el fentanilo casi se ha duplicado en el último año, de cincuenta y uno en el 2023 a noventa y nueve en el 2024, y esos grupos buscan cada vez más exportar sus productos. Este medio canadiense cita un nuevo informe publicado por el Servicio de Inteligencia Criminal de Canadá: “Sin embargo, el informe del Servicio de Inteligencia Criminal de Canadá señaló que, si bien la gran mayoría de los grupos del crimen organizado existen para importar y traficar drogas dentro de Canadá, desde el 2021 ha habido un aumento constante en el número de bandas criminales que expanden sus operaciones a nivel internacional, y treinta y cinco de ellas exportaron drogas al extranjero el año pasado”. 

Las bandas con base principalmente en Ontario, Columbia Británica y Quebec están forjando alianzas con poderosos cárteles de la droga latinoamericanos para la fabricación y el tráfico, afirman los reportes. No es de extrañar que los narcos canadienses estén fabricando drogas para inundar el mercado gringo, el más grande del mundo, a través de los narcos de Estados Unidos. 

Todos narcos. 

Este contenido se publicó originalmente en la Revista Cáñamo #328

Te puede interesar...

¿Te ha gustado este artículo y quieres saber más?
Aquí te dejamos una cata selecta de nuestros mejores contenidos relacionados:

Suscríbete a Cáñamo