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Pennsylvania legaliza la marihuana medicinal

Ilustración de Oscar Noguera

El estado de Pennsylvania (PA) fue una de las primeras trece colonias que fundaron Estados Unidos, y tiene una población de más de doce millones de personas en potentes ciudades como Pittsburgh, Filadelfia y Harrisburg.

Tras una votación nada cerrada, el estado de Pennsylvania se ha convertido en el estado número veinticuatro en legalizar la marihuana para usos medicinales. La cámara de representantes votó 149 a favor y 46 en contra. El gobernador demócrata Tom Wolf (nada que ver con el escritor y periodista) ha firmado la ley, a la que ha calificado de histórica. Hace más de un año y medio el Senado ya había aprobado el uso de marihuana medicinal.

El éxito se debe principalmente a los padres de familia que han luchado ardua e incansablemente por medicar a sus hijos enfermos, principalmente con padecimientos de epilepsia. Se ha comprobado en varias partes del mundo que la marihuana rica en CBD es el mejor alivio para los niños epilépticos. Se han hecho estudios en Vancouver, Eslovenia, Colorado, California, aquí en España e incluso en la República Checa. Estos niños consumen el extracto, que calma las tormentas eléctricas en el cerebro de los infantes, en forma de pastillas, aceites o supositorios.

Esta nueva ley introducida oficialmente en abril de este año busca mantener un registro de todas las plantas de marihuana del estado, certificará a médicos, dará licencias a los cultivadores y dispensarios y expedirá identificaciones a enfermos que usen la planta para aliviarse y a enfermeros. El lado oscuro de la ley es que no se permitirá a los pacientes cultivar su propia medicina, que es el fin último de todos los que se consideren activistas. Tampoco se podrá comprar marihuana para fumar recreativamente, únicamente se podrá consumir en pastillas o aceites y vapores.

De la lista de las diecisiete condiciones médicas para poder usar la marihuana paliativamente se encuentran el cáncer, la epilepsia, el autismo, el síndrome de Parkinson, la anemia, la esclerosis múltiple, el sida, el glaucoma y el estrés postraumático, entre otras. Los galenos que receten la hierba deberán estar registrados con el Departamento de Salud y tener una licencia especial y certificar que el paciente necesita la marihuana. El estado tendrá un estricto control sobre su población. En principio, se tendrán veinticinco cultivadores, que procesarán el producto, y hasta ciento cincuenta dispensarios, y un dueño podrá abrir hasta tres establecimientos.

Cuando un paciente solicite al Departamento de Salud su tarjeta que lo acredite como “enfermo legítimo”, también podrá designar hasta dos cuidadores. Un cuidador podrá asistir hasta a cinco pacientes, y también deberá contar con una identificación  que lo acredite para recetar marihuana medicinal.

Aun con el lenguaje restrictivo de la nueva ley, todavía tardarán dos años en ajustar los detalles y que los dispensarios estén listos para poder surtir el producto. Mientras tanto, los padres de familia con hijos enfermos podrán adquirir su medicina en otros estados hasta que Pennsylvania tenga listo con su programa medicinal. Y aun así la medida tuvo una dura oposición, como la de los miembros de la Pennsylvania Medical Society, quienes se han mostrado escépticos; será que lo que les interesa es tener siempre niños enfermos, pues significan más ganancias para ellos. Otro oponente, el republicano Matt Baker, dijo que habrá más adictos y abusos y grandes consecuencias negativas. Sin embargo, si uno investiga un poco al señor resulta que recibe dividendos de la industria carcelaria, las farmacéuticas y hasta un emporio del alcohol.

Y si me gusta la marihuana lúdica, ¿qué?

El senador demócrata Daylin Leach, uno de los autores de la legislación, dice que Pennsylvania no puede hacer dos cosas a la vez, pero dejó entrever que está en los planes del estado, diciendo: “Creas un mercado y después el estado lo regula y se beneficia de él”. Los policías no es que persigan mucho a los fumetas, pero si eres un negro fumando tienes muchas probabilidades de ser arrestado, y si eres español te categorizarán como mexicano y te harán pasar un mal rato. Hay quien dice que PA será el quinto estado en legalizar la marihuana recreacional. Yo lo dudo, tal vez para el 2020, pero mientras eso sucede ya se han dado pasos hacia esa meta.

El 1 de octubre de 2014, el alcalde de Filadelfia, Michael Nutter, firmó una orden que descriminalizaba la marihuana; en su momento fue la ciudad más grande de Estados Unidos en hacer esto. La orden remueve las penas criminales por la posesión de hasta una onza y la sustituye por una multa de veinticinco dólares.

El 21 de diciembre de 2015, la ciudad de Pittsburgh votó para reducir las penas por posesión de pequeñas cantidades de marihuana; el alcalde la firmó al día siguiente y a partir de enero un individuo con menos de treinta gramos de marihuana es multado con cien dólares en lugar de tener cargos criminales.

El 17 de mayo del corriente, Ed Gainey, otro de los autores de la legislación de marihuana medicinal, introdujo el HB 2706, un proyecto de ley que descriminalizaría la posesión de marihuana. Actualmente, la ley estatal dice que si uno es arrestado con hasta una onza de marihuana puede ser sentenciado con treinta días en la cárcel y pagar quinientos dólares de multa; más de una onza, y la prisión federal te esperará. Si se aprueba esta ley se reduciría a cien dólares sin pasar tiempo en el talego.

Lo importante es que ahora madres como Christine Brann, del suburbio de Hummelstown, puede tener la medicina de su hijo: “Cada día sin marihuana medicinal es un riesgo para estos niños enfermos, que tal vez no sobrevivan un día más. Cada día es un atentado a la salud de nuestro preciado y amado hijo”. Su hijo Garrett Brann sufre del síndrome de Dravet, que mata a los niños antes de que alcancen la pubertad y para el que la marihuana ha demostrado ser una cura. Garrett necesita CBD, que no tiene efectos psicoactivos y detiene sus ataques. Esperemos que las leyes progresistas sigan adelanta en PA sin tanto retraso.

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