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Ilustración de Óscar Noguera

Se atrasa la legalización en Vermont

Oswaldo Pérez Cabrera

La nueva meta del gobierno estatal es poder comprar y fumar legalmente el 2 de enero del 2018. Los legisladores lo están debatiendo. El gobernador demócrata de Vermont, Peter E. Shumlin, dijo que sabe cómo legalizar la marihuana en su estado. Los usuarios de Estados Unidos están luchando contra los políticos estatales para que las iniciativas vayan a votación y así poder legalizar la marihuana. En Vermont no es así. Una docena de estados tratarán de lograr la legalización a través de una boleta para las próximas elecciones del 2016. Vermont, no. Shumlin buscará que Vermont sea el primer estado en el que los políticos legalicen el uso recreativo de la maría sin que el electorado tenga vela en el entierro. Sin embargo, esta legalización no se llevará a cabo este año ni el que viene.

Como reportamos en Cáñamo, Vermont descriminalizó la marihuana en el 2013. Sin embargo, esta medida no significa que la marihuana sea legal. Los policías pueden poner multas duras, confiscar el material e incluso encarcelar a la persona si se considera que tiene excesivas cantidades de marihuana consigo. Un estudio estatal arrojó el número de 80.000 fumadores habituales, los cuales utilizan el mercado negro y generan 175 millones de dólares al comercio ilegal. El estado estima que podría llevarse entre 20 y 75 millones de dólares anuales regulando su comercio. Los estudios lo respaldan. El último, conducido por el Castleton Polling Institute, encontró que el 56% aprueba la idea, mientras solo un 34% la rechaza.

El gobernador busca que los legisladores en el estado regulen el uso de la marihuana recreacional y al mismo tiempo imponer una serie de medidas que podrían servir de modelo para otros estados. “Necesitamos hacerlo de una manera adecuada, con precaución, paso a paso, y no todo en un brinco como los otros estados; nosotros legislaremos basándonos en las lecciones aprendidas de esos estados que la han legalizado antes que nosotros –ha dicho Shumlin en su informe anual–. La anacrónica guerra contra las drogas ha fallado, y el ejemplo más grande son las leyes de marihuana de esta nación”.

El gobernador develó los cinco requerimientos necesarios para cualquier modelo de legalización que se lleve a cabo:

  • Protección de los adolescentes: “Debe resultar imposible para un menor de edad adquirir marihuana. A los vendedores ilegales les importa un comino lo jóvenes que sean sus compradores o la calidad del producto, y mucho menos pagar impuestos”, refirió Shumlin.
  • Los impuestos serán modestos, con el fin de mantener los precios bajos y eliminar la competencia del mercado negro.
  • Utilización de los impuestos generados para expandir los tratamientos para la prevención de adicciones y programas de rehabilitación.
  • Prohibición de la venta de comestibles hasta que se entiendan mejor sus efectos y las dosis adecuadas para poder regularlos.
  • El quinto concierne al endurecimiento de las leyes referentes a conducir un vehículo en estados alterados. Lo que más preocupa a los legisladores es el efecto que tenga el THC en los conductores. Tanto es así, que han encargado a Hound Labs un “marihuanómetro” para medir el contenido de THC en los choferes. El estado de Vermont podría tener las leyes más cañeras del país en cuanto a manejar intoxicado se refiere. Hound Labs quiere que este estado sea un ejemplo para todos los demás, y está dispuesto a vender sus productos en toda la nación.

Los analistas y los que claman saber del tema han dicho que legalizar vía legislación es una forma mucho más inteligente de hacer leyes que por la vía de las votaciones, donde hay muchos detalles que se pierden. Sin embargo, las iniciativas públicas son la única forma de legalizar si los legisladores no hacen nada al respecto. Vermont será el primer estado en legalizarla de esta manera.

Bernie Sanders, candidato presidencial y senador de Vermont, ha dicho que quitará la marihuana de la lista de sustancias controladas del gobierno federal si es electo presidente

Los encargados de elaborar las leyes han estado ponderando la legalización desde hace tiempo. En el 2015, el senador David Zuckerman introdujo la S 95, que remplazaría la prohibición en el estado de Vermont por un sistema más compasivo de regulación. El diputado Chris Pearson introdujo una ley casi idéntica en la asamblea. El Senado integró un comité que ha escuchado testimonios desde hace un año, y la senadora Jeannette White introdujo la S 241, otra propuesta de regularización. Todas estas propuestas de ley siguen en proceso de discusión. El año pasado, los legisladores encargaron un estudio a RAND Corporation, quienes entregaron doscientas dieciocho páginas con proyecciones diversas de entrada de divisas en diferentes situaciones, por ejemplo, si otros estados vecinos y Canadá la regulan o legalizan, y el impacto del turismo marihuanero si Vermont es el único estado con marihuana recreativa legal en los alrededores. Los legisladores ya han estudiado y escuchado al pueblo, así que podríamos decir que la legalización será un hecho una vez se pongan de acuerdo en los pormenores.

En Vermont, la población está harta de que se considere al marihuano un criminal. Si no me creen, pregúntenle a Roger Pion, de Newport, quien endemoniado pasó su tractor sobre ocho patrullas. Un testigo presencial refirió: “Me sentí en un Monster Jam, un rally de esos donde aplastan automóviles o algo así. No lo podía creer; el tío regresaba y volvía a pasar sobre los autos, y como si nada se fue por la carretera”. Los polis declararon que Roger Pion actuó en venganza porque había sido arrestado por posesión de marihuana recientemente. El señor Philip Brooks, de la oficina del sheriff, declaró consternado: “Alguien nos alertó de que había un individuo pasando sobre las unidades. Salimos y, efectivamente, vimos a este sujeto en su tractor destruyendo las patrullas”. La oficina del sheriff declaró que las radios fueron dañadas, así como los radares, y han tenido que traer herramienta pesada para tratar de sacar las armas de las patrullas. Pion escapó en su tractor, ya que todos los automóviles policiacos estaban destruidos.

El vermontés más famoso es el candidato presidencial y senador de Vermont, Bernie Sanders, quien oficialmente ha dicho que quitará la marihuana de la lista de sustancias controladas del gobierno federal si es electo presidente, básicamente terminando la guerra contra la mota a nivel federal. Como senador, apoyará la medida estatal.

Tanto Bernie como el señor Pion tendrán que esperar hasta el 2017 para que se logre la legalización. Los legisladores no se han puesto de acuerdo para legalizarla este año, y han acordado seguir debatiendo las nuevas regularizaciones. Por ejemplo, quieren tener más pequeños cultivadores, quienes podrán empezar a cultivar por mil dólares de licencia en el 2017, mientras que las grandes operaciones necesitarán desembolsar veinticinco mil dólares por licencia. Mientras se ponen de acuerdo, la nueva fecha para poder comprar marihuana legalmente será el 2 de enero del 2018.