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Un sagrado científico

La neurociencia, a favor de la legalización de todas las drogas

Sidarta Ribeiro, neurocientífico y activista, mirando más allá.
Sidarta Ribeiro, neurocientífico y activista, mirando más allá.
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El doctor Sidarta Ribeiro es una gran eminencia en el mundo de la neurociencia. Director y profesor del Instituto del Cerebro de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), forma parte de la Plataforma Brasilera de Política y de Drogas y es un gran valedor de la legalización de la marihuana y de todas las drogas. Autor de varios libros como Maconha, cérebro e saúde –Marihuana, cerebro y salud– o el recién publicado Limiar. Uma década entre o cérebro e a mente –Umbral. Una década entre la mente y el cerebro–, donde también habla de las drogas.

La primera vez que escuchamos hablar sobre Sidarta Ribeiro fue en las Jornadas Universitarias de Políticas de Drogas y Cannabis en Buenos Aires. Y, ¡oh, casualidades de la vida!, terminamos viviendo cerca de Natal, la ciudad donde él vive y trabaja, así que lo contactamos para entrevistarlo. Sus constantes viajes alrededor del mundo, diseminando sus conocimientos e ideas en pos de una total legalización, han hecho que esta entrevista sea posible dos años después del primer contacto que tuvimos con él. Pero ya se sabe: más vale tarde que nunca.

Sidarta es alguien muy cercano, humilde, directo, sincero, y sus ojos rezuman inteligencia y ese brillo especial de quien se apasiona por lo que hace. Dice que empezó su búsqueda tras medio año de viaje por Sudamérica a dedo. Llegó hasta Chile, donde conoció unos militantes inspirados por la neurofilosofía de Humberto Maturana. Allá en el sur, inmerso entre Maturana y marihuana, experimentó por primera vez una expansión de consciencia que le hizo estudiar neurobiología para comprender la base biológica de los pensamientos.

¿Cómo un neurocientífico se convierte en el gran activista que eres hoy en día?

En los años noventa hice mi doctorado en neurociencias y fui testigo del inmenso avance del conocimiento sobre el sistema cannabinoide y su gigantesco potencial terapéutico. Me di cuenta de que lo que se decía contra la marihuana era científicamente falso. Empecé a involucrarme directamente en este debate en el 2007, cuando escribí con mi colega Renato Malcher-Lopes un libro de divulgación llamado Maconha, cérebro e saúde –Marihuana, cerebro y salud– que tuvo un gran impacto en el debate acerca de la marihuana. Fui conociendo a otras personas que luchan por legalizar la marihuana, hasta llegar al punto de comprender que la guerra contra ciertas drogas es mucho más peligrosa para la sociedad que las drogas mismas.

¿Cuál es tu visión sobre la prohibición de las drogas?

La guerra contra las drogas ha llenado prisiones sin ser capaz de detener el aumento del consumo. La criminalización del uso de drogas corrompe y embrutece la sociedad, dando lugar a la detención de personas que no deberían estar atrapadas en las sucursales del infierno, sino estudiando, trabajando, viviendo… Para cortar de raíz la financiación, del narcotráfico y sus ramas corporativas y estatales, habrá que ir más allá de la mera despenalización, llegando a la legalización y regulación de todas las drogas.

¿Todas?

Sí, apoyar la legalización de la marihuana desde un punto de vista científico es fácil. Ahora bien, es mucho más complicado defender la legalización de todas las drogas. Aunque la gente no entiende que el alcohol es posiblemente la droga más dañina para el cuerpo y la sociedad, y sin embargo nadie propone su prohibición. Hay ciertas drogas legales que habría que bajarlas del pedestal en el que están, como por ejemplo los fármacos psiquiátricos, el azúcar, los antidepresivos, el alcohol… Simplemente, no hay que prohibir nada, pero todo tiene que estar bien reglamentado.

¿Cuál es el panorama actual en Brasil?

En Brasil hubo un gran avance en los últimos cinco años. Antes era impensable marchar a favor de la legalización de la marihuana, pero luchamos por ello y ganamos en la Corte Suprema de Justicia. Este sábado fue la Marcha de la Marihuana en São Paolo. Acudieron miles de personas y fue la primera vez en la historia de Brasil que la consigna era fumar: fumaron y la policía no hizo nada. Es un derecho que se está legalizando en la calle, es una confrontación de los hábitos de la gente contra el sistema legal.

Años estudiando el camino común de los sueños, la marihuana y las drogas en el cerebro.
Años estudiando el camino común de los sueños, la marihuana y las drogas en el cerebro.

¿Cuáles son las penas legales por fumar y/o plantar marihuana en Brasil?

En el 2006 se aprobó una nueva ley según la cual el uso de drogas en general y la marihuana en particular ya no es punible con encarcelamiento, sino con servicios comunitarios. Pero el que sea considerado productor o traficante pasa a estar sujeto a penas mucho más duras que antes. Ahora bien, al no existir una regulación sobre las cantidades, el juez define si el acusado es un usuario o un traficante. Aunque en su momento esta ley fue celebrada como un avance, la ambigüedad de la distinción entre usuario y traficante genera muchas injusticias. Es común que una persona blanca de clase media sea considerada usuaria aunque tenga grandes cantidades de marihuana, mientras que una persona negra de clase baja puede ser presa como traficante por llevar un porro. Me parece evidente que la solución es legalizar y reglamentar el consumo de marihuana para cualquier fin. Es un sistema en el que todo el mundo es víctima, incluso los policías corruptos. No creo en los buenos y los malos, simplemente el sistema de la prohibición es un sistema de mentiras.

¿Cómo crees que afectará el nuevo gobierno de derechas?

No creo que sea muy positivo, puede haber un retroceso grande en este aspecto. Ya veremos.

¿Crees que Brasil se contagiará algún día de su vecina Uruguay?

Uruguay es y será una gran influencia en Brasil y otros países del mundo. En Chile ya está la iniciativa medicinal DAYA, y tanto este país como Argentina están creciendo mucho en autocultivo.

Uruguay es un país pequeño, un buen laboratorio para experimentar. Pero hablemos de tu último libro, Limiar. Uma década entre o cérebro e a mente –Umbral. Una década entre el cerebro y la mente–.Son noventa y seis crónicas con diez bloques temáticos: “Sueño y sueños”; “La ciencia”; “Pasado y futuro”; “La educación”; “Brasil”; “Del sistema neuronal al infinito”; “Capoeira”; “El ser humano”; “Las drogas”, y “Vida y muerte”. ¿Me podrías explicar el apartado de las drogas?

Es un libro de divulgación científica y política; de cómo la ciencia impacta en la política y en la cultura. Es un recopilatorio de las crónicas mensuales que he escrito durante diez años en la revista científica Mente e Cerebro. Cuando escribí el libro Marihuana, cerebro y salud tenía muy claro que se debía legalizar la marihuana. Empecé a meterme en este asunto hasta que hicimos un congreso en Brasilia en el 2013, el Congreso Internacional sobre Drogas, Salud y Sociedad, donde nos reunimos con antropólogos, psiquiatras, policías, jueces, abogados, activistas, científicos... Casi todos salimos de ahí convencidos de que había que legalizar todas las drogas.

 

El sueño y las drogas psicoactivas

Ya me imagino a la policía y a los jueces a favor de la legalización… Y dime, ¿en qué se basa tu estudio sobre la marihuana y el cerebro?

Mi propia investigación con drogas psicoactivas empezó como modelos experimentales del sueño, que es mi tema central de investigación. Empecé estudiando la ayahuasca en colaboración con mi colega Draulio de Araújo, que lidera esta línea de investigación junto con Jordi Riba y José Carlos Bouso, entre otros. Las drogas psicoactivas son modelos de sueño, entonces desde el punto de vista estrictamente científico me interesan mucho los efectos de sustancias serotonérgicas, cannabinoides, dopaminérgicas, noradrenérgicas y colinérgicas…; semejantes a los principales neurotransmisores que tienen efecto sobre los sueños, las memorias y las emociones. Más recientemente empecé a colaborar con dos otros colegas para investigar los efectos antiepilépticos de los cannabinoides.

¿Cuál es la mejor manera de aplicar el cannabis para la epilepsia?

Hay muchas maneras de hacerlo: vaporizada, en aceite… Independientemente de la manera en que se haga, el efecto es muy notable, pero todavía estamos estudiando cuál es la mejor planta o la mejor composición.

¿Podrías explicar algún experimento científico que hayas realizado con la ayahuasca?

Draulio de Araújo hace resonancia magnética, estudia el cerebro de la gente antes y después de tomar ayahuasca. Hacemos que la gente imagine una situación con los ojos cerrados y otra con los ojos abiertos. Cuando tienes los ojos abiertos, la actividad de la corteza cerebral es muy alta, y cuando los cierras es muy baja. Cuando imaginas algo sube un poco, pero si tomas ayahuasca es como si tuvieras los ojos abiertos.

Los chamanes siempre hablan del espíritu de las plantas de poder, ¿qué opinas?

Muy buena pregunta. Creo muy fuertemente en los espíritus, pero creo que están todos dentro nuestro, en el cerebro, en el cuerpo… Hay varias evidencias que demuestran que son reales, si no ve a ver un buen Umbanda en algún ritual. Si alguien llegara a demostrar que los espíritus están fuera, me parecería sumamente interesante, aunque no lo creo. Desde dentro pueden modular todas tus hormonas, tus neurotransmisores, tu afecto, tu inteligencia, tu fuerza, tu persistencia…

Los intolerantes al cannabis no llegan al 1% de la población, mucho menos de los que tienen intolerancia a la lactosa

En la conferencia “Maconha faz bem?” dices que la marihuana combate los tumores.

Sí, dependiendo del tipo de cáncer, los cannabinoides de la marihuana tienen efectos antitumorales. En los últimos cinco años han habido increíbles avances científicos en esta área, y todavía falta mucho por hacer.

¿Podrías explicar qué son los cannabinoides?

Son lípidos generados por animales y plantas, capaces de importantes efectos biológicos, especialmente en el cerebro.

Según dices en el libro Marihuana, cerebro y salud, los cannabinoides son responsables en la remodelación de los circuitos neuronales, en la extinción de las memorias traumáticas, en la formación de nuevas memorias y en la protección de neuronas. ¿Nos lo podrías explicar más detalladamente?

El CB1 es el principal receptor de los cannabinoides en el cerebro. Si lo bloqueas, la memoria no se apaga, y si lo activas, la memoria se borra. Si no fuera por el sistema cannabinoide, todas las malas experiencias que vivimos en el pasado no se olvidarían. Eso sería terrible. El sistema cannabinoide permite lo que llamamos flexibilidad cognitiva.

¿Cuál es el país pionero en la investigación de los cannabinoides?

Históricamente hablando sería China, que incluyó el cannabis en su farmacopea hace más de dos mil años. En el siglo xx se destaca Israel, con el gran Raphael Mechoulam; es el descubridor del efecto psicoactivo del THC y de los primeros lugandos químicos endógenos, capaces de activar el receptor CB1, como la anandamida… Un grosso.

Sidarta es también un apasionado de la capoeira, a la que le dedica un apartado en su nuevo libro Limiar.
Sidarta es también un apasionado de la capoeira, a la que le dedica un apartado en su nuevo libro Limiar.

El cannabis: un modelo de sueño en vigilia

¿Qué papel desempeña el primer endocannabinoide descubierto, la anandamida, en los sueños y en el sueño? ¿Y la marihuana?

Varias regiones del cerebro dependen fuertemente de los cannabinoides, pero todavía no entendemos bien el rol de los cannabinoides en el sueño. Sabemos que hay relaciones importantes. Si por un lado el usuario de cannabis suele tener dificultad para acordarse de sus sueños, también es cierto que el propio estado inducido por el cannabis puede ser un modelo de sueño. Todavía nos falta investigar para llegar a responder estas preguntas.

¿Cómo explicas la relación de la marihuana con la creatividad?

Cuando tienes dos neuronas y les aplicas cannabinoides, la sincronía de actividad entre las dos neuronas se pierde. Al no sincronizar perfectamente, es más fácil que una memoria que estaba asociada a otra se asocie a una tercera memoria, cuya asociación era inicialmente menos probable. Imagínate muchos ríos juntos, si subiera el caudal del agua se mezclarían entre ellos, lo mismo pasa con el sueño y con el efecto del cannabis.

¿Qué relación tiene la marihuana con tu trabajo sobre los sueños?

Más allá de ser un modelo de sueño en vigilia, el estado cannábico es muy inspirador para formular preguntas y respuestas científicas.

Para hacer el estudio, ¿te basas en tu propia experiencia o solo en la de otros sujetos y/o animales?

Creo que una investigación profunda de la consciencia debe hacerse no solo en tercera persona, sino también en primera. Esto permite que uno se pueda hacer las preguntas correctas, porque ya conoce el fenómeno desde adentro.

¿En qué formas experimentas la marihuana?

Fumada, vaporizada y comida, sobre todo.

¿Podrías explicar científicamente qué son los endocannabinoides?

Son los cannabinoides que están dentro del cerebro. Es un lípido que se genera cuando hay actividad neuronal. Es una señal que modula negativamente una sinapsis positiva o negativa, configurando una retroalimentación negativa. Moldea de manera selectiva las memorias poco importantes, como, por ejemplo, qué comí hace quince días.

¿Cómo es la regulación de los endocannabinoides en el cerebro?

¡Esta pregunta alcanza para toda una disciplina de posgrado! Es un tema muy complejo que cada mes crece con más y más publicaciones. Por ahora basta decir que la regulación de producción de endocannabinoides depende de actividad neuronal y tiene un rol de mensajero retrógrado, o sea, el endocannabinoide generado en la neurona postsináptica actúa en camino reverso al impulso eléctrico sobre la neurona presináptica.

¿Tienen el mismo efecto en el cerebro los cannabinoides provenientes de las plantas y los propios del ser humano?

No. Los cannabinoides exógenos, los de las plantas, no hacen lo mismo que los endógenos, o sea, los humanos. Tienen efectos distintos. Todavía falta mucho por investigar, por eso es muy importante que se derrumbe de una vez por todas cualquier tipo de dificultad para la investigación de los cannabinoides. La ciencia multicausal es muy complicada, porque tienes que investigar todas las combinaciones posibles.

Dentro del mundo de la ciencia, ¿eres un bicho raro por tu postura antiprohibicionista y por tus estudios?

Un tanto, pero no mucho. En realidad, la ciencia está llena de bichos raros. Científicamente estudio temas en la franja de lo desconocido pero con métodos muy conocidos, lo que aumenta la confianza con respecto a las conclusiones. En cuanto a la postura antiprohibicionista, fue mal vista hace algunos años entre mis colegas neurocientíficos, pero este debate ha avanzado mucho y me siento bastante cómodo con mis opiniones.

De manera científica, explícanos cuáles son los beneficios de la marihuana.

Los beneficios están siempre, a no ser que el usuario pertenezca a un grupo de riesgo. Combate tumores y la epilepsia, tiene efectos analgésicos, es relajante, te da sueño, hambre, ideas…

También vi que decías en una conferencia que la marihuana es buena para combatir las adicciones al crac y a otras drogas.

Hay un estudio observacional muy interesante del psiquiatra Dartiu Xavier en São Paulo que indica esto.

¿Y cuál es el grupo de riesgo del que hablas?

Por seguridad yo diría que gestantes, lactantes, personas deprimidas y personas psicóticas. En este último caso no llega al 1% de la población, probablemente menos de los que tienen intolerancia a la lactosa. Creo que hay que legalizar todas las drogas, para proteger a la gente dentro de la legalidad y que tengan toda la información posible. Luego cada cual que escoja lo que quiere consumir o no.

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